

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
La violencia en el fútbol no deja de provocar espanto, mientras aumenta la complejidad de sus motivos. La hinchada de Aldosivi, que había sido recibida con un asado antes del partido por parte de una de las facciones de la barra de Almirante Brown, a la salida del estadio de Isidro Casanova fue emboscada por el grupo Mirasol, uno de los cuatro que se disputan el control de la barra brava de La Fragata. De una serie de enfrentamientos fuera del estadio entre hinchas y policías quedaron dos heridos de bala entre los simpatizantes marplatenses, ambos fuera de peligro, 76 detenidos (entre ellos, los autores de los disparos) y dos policías con contusiones.
El ataque de Mirasol al contingente de Aldosivi también fue una declaración de guerra contra la otra facción de Almirante Brown que había compartido un almuerzo de camaradería. Todo se desencadenó luego del partido que finalizó 1 a 1 (gol de Secaffien para el Tiburón; igualó Acosta para el equipo de Blas Giunta), cuando tres ómnibus con alrededor de 120 hinchas visitantes emprendían el regreso. Al pasar por el barrio 20 de Junio, que es habitado en su mayoría por simpatizantes de Almirante Brown, los colectivos fueron interceptados en Gallo y ruta 3, en una zona donde hay varios edificios monoblock. Muchos se bajaron del transporte y se enfrentaron en una pelea a las trompadas y con proyectiles. La violencia y agresividad fueron en aumento y se escucharon detonaciones de armas de fuego. También hubo destrozos en autos estacionados y comercios.
Dos hinchas de Aldovisi fueron heridos en la nalga y un brazo. Una ambulancia los trasladó al hospital Paroissien, donde tras las curaciones se informó que no corrían riesgo de muerte. En medio de las escaramuzas, la policía realizó las detenciones de los que efectuaron los disparos, además de 60 hinchas de Aldovisi.
Lo que quedaba del contingente marplatense siguió a la ciudad balnearia. A la altura de Condarco y ruta 4, muchos pretendieron bajarse en una estación de servicio. La policía apostada en la zona, ante la posibilidad de que se registraran agresiones y destrozos, intentó impedir que descendieran de los medios de transporte. Se produjo una nueva gresca, que dejó dos uniformados heridos y otros 14 simpatizantes detenidos por resistencia a la autoridad y lesiones.
El operativo estuvo a cargo de la Jefatura Departamental La Matanza y los detenidos fueron trasladados a la seccional de San Justo. Interviene en la investigación el fiscal Guillermo Rafaniello, del Departamento Judicial de La Matanza.
De acuerdo con versiones policiales, la facción que preparó la emboscada no había asistido al partido por la aplicación del derecho de admisión.
Los incidentes de anteanoche ocurrieron dentro del estadio de Patronato de Paraná. La barra de Rosario Central, los Guerreros, le robó una bandera de apoyo al kirchnerismo, que llevaba la inscripción del gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri . Cuando finalizaba el primer tiempo con el triunfo local por 1 a 0, los simpatizantes rosarinos exhibieron la bandera a modo de provocación. Del lado de la parcialidad hubo una reacción y comenzó un intercambio de proyectiles entre las tribunas. La policía intervino y disparó gases lacrimógenos para dispersar los violentos. La reanudación del segundo tiempo se demoró 10 minutos.
El árbitro Silvio Truccohabía cobrado un penal para Banfield por una mano de Villán fuera del área. Fue agredido en el rostro con un proyectil arrojado desde la tribuna de Huracán. No suspendió el partido y tras ser atendido revirtió el fallo, advertido por uno de sus asistentes. El partido estaba 1-1 y finalizó 2-1 para Huracán.



