

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
A Boca le costaba mucho ante un Vélez que había comenzado mejor. El equipo de Basile recién había llegado a la igualdad con un gran gol de Riquelme. Igualaban 2 a 2. Iban 29 minutos del segundo tiempo...
El arquero Germán Montoya salió del área y despejó defectuosamente. El balón salió fuertemente despedido a media altura hacía el centro del campo. Allí, parado en el lugar indicado, estaba Martín Palermo -unos pasos fuera del círculo central-, que se encontró con una pelota que venía ferozmente a su cabeza. No lo dudó y metió el frentazo hacia el arco vacío, con una gran puntería y poco de azar.
Nadie lo podía creer. Abbondanzieri se tomaba la cabeza y Palermo lo festejaba con incredulidad. Levantó los hombros de cara a su hinchada (como diciendo"y qué quieren que les diga, ni yo lo puedo creer") y escribió otro capítulo para su libro. Maradona, que piensa en quién debe acompañar a Messi en el partido por las Eliminatorias del próximo sábado ante Perú, seguramente tomó nota.
Y Vélez lo sufrió en carne propia. Justo cuando la semana pasada se enorgullecía de haber convertido un gol de chilena de afuera del área, hoy le convirtieron de cabeza desde la mitad de cancha.
