El frenético 2017 de River: diez momentos que marcaron un año irregular

La celebración de River en la Copa Argentina
La celebración de River en la Copa Argentina
La conquista de la Copa Argentina fue el cierre de doce meses en los que el club de Núñez vivió una montaña rusa de emociones; un repaso por todo lo que ocurrió
Juan Patricio Balbi Vignolo
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14 de diciembre de 2017  • 23:59

El plantel de River ya se encuentra sumergido en sus vacaciones, luego de culminar doce meses frenéticos con la obtención del bicampeonato de la Copa Argentina. Serán tres semanas y media de descanso para los jugadores, que volverán al trabajo el 3 de enero y del 5 al 17 realizarán la pretemporada en Estados Unidos. Por su parte, el cuerpo técnico todavía sigue trabajando: Marcelo Gallardo ya planifica el 2018 en su oficina en el Monumental y solo se tomará unos días de luego del 20 de diciembre.

Luego de confirmar su continuidad, sin importar el resultado de las elecciones presidenciales del domingo, el Muñeco dejó en claro que quiere ir por más, tanto en lo deportivo como en lo institucional. Y en sus últimas conferencias de prensa dejó en claro que deberá afinar muchos detalles para no repetir errores que costaron caro este año. Aquí, un repaso de los 10 momentos más importantes de un 2017 que fue una montaña rusa de emociones para el segundo equipo que más partidos jugó en el año (47, uno menos que Atlético Tucumán).

1) La final perdida con Lanús

Cuando el plantel millonario volvió al trabajo en enero, en medio de las dudas sobre el demorado arranque del campeonato local, hubo un primer objetivo certero: la Supercopa Argentina, que enfrentó al campeón del Torneo Transición 2016 con el de la Copa Argentina 2016. Pero la suerte le fue esquiva: el sábado 3 de febrero, en La Plata, River perdió 3-0 con Lanús y no pudo lograr un título que también le fue esquivo en la edición de 2014 (se jugó el 25 de abril de 2015 y perdió 1-0 con Huracán). Fue la tercera final que perdió Gallardo como entrenador millonario de las nueve que había disputado hasta el momento.

2) El promisorio arranque en Copa Libertadores

El gran objetivo del año para River siempre fue la Copa Libertadores. Y el inicio fue más que atractivo, con tres victorias en fila para lograr la clasificación en el cuarto partido de la fase de grupos y terminar como el cuarto mejor clasificado entre los primeros. Así, redondeó una fase inicial con triunfos de visitante ante DIM (3-1), Emelec (2-1) y Melgar (3-2), más un éxito de local ante Melgar (4-2), igualdad con Emelec (1-1) y caída con DIM (1-2).

3) Deuda saldada: el triunfo en la Bombonera

No bien regresó de la pretemporada, el Millonario se encontraba a once puntos del líder Boca en el Torneo Primera División 2016/17. Por eso, otro de los objetivos propuestos fue remontar para alcanzar la clasificación a la Copa Libertadores 2018. Así, inició una gran remontada y llegó a la Bombonera con seis victorias y dos empates en los últimos ocho juegos, y terminó dando el golpe al ganar 3-1 con goles de Pity Martínez, Alario y Driussi. Fue una deuda saldada en el ciclo Gallardo, ya que nunca le había podido ganar a Boca ni de visitante ni por torneos locales.

4) Las derrotas que no permitieron la remontada

A cuatro fechas del final del torneo, River le ganó 3-0 a Atlético Tucumán y quedó a tan solo un punto de Boca. La siguiente cita fue determinante: jugó ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro y dio un paso en falso que le impidió ser campeón. Aquella tarde, sin Alario por suspensión, también se lesionó Driussi y, cuando el duelo estaba 1-1, un error del arquero Augusto Batalla en una pelota parada le sirvió el triunfo al Cuervo. Días más tarde, perdió 3-2 con Racing en el Monumental y se debió conformar con el subcampeonato y la clasificación a la Libertadores 2018.

5) Los doping de Martínez Quarta y Mayada

El 21 de junio fue un día negro para River. Pese que le ganó 1-0 a Aldosivi con gol de Martínez Quarta, el club también fue notificado que la prueba antidoping realizada al defensor juvenil el 10 de mayo, tras el partido de Copa Libertadores frente a Emelec, detectó hidroclorotiazida, una droga diurética prohibida por la Agencia Mundial Antidoping (WADA). Al día siguiente, también se conoció que Camilo Mayada dio positivo en el partido del 18 de mayo frente a Melgar en Perú y comenzó un largo y arduo proceso que recién terminó el 5 de octubre, cuando se conocieron las sanciones: siete meses para ambos.

6) De las partidas de Driussi y Alario a las lesiones de Mora, Larrondo y Lollo

Más allá de los resultados deportivos, River debió afrontar distintos momentos difíciles a lo largo del año por situaciones que afectaron seriamente al plantel. Quizás, los dos golpes más duros fueron las partidas de Sebastián Driussi, por 15 millones de euros a Zenit de Rusia, y de Lucas Alario, por 10,8 millones de euros a Bayer Leverkusen de Alemania. Claro está, la extraña salida del Pipa, cláusula de rescisión de por medio cuando ya se vencían los plazos, dejó un hueco que todavía hoy no se pudo suplir, pese a los 15 goles de Scocco.

En tanto, las lesiones también jugaron su mala pasada. El primer afectado fue Rodrigo Mora: en mayo comenzó con sinovitis en la cadera y en junio fue operado por una necrosis aséptica (infarto en la cabeza del fémur). Hoy, continúa su recuperación y apuesta por volver en 2018.

Marcelo Larrondo, quien entre junio y julio convirtió sus primeros dos goles en River, sufrió un esguince en la rodilla izquierda durante la pretemporada de invierno en Estados Unidos y en agosto se sometió a una artroscopia por una rotura en el menisco. Sin volver a jugar, en noviembre volvió al quirófano y se realizó una nueva artroscopia, en lo que fue la novena lesión o intervención médica desde que llegó a River hace un año y cinco meses. Todavía continúa su recuperación.

Por su parte, Luciano Lollo, quien ya formaba parte del plantel profesional y se entrenaba a la par de sus compañeros, en septiembre tuvo que pasar por el quirófano y fue operado por "Hallux rigidus", es decir, rigidez en las articulaciones de los dedos gordos de ambos pies. Ya trabaja con normalidad.

7) La remontada histórica ante Jorge Wilstermann

La derrota 3-0 ante Jorge Wilstermann en Bolivia por la ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores fue el final de ocho partidos invicto para River entre todas las competencias. Sin dudas, un golpe que lo dejó sentido, pero del que se pudo levantar: en el Monumental, logró un 8-0 histórico, con cinco goles de Scocco, dos de Enzo Pérez y uno de Ignacio Fernández. Así, se convirtió en el primer equipo en la historia de la Copa en hacer ocho goles en una instancia de cuartos de final o mayor.

8) La estrepitosa caída con Lanús

Las semifinales comenzaron con una sólida victoria 1-0 ante Lanús en Núñez para River con gol de Scocco, pero tuvieron un desenlace fatal y olvidable: tras estar 2-0 en ventaja en el partido de vuelta en el Sur, terminó perdiendo 4-2 y no pudo alcanzar la clasificación a la final. Scocco -de penal- y Montiel marcaron para el equipo del Muñeco, mientras que Sand (en dos ocasiones), Acosta y Silva -de penal- convirtieron para el Granate, en un duelo marcado por las polémicas que generó el uso del VAR.

9) Del clásico con Boca al récord negativo en torneos locales

Luego del knock-out que le propinó Lanús, el primer partido que debió afrontar el Millonario fue el único Superclásico que la Superliga tiene en su calendario. Pero todo siguió barranca abajo: en el Monumental, Boca se impuso por 2-1 con goles de Cardona y Nández, tras el empate parcial 1-1 de Ponzio.

Afrontando un torneo local demasiado irregular, River sufrió la peor racha negativa del ciclo Gallardo: estuvo seis partidos sin ganar, con tres empates (Argentinos Juniors, Tigre y Atlético Tucumán) y tres caídas (Talleres, Boca e Independiente). Además, padeció la peor goleada: el inédito 0-4 frente a Talleres.

10) La conquista de la Copa Argentina

El último duelo del año pasó de secundario a esencial para el club de Núñez. Con la intención de arrancar un nuevo año y nueva pretemporada con una sonrisa, la final de la Copa Argentina frente a Atlético Tucumán debía ser el puntapié inicial para comenzar la recuperación anímica y futbolística de un equipo que tuvo un cierre turbulento. Por eso, el 2-1 en Mendoza con tantos de Scocco y Nacho Fernández para conseguir el bicampeonato fue un oasis para River. Además, le abrió la puerta de un nuevo desafío: la Supercopa Argentina frente a Boca.

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