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ROSARIO.- De la recorrida que hizo este mediodía canchallena.com dentro del Gigante de Arroyito, lo que más llamó la atención fue el campo de juego. Más precisamente, el césped.
En los pocos minutos en que el sol se asomó, se pudieron apreciar los 7350 m2 de un colchón verde -aún con sus líneas sin pintar- absolutamente parejo, bien cortado y húmedo. Así lo quiso Diego Armando Maradona para enfrentar, el sábado, a Brasil.
Es que Rosario Central tuvo que realizar algunas modificaciones en el césped del Gigante. Previamente, el estado del campo de juego no era el óptimo. Lo explica el ingeniero Adrián Maglia, responsable del nuevo look: "Se hizo una renovación de semillas, un emparejamiento del campo, se compraron máquinas nuevas para que la cancha estuviera en las mejores condiciones."
¿Cuál fue el pedido expreso del entrenador del seleccionado argentino? "Pasto bien cortito, parejo, y bastante húmedo", cuenta Maglia en una de las áreas del Gigante de Arroyito. La intención de Maradona es aprovechar al máximo las virtudes de sus dirigidos: juego corto, por lo bajo, punzante, vertical. Y, de paso, complicar a los altos centrales brasileños, más duchos en el juego aéreo.
Para esto, el pasto bajo es ideal: el balón corre con mayor fluidez. Por eso también se pidió regar mucho el campo, hasta una hora y media antes del partido, así la pelota rueda aún más.
El cambio del césped es parte de las inversiones que realizó Central en el Gigante de Arroyito. "Es que desde el Mundial del ´78 esta cancha tiene las mismas dimensiones (105m x 70m) y utiliza el mismo sistema de riego y mantenimiento", dice el ingeniero Maglia.
Lo curioso de la jornada, sin embargo, fue que el propio Maglia calificó el estado del césped en "ocho puntos, porque todavía le faltan algunos detalles".



