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El mapa se estira y el torneo argentino se federaliza. El viejo anhelo de Julio Grondona de tener un campeonato más repartido entre las provincias se concreta paulatinamente. En 1986, el fútbol argentino cambió sus estructuras con el nacimiento del Nacional B. Y se abre el debate que suma adeptos para ambos lados: los que defienden la tradición de los equipos bonaerenses, con mayor historia en la primera división, y aquellos que sostienen que el fútbol nacional crecería en varios aspectos si más equipos del interior del país logran afianzarse en la máxima categoría.
Por primera vez, los cuatro puntos cardinales del país estarán representados en el torneo. En la temporada 2005-2006, el Norte y el Sur estaban cubiertos con la participación de Gimnasia y Esgrima, de Jujuy, y Olimpo, de Bahía Blanca. Al año siguiente, el Oeste se vio representado por el ascenso de Godoy Cruz, de Mendoza, pero el descenso de los bonaerenses privó entonces de tener el certamen más federal en la historia de los torneos a una rueda. El objetivo se concretará este año, con el regreso del equipo de Bahía Blanca (ciudad a 687 kilómetros de la Capital), la suba de San Martín, de San Juan (1110 km), y la permanencia de los jujeños (1525 km).
Para que el certamen tenga un mayor concepto federal, debería contar con algún equipo cordobés. La temporada 97-98 había sido la última sin representantes de la provincia mediterránea, que supo alternar desde entonces la presencia de tres de sus conjuntos: Belgrano, Instituto y Talleres. Y ese es el déficit de muchos equipos que tuvieron un paso efímero en primera desde que se juegan los torneos cortos: la falta de consolidación. Los ejemplos son los citados cordobeses, Mandiyú y Huracán (Corrientes), Gimnasia y Tiro (Salta), Tiro Federal (Rosario), Huracán (Tres Arroyos), Atlético de Rafaela y Unión (Santa Fe) y, recientemente, Godoy Cruz (Mendoza).
Después de 27 años, Tigre volverá a jugar en la primera división y su debut será en los torneos cortos. Más allá del regreso de este equipo histórico, se trata de una renovación geográfica del territorio bonaerense. Es que el superpoblado Sur, futbolísticamente hablando, perderá uno de sus equipos con el descenso de Quilmes, a manos de una región que tiene pocos equipos en las cinco categorías, como es el Norte del Gran Buenos Aires.
Finalmente, el enroque entre dos clubes capitalinos como Huracán y Nueva Chicago, no varía el mapa geográfico, pero genera una expectativa mayor por el regreso de un histórico a primera después de cuatro temporadas en la B Nacional.
En lo deportivo, habrá que acostumbrarse a oír muy tempranamente el remanido discurso del cansancio por los viajes. River, por ejemplo, postergó su debut con Gimnasia, de Jujuy, por su gira por Corea, pero esto le provocará tener los dos trayectos más largos en pocos días: el 22 de agosto irá al Norte y, cuatro días después, a San Juan. A propósito del equipo cuyano, su estreno como local será ante San Lorenzo, en una prueba más social que deportiva para la nueva plaza. Es claro: los traslados serán un condimento más de un torneo que aumenta en millaje.
La federalización del certamen se concretó por aspectos deportivos, pero desde los clubes se recogieron algunos testimonios de los presidentes que analizan el nuevo mapa del torneo argentino. "Yo creo que en algún momento va a darse de que sean más los equipos del Interior en el torneo. Y es algo lógico porque se ve un crecimiento en la B Nacional", dijo Jorge Miadosqui, el presidente de San Martín, de San Juan, un club que sabe el desafío que implica mantenerse en la categoría mayor y que, por ejemplo, tuvo que hacer grandes cambios en su estadio para adaptarse a su nuevo lugar. "En la B Nacional estábamos acostumbrados a otros números, pero creemos que vamos a poder solventar los gastos", agregó Miadosqui.
Alvaro Balestrini, el presidente de Vélez, es un defensor de los certámenes nacionales. "Me encanta que el torneo sea cada vez más federal. Me gustaría que un día se llegue a tener 10 conjuntos entre la Capital y el Gran Buenos Aires y 10 del interior. Así, muchas provincias se verían representadas por sus equipos."
El titular de Huracán, Carlos Babington, el hombre que tendrá el récord de ser jugador, entrenador y presidente de un club de primera, defiende los tiempos naturales que requiere la federalización. "Eso se tiene que dar de una forma deportiva. Por ejemplo, Córdoba tenía tres importantes equipos en primera y se quedó sin ninguno. No se puede forzar la federalización", afirmó Babington.
Más allá de las palabras, lo concreto es que el mapa se estira hacia todos los costados. El fútbol federal crece en la máxima categoría. Por eso, el Apertura 2007 será el torneo de los cuatro puntos cardinales.

