Eliminatorias Eurocopa 2020: Kosovo, el equipo de migrantes que juega para su pueblo y sorprende a todos

Los hinchas de Kosovo, a pleno en el Fadil Vokrri Stadium, en Pristina.
Los hinchas de Kosovo, a pleno en el Fadil Vokrri Stadium, en Pristina. Fuente: Reuters
Alejandro Casar González
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7 de septiembre de 2019  • 15:56

¿Puede un país que hasta hace tres años era invisible estar cerca de clasificarse a la Eurocopa? ¿Puede ese mismo país tener una lista de 180 jugadores desperdigados por Europa que estén dispuestos a defender su camiseta? ¿Puede haber jugado su primer partido internacional en su capital hace apenas un año? ¿Puede que los 13.500 asientos disponibles en el estadio se agoten en cada presentación de su seleccionado? La respuesta a todo es Kosovo, un estratégico enclave en los Balcanes que es país desde hace apenas 11 años y selección reconocida de fútbol hace tres. Y, Pristina, su capital, es el centro de esta historia, la de un equipo con el mayor invicto de Europa: no pierde desde hace 15 partidos.

El histórico presidente de la federación kosovar de fútbol se llamaba Fadil Vokrri. Murió en 2018, sin poder ver jugar a su seleccionado en territorio de la capital. El estadio en el que la selección (ahora sí) disputa sus partidos lleva su nombre. Pudo hacerlo recién a fines de 2018 y gracias a una remodelación realizada con dinero de la UEFA. Hasta entonces, los hinchas kosovares debían trasladarse hasta Albania para ver jugar a su equipo que, por cierto, apenas consiguió un punto en toda la Eliminatoria rumbo al Mundial de Rusia, la primera que disputó.

Vedad Muriqi celebra su gol: Edon Zhegrova se cuelga de él.
Vedad Muriqi celebra su gol: Edon Zhegrova se cuelga de él. Fuente: Reuters

El trabajo, en realidad, se estaba haciendo detrás de la cancha. Entre bambalinas, el entrenador de entonces, Albert Bunjaki, era más un cazatalentos y buscador de pasaportes. Porque su trabajo consistía en sembrar futuro. Encontrar en territorio europeo futbolistas hijos de la diáspora provocada por la guerra. A fines de la década del ´90, las fuerzas yugoslavas y serbias iniciaron una limpieza étnica en Kosovo. Hacia fines de 1999, cerca de 1,5 millones de personas habían abandonado sus casas. Era el 90% de la población total del enclave.

Bunjaki se dedicó con todas sus fuerzas al trabajo de campo. Descuidó el fútbol y, quizás por eso, la federación lo removió. Lo reemplazó un suizo, Bernard Challandes, quien también se especializaba en buscar futbolistas. Era scout (ojeador) del Basilea. Apenas asumió, Challandes se encontró con una carpeta y 180 apellidos con sangre kosovar. Todos futbolistas dispuestos a defender a su país, ese que había nacido de la sangre de un pueblo oprimido. La épica contribuyó a que algún desconfiado abrazara la causa.

Un hincha kosovar, arreglado para la ocasión.
Un hincha kosovar, arreglado para la ocasión. Fuente: Reuters

Lo dice Atdhe Nuhiu, delantero de Sheffield Wednesday, que compite en el Championship inglés, la misma categoría de Leeds, dirigido por Marcelo Bielsa: "Para cada uno de nosotros, los futbolistas, jugar para Kosovo no es como jugar para cualquier selección. Están todas las cosas que la gente de allí sufrió. Creo que nadie se imaginó nunca ver a Kosovo jugando las Eliminatorias por TV. ¡Imagínense lo que sería ira a la Eurocopa! Y creo que tenemos una gran oportunidad. Todo esto juega su parte. La gente está orgullosa de que nosotros seamos parte de esto, y nosotros también. Unos años atrás nadie lo hubiera imaginado", confiesa Nuhiu en una entrevista con ITV que se verá esta semana.

Con otras palabras, también lo dice en un post de Facebook Florent Hadergjonaj, lateral izquierdo del seleccionado balcánico que supo jugar en la Liga Premier con Huddersfield, descendido este año: "A la derecha, a la izquierda, en el medio, como delantero o de arquero. Por Kosovo yo juego donde sea necesario".

El 1-1 de Kosovo a República Checa (Muriqi)

El empate del 1-1 de Kosovo frente a República Checa por Muriqi. Fuente: Twitter

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Con Hadergjonaj de titular y Nuhiu en el banco, pero con ignotos como Milot Rashica (Werder Bremen), Arbër Zeneli (Reims, de Francia), Hekuran Kryeziu y Benjamin Kololli (ambos del FC Zurich suizo) y Herolind Shala, del Valerenga noruego, Kosovo volvió a sorprender este sábado. Venció por 2-1 a República Checa, un seleccionado muy superior en nombres y valor de mercado de sus futbolistas. Los kosovares ocupan el puesto 120 en el ranking FIFA, en el que los checos están en el lugar 43. En dinero, los jugadores kosovares costarían la tercera parte del plantel checo.

El 2-1 de Kosovo a República Checa (Vojvoda)

El 2-1 de Kosovo a República Checa con gol de Vojvoda. Fuente: Twitter

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A base de coraje y fuerza de voluntad, Kosovo dio vuelta el partido, que perdía por 1-0. "Mis compañeros, todo el cuerpo técnico y yo estamos listos para morir en la cancha. Trataremos de dar el 1000% por esta camiseta y este país", dijo después del partido Vedad Muriqi, autor de uno de los goles de Kosovo. Muriqi y sus compañeros tendrán un desafío mayúsculo el martes próximo: jugarán con Inglaterra, cuarta en el ranking mundial y líder del grupo rumbo a la Eurocopa 2020.

El festejo de los jugadores de Kosovo: llevan 15 partidos invictos.
El festejo de los jugadores de Kosovo: llevan 15 partidos invictos. Crédito: Reuters

El encuentro entre el equipo número 120 del mundo y el número 4 se jugará en St. Mary's Stadium, el estadio de Southampton. A juzgar por la historia que rodea al partido, Wembley, la catedral del fútbol inglés, hubiera sido el escenario ideal.

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