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Año nuevo, vida nueva. Seguramente en San Lorenzo pensaron lo mismo. Pero, como casi siempre ocurre en este fútbol argentino, quien llega a comandar una institución se encuentra con números que asustan a propios y extraños. Tal como le ocurrió a Daniel Passarella al recibir la gestión Aguilar, a Carlos Abdo le pasó algo similar o peor cuando se sentó en el escritorio de Savino, quien estuvo nueve años en la conducción del club: tres como vice de Alberto Guill y seis como presidente. Los cálculos previos del pasivo, hechos durante la campaña electoral, fueron casi duplicados en la realidad.
Se sabe que los hombres fuertes con los que cuenta Abdo serán dos, por más que en sus discursos reclame por la unidad y la participación de todos los sanlorencistas en esta nueva etapa institucional. Su preferido a la hora de elegir uno es Néstor Larrandart, hoy flamante secretario. Este empresario editorialista, es su hombre de confianza y es quien hará el trabajo grueso en el fútbol, mientras que el fino y la puntada final la dará el propio Abdo. Muy cerca de ellos estará la apuesta política del nuevo gobierno: Juan Manuel Miró, que con solo 24 años de edad ocupa el cargo de vocal y es el vocero de la Sub Comisión de Fútbol. El otro pilar del presidente es Ricardo Sarinelli, a quien le toca hacerse cargo de la Tesorería. Es vicepresidente del Grupo Santander en la Argentina y en él descansará la economía cuerva.
Queda el hueso más difícil de roer y por quien Abdo se desvive para reincorporarlo a la arena política del club: Marcelo Tinelli. Experiencias no agradables, vividas en el mismo estadio y en compañía de su hijo, hicieron que el empresario televisivo no solo dejara de concurrir a ver a su San Lorenzo querido, sino que se abriera del grupo empresario que tanto aportó al título del 2007. Solo el compromiso por la construcción de la pensión siguió marcando su lazo con el club. Lo tentaron casi todos los candidatos presidenciales. Agradeció, una y otra vez, repitiendo: "Solo estoy en el club por la pensión de los chicos. No me interesa meterme en la política".
Ganar un título, pedidos de Ramón para tener un plantel competitivo, malabares para sanear las arcas de la tesorería, jugadores desafectados para la pretemporada, la ilusión renovada de la gente por ver un cambio, son cartas con las que juega Carlos Abdo, a diario. Los pedidos del riojano se van cumpliendo día a día: Giancarlo Carmona, Jonathan Ferrari, Pablo Velázquez y Juan Manuel Salgueiro, ya están. ¿Podrá con los números? Solo el tiempo tendrá la respuesta. Es una incógnita.
Lo que parece seguro es que no podrá convencer al número uno de la televisión. Tinelli, desde afuera seguirá sufriendo por San Lorenzo al igual que estos dirigentes desde adentro. Uno por los colores, los otros por lo que heredaron. Año nuevo, ¿vida nueva?
Twitter: @gordovalarco
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