Gimnasia de La Plata se hizo fuerte ante Tigre en un duelo vital para la permanencia en la Superliga

Con los goles de Coronel (foto) y Gómez, el Lobo hizo la diferencia en el final; Faravelli y Silveira habían marcado en la igualdad parcial
Con los goles de Coronel (foto) y Gómez, el Lobo hizo la diferencia en el final; Faravelli y Silveira habían marcado en la igualdad parcial Fuente: FotoBAIRES
Máximo Randrup
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1 de febrero de 2019  • 00:01

Si bien el primer tiempo lejos estuvo de tener un dominador absoluto, la visita fue el equipo que más cómodo se sintió. Mientras Tigre se mostró firme en defensa y preciso cuando aceleró, Gimnasia nunca le encontró la vuelta. Por eso no sorprendió que las dos acciones más peligrosas del capítulo inicial le correspondiesen al Matador: un remate de Federico González que tapó Alexis Martín Arias a puro reflejo y un mano a mano en el que Martín Galmarini definió desviado. Eso fue todo.

La segunda etapa resultó diametralmente opuesta: fue de trámite cambiante y contó con emociones varias. En ese contexto, el que sacó provecho fue el Lobo, que se agigantó con la contundencia como principal arma.

La ruptura del encuentro se dio por el tanto de Lorenzo Faravelli, quien intentó habilitar a Matías Gómez que no llegó aunque despistó al arquero. Con una asistencia que mutó a gol, el Lobo (que se había despertado con el ingreso de Brian Mansilla) se ponía 1-0.

Pero Tigre no se amilanó y reaccionó rápido. Primero acorraló al conjunto local con tenencia y luego empardó las acciones con una buena combinación entre Walter Montillo (centro) y Hugo Silveira (cabezazo que dio en el palo y definición en la segunda pelota). Era el 1-1 y, también, un resultado que no conformaba a ninguno.

Lo mejor del partido

Los dos fueron por todo. El Matador se adelantó y le generó algunos sustos al local, pero Gimnasia no se quedó atrás y fue en busca de la victoria. ¿Cómo consiguió el desnivel? Con una de sus herramientas predilectas: el centro de Víctor Ayala. El paraguayo ejecutó un tiro de esquina perfecto y Maximiliano Coronel cabeceó con idéntica justeza. ¿Merecido ese 2-1 parcial? Poco le importó a los hinchas triperos, que con ese gol hicieron temblar el Bosque.

A pesar de que Tigre –perseverante– insinuó su segunda reacción, Gimnasia le propinó un nuevo sopapo que fragmentó todas las esperanzas visitantes. El 3-1 final llegó por un soberbio remate de Alexi Gómez, que significó un desahogo para el Lobo y una puñalada para el Matador en esta 17a fecha de la Superliga.

El equipo dirigido por Pedro Troglio se recuperó de la goleada en Tucumán y sueña, más que nunca, con la permanencia. Los dirigidos por Mariano Echeverría, por su parte, dieron otro paso hacia atrás.

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