Independiente-Vélez, Copa Superliga: el Rojo se impuso 1 a 0 con un gol de Romero

Argentina Copa de la Superliga Fase de grupos
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Independiente

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Vélez Sarsfield

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Gustavo Ronzano
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14 de marzo de 2020  • 15:01

Independiente derrotó 1 a 0 a Vélez, por la fecha 1 de la zona 1 de la Copa Superliga. El único gol del partido lo anotó Silvio Romero, de penal, a los 19 minutos del segundo tiempo.

Todo sobra cuando el silencio abruma. Como cuando Independiente salió a la cancha y, con los jugadores formados y levantando sus brazos, ofreció el ritual de su saludo histórico a un contorno fantasmagórico.

"Ojalá se iluminen los que tienen que tomar decisiones", había dicho una hora y cuarto antes Lucas Pusineri. Y mientras hablaba el técnico del local, llegaba el plantel de Vélez casi, casi, en puntas de pie. Como cuando ingresaron todos al campo de juego, con los botines repiqueteando a la salida de unos vestuarios adustos en Avellaneda. Otro "partido raro", al fin de cuentas, como para sintetizarlo con palabras del entrenador del Rojo. Otra escena impuesta por el coronavirus.

En este contexto, Independiente atrapó un triunfo que le da una buena dosis de tranquilidad. No le sobró demasiado, no fue mucho más que Vélez. Pero ganó y sumó mucho más que tres puntos: sumó alivio. Y a esta altura de su vida, decir esto ya es demasiado.

Cuando Vélez se dirigía inexorablemente hacia el 1-0 y el propio Maxi Romero se interpuso en el camino salvando al local casi sobre la línea, todavía le quedaba casi todo el segundo tiempo al partido. Esa llegada, en el inicio del complemento, pareció una respuesta a aquellos arribos peligrosos que había construido Independiente en la etapa inicial: el disparo el Chaco Martínez controlado por Hoyos abajo, el del colombiano Andrés Roa apenas desviado y, sobre todo, la otra muy buena jugada protagonizada por Martínez que derivó primero en barullo en el área chica y después en bombazo de Fabricio Bustos que mandó Hoyos al córner. Insinuaban más de lo que generaban, es cierto. Pero los unos y los otros dejaron en claro desde el comienzo que no se iban a quedar esperando la postura rival. No. Salieron, tanto Independiente como Vélez, dispuestos a darle forma a un buen partido. Atractivo, de ida y vuelta, encima acelerado por la lluvia. El campo de juego estuvo impecable, pero con mucha agua.

Braian Martínez, hasta que tuvo que dejar la cancha entre lágrimas por ese tobillo izquierdo maltrecho, había desequilibrado llegando desde la derecha. Desde el otro lado, el juvenil Alan Velasco que fue titular en lugar de Alan Soñora, también abría surcos. Y además se desdoblada, tratando de contener a Ricardo Centurión. Al cabo, terminaría siendo la figura del partido. Lucas Romero (otro que volvió; lo hizo por Diego Mercado) era el mediocampista más retrasado, como Pablo Galdames en Vélez, aunque el chileno siempre contó con el auxilio de Lucas Robertone.

El conjunto de Liniers, esta vez conducido por Guillermo Morigi de manera interina tras la renuncia de Gabriel Heinze, llegó con un tercer puesto que de todos modos no le aseguró su acceso a la próxima Libertadores. Deberá seguir sumando en la Copa de la Superliga si pretende meterse en el máximo torneo continental a nivel de clubes. Y lo hará de la mano de Mauricio Pellegrino, con quien los dirigentes tienen todo acordado como para que estampe la firme en los próximos días sobre un contrato por 14 meses.

Ricardo Centurión intenta gambetear a Alan Velasco.
Ricardo Centurión intenta gambetear a Alan Velasco. Crédito: Hernan Mauricio / Prensa Velez

En medio de un partido abierto, entretenido, y lleno de silencios en la inmensidad del Libertadores de América, el grito de gol llegó de penal. Un penal que transformó en 1-0 Silvio Romero tras una falta del arquero Lucas Hoyos que no existió. Al delantero de Independiente, claro, eso no le importó a la hora de hacer lo suyo. Y convirtió (el disparo hizo escala en las manos del arquero), como las doce veces que marcó en la última Superliga para mirar a todos los goleadores del ámbito local desde arriba.

Independiente, que venía de golear 3-0 a Central Córdoba de Santiago del Estero, sumó tres puntos de oro en plena etapa de reconstrucción. En esta etapa en la que ahora cuenta con Jorge Burruchaga como manager. En esta etapa en la que tiene joyas en quienes creer, como Alan Velasco, que dijo apenas terminó el partido: "No hay que relajarse, hay que seguir porque tenemos mucho por delante". Y si lo dice él, con 17 años y todo el porvenir a sus pies, entonces Independiente puede respirar. Y abrazarse a la ilusión.

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