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"No comments. No comments", así se despide, agitando sus manos para reforzar el concepto. Por estas latitudes, fue Alfio Basile quien en los últimos tiempos utilizaba esa frase, con humor, cuando no quería responder. En este caso, se trata de Joseph Blatter, presidente de la FIFA desde 1998 y en su caso, algo molesto por las preguntas. De lo que el suizo no pretendía hablar era, entre otros temas, del Mundial Qatar 2022 y de sus afirmaciones a insideworldfootball.com, donde aseguró que "quizás hayan cometido un error" en jugar la Copa en pleno verano de Medio Oriente.

Blatter llegó a Buenos Aires para sumarse a la 125° sesión del Comité Olímpico Internacional (COI). Pero no es un miembro más. Y eso que en el COI abundan las casas reales, los multimillonarios y los dirigentes de máxima jerarquía de federaciones internacionales. En el lapso de media hora, los tres candidatos con mayores chances de suceder a Jacques Rogge en la presidencia, el alemán Thomas Bach, el puertorriqueño Richard Carrión y el singapurés Ser Miang Ng, salieron temporalmente del salón Pacífico del hotel HIlton, donde sesiona el COI. Sin embargo, fue Blatter quien más revuelo armó cuando asomó unos segundos por el pasillo.
Todos: periodistas y quienes no lo son quieren hablar con él. En el camino, Blatter despliega su abánico de dominio de idiomas. Rápido de reflejos, al advertir que este cronista es argentino, el suizo cambia del inglés al español y, con amabilidad, advierte que no hablará nada sobre Brasil 2014. Ni sobre las protestas sociales del vecino país ni sobre cómo avanzan las construcciones. Este año, Blatter, de 77 años, sabe que podría ser su último mandato siempre y cuando haya "al menos un candidato dispuesto a seguir" con su trabajo. Pero el suizo no descarta volver a presentarse para la reeleción en 2015.

-¿Seguirá como presidente de la FIFA?
-Eso...eso está en las estrellas. Vamos a discutirlo en el congreso del año próximo. Debemos terminar ahora la reforma de la FIFA, que no está terminada. También está la Copa Mundial del año próximo.
-¿O sea que quizás se presente?
-Quizás me presente. Depende de diferentes condiciones. De la salud, de Dios, de los argentinos (sonríe), de todos.
-¿Se siente con energías para seguir al frente de la FIFA?
-Esto debe ser la decisión del Congreso y no la mía. Pero en estos momentos yo estoy en muy buenas condiciones.
En el camino, Blatter se sigue cruzando con personas que quieren saludarlo. Será el turno de un hombre alto y rubio, y hablan cordialmente en alemán. Da unos pasos más, y lo intercepta otro. También parece una conversación muy cálida. Ahora el suizo charla en francés. Hasta que otra vez comenzaron las preguntas de los periodistas y los "no comments" de Joseph Blatter. Y ya no habrá tiempo para más.
