La Argentina sigue sin identidad de juego, aunque tenga a Messi

Una vez más, las sociedades no se dieron y Messi no trascendió
Una vez más, las sociedades no se dieron y Messi no trascendió Fuente: AFP
Juan I. Irigoyen
(0)
22 de marzo de 2019  • 23:20

MADRID.- La selección argentina de Lionel Scaloni había jugado seis partidos sin Messi : cuatro victorias, un empate y una derrota. La esperanza del cuerpo técnico, después de una semana de trabajo con el capitán de regreso en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, era fortalecer una idea de juego, por momentos reconocible, como en los amistosos ante México. Pasó todo lo contrario. Con el Nº 10 de regreso, la Argentina regresó al pasado. Una defensa endeble, un mediocampo sin ideas, solo salvado por un ataque fuerte, aunque siempre a la espera de lo que pudiera inventar el rosarino, de nuevo una lamparita solitaria en la oscuridad en la que hace tiempo anda perdida la selección argentina.

Messi se quedó sin compañía ante una Venezuela sin más armas que conocer tanto sus limitaciones como sus virtudes. No parece una situación extraña para una selección que mantiene a su entrenador desde 2016. Dudamel está firme, a pesar de que ayer, en el Wanda Metropolitano, amagó con irse. Cosas ajenas al fútbol (un embajador de Guaidó entró al vestuario a saludar a jugadores), nada extraño en un país envuelto en una crisis política sin solución en el horizonte. En cualquier caso, el exarquero es el hilo conductor de esta Vinotinto europeizada, una roca parala Argentina en los últimos tres partidos (dos empates y una derrota).

La última victoria de la albiceleste ante Venezuela fue en la Copa América 2016 (4-1). El técnico era el Tata Martino. Desde entonces, por el predio de Ezeiza pasaron tres técnicos (además del Tata, Bauza, Sampaoli y Scaloni); en Caracas sigue mandando Dudamel. La conclusión no admite interpretaciones: Venezuela sabe a lo que juega; la Argentina, no.

El 10 volvió a la selección después del Mundial
El 10 volvió a la selección después del Mundial Fuente: AFP

La defensa argentina no pudo contar en esta convocatoria con su máximo referente. Otamendi se cayó de la lista, lesionado, como consecuencia de un esguince de tobillo. Los centrales ante Venezuela fueron Foyth, Lisandro Martínez y Mercado. El del Tottenham recién está dando sus primeros pasos en el fútbol europeo, mientras que al central de Defensa y Justicia le falta rodaje en la élite mundial. El caso de Mercado es diferente, relegado en el Sevilla por Carriço, Sergi Gómez y Kjaer. Un contexto que ayuda a entender la fragilidad de una zaga, frente a un delantero potente, que está metiendo más goles que nunca en la Premier League. "Este es un partido que sirve para sacar conclusiones", aseguró el DT de la Argentina.

El mediocampo no terminó de arrancar, ni cuando se sumaban Tagliafico y Montiel, tampoco cuando Blanco se sumó desde el banco. ¿El problema? El de siempre, Messi tiene que retroceder hasta el círculo central para entrar en juego. Scaloni, sin embargo, intentó ser más positivista que realista. "El segundo tiempo fue casi todo nuestro, solo regalamos dos o tres contras".

Ni Paredes ni Lo Celso enlazaron con el Nº10, tampoco Pity Martínez , señalado tras los primeros 45 minutos. "Este partido nos servía para ver como se asociaban los jugadores con Leo", subrayó Scaloni. "Los que tienen que dar el paso son los demás futbolistas, no Leo. Es difícil que Messi no haga un buen partido, las situaciones que generamos fueron todas gracias a su desequilibrio, en el segundo tiempo encontramos más sociedades con él", añadió el técnico de la Argentina.

Suárez, Pity Martínez y Benedetto saludan a Messi, tras la derrota 3-1 ante Venezuela
Suárez, Pity Martínez y Benedetto saludan a Messi, tras la derrota 3-1 ante Venezuela Fuente: AFP

Fue, justamente, el ingreso de Matías Suárez una de las buenas noticias del duelo ante Venezuela, según Scaloni. "Me gustó la aparición de Suárez abierto a la izquierda, se movió bien, habíamos visto en los entrenamientos que se podía asociar bien con Messi. Tenemos que mejorar en centro del campo sobre todo con Lo Celso y Paredes", remató Scaloni.

Si Matías Suárez cumplió y Lautaro apareció en la red, la Argentina regresa al pasado: buenos delanteros (en la gatera esperan Icardi, Agüero y Di María), pero sin volantes ni defensores. Y, lo más repetido: solo se salva Messi.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.