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Señoras y señores: bienvenidos una vez más al eterno debate de la táctica versus la técnica. En los últimos días, el fútbol argentino reabrió la polémica con una serie de declaraciones que exaltaron la calidad por encima de la estrategia. Y en las consultas realizadas por LA NACION se reforzó la teoría de que la habilidad del jugador es más determinante que el trabajo del entrenador.
Juan Román Riquelme introdujo la controversia en escena. "Para mí, en el fútbol está todo inventado y la verdad es que no sé qué es el trabajo táctico", dijo el jugador de Boca. Su entrenador, Carlos Ischia, lo respaldó mediáticamente: "La calidad del jugador está por sobre las cuestiones tácticas". Y Ariel Ortega le puso el moño al debate con otra frase en la misma dirección: "Si estás bien de la cabeza y físicamente, no hay táctica que valga. Te gambetean a dos jugadores y... ¿Qué hacés con la táctica?". Respaldados en su capacidad individual, los líderes en la cancha de Boca y River defendieron lo que para ellos resulta claro: la gambeta vence al pizarrón.
De los virtuosos de hoy a uno de ayer. "Si tenés el jugador que desequilibra, la táctica y el sistema se van al diablo", afirmó Norberto Alonso. "El orden hay que mantenerlo, pero si contás con un jugador distinto, está por encima de los sistemas", aseguró el ex jugador de River. Otra gloria del pasado, Juan Ramón Verón, comentó: "Lo más importante es tener jugadores con buena técnica, porque eso es lo que lo ayuda dentro de la cancha. Aunque el trabajo táctico del entrenador es fundamental, éste debe ser inteligente y hacer planteos en función de la capacidad de los jugadores que utiliza".
Hablando de entrenadores, un grupo de directores técnicos del torneo Clausura se prendió en el debate. "Yo coincido con Ortega. La táctica es importante, pero por encima están los jugadores. Los podés poner de enganche, de carrileros o donde quieras y son los que marcan las diferencias. Creo que eso es lo que desnivela, porque todos los técnicos sabemos parar un equipo en la cancha". Otra palabra autorizada es la de Ramón Cabrero, el entrenador del campeón, Lanús, que agrega un dato sobre el funcionamiento de su equipo: "Yo agarro a Blanco y a Valeri y los ubico como carrileros, pero ellos saben que pueden aparecer por cualquier lugar, libres, donde puedan hacer daño. A los buenos jugadores no hace falta decirles demasiado, ellos saben...".
En un River urgido por las necesidades, nada es sencillo. "Estoy buscando sociedades: no importa el 4-4-2 o el 4-3-3. Lo importante es que los jugadores se conozcan entre ellos", dijo en declaraciones radiales Diego Simeone, el entrenador millonario, más compenetrado en encontrar el equipo ideal que en los sistemas numéricos.
Miguel Angel Micó fue contundente: "No hay táctica sin técnica. Si uno no tiene los jugadores capaces, no puede jugar a ninguna táctica. Todo depende de las características de los jugadores". El entrenador de Racing también dio nombres propios para sustentar su pensamiento: "Los jugadores que son muy talentosos en algún momento suplen todo con su naturalidad, como Riquelme. Lo que unos tardan horas en resolver, otros lo descifran en dos minutos, como también sucede con Verón. Dan un pase y simplifican todo. Por eso digo: prevalece la técnica. Hoy nadie puede planear sin técnica".
Néstor Gorosito se ubica en una situación intermedia: "La táctica es importante, como en todos los ámbitos. No sólo en el fútbol sino también en la vida, donde uno aplica siempre tácticas y estrategias. Es importante estar preparado para determinadas situaciones. Y en el fútbol sucede eso, aunque después la impronta de un jugador diferente puede romper con todo". Se le preguntó: ¿Entonces pesa más lo táctico o lo técnico? "Prevalece lo físico y, después, los jugadores técnicos e inteligentes superan a los demás", respondió el entrenador de Argentinos.
Hugo Tocalli no quiere que el debate se cierre en marcar o no marcar a Riquelme. "En todos los órdenes de la vida, los extremos son malos. Y pensar que se gana sólo con la táctica o con la técnica es malo. Cuando trabajamos en el cuerpo técnico de la selección mayor, o con los juveniles, siempre reclamábamos tener jugadores diferentes, que son los que, ante cualquier táctica, rompen el esquema. Pero es obvio que no hay que dejar todo librado al azar. Si un equipo no está trabajado tácticamente, el rival te va a lastimar o ganar el partido tranquilamente". También el entrenador de Vélez opinó con nombres propios: "Cuando los jugadores son diferentes, no hay táctica que valga. Mi equipo está trabajado , pero me gustan los jugadores diferentes para darles libertad y que hagan cosas distintas. Eso pienso del fútbol. Si a Damián Escudero se le enciende la luz en dos jugadas, me ganó el partido. Pero si no, el equipo tiene que tener trabajo para tirarles centros a Balvorín y a Silva".
Entonces, ¿táctica o técnica? No hay verdades absolutas. Hay un debate enriquecedor que no se agota...


