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Esta tarde, tras la reunión de comisión directiva en la Bombonera, Daniel Angelici y los dirigentes xeneizes confirmarían el regreso de Juan Román Riquelme, y Carlos Bianchi tendrá, de esta manera, su cuarto refuerzo para afrontar los desafíos deportivos de 2013. Ahora bien, mientras todos se preguntan: ¿está para jugar Román?, ¿cuándo entrará en la cancha?, ¿el cuerpo técnico le tiene previstos entrenamientos especiales?, hay otro tema que será prioridad para el Virrey: solucionar las diferencias del vestuario.
Que el técnico sea Bianchi no es un dato menor y, justamente, sería el principio de la solución a un inconveniente que se generó en los últimos días, entre declaraciones y reacciones. Hay una realidad: no hay ningún jugador hoy, ni siquiera Riquelme, que le pueda discutir el liderazgo al Virrey. Por eso será menester del DT tomar las mejores decisiones en función del grupo.
Pero lo cierto es que hay una situación de diferencias entre algunos jugadores y Riquelme, los mismos que tenían más afinidad con Julio César Falcioni, el anterior técnico (distanciado de Román), y que ahora se molestaron cuando el N° 10 dijo tras la primera derrota en el verano con River: "Boca hoy no tiene un jugador importante para la gente. Lo van a tener que inventar. Hoy podés poner de capitán a cualquiera de los once y no te sorprende nada". En esta situación, casi no reconoció la cinta que el Virrey le había dado a Agustín Orion. Y siguió: "Boca juega mal. Si tengo que verlo me aburro. Y Paredes tiene 18 años. Él no tiene la culpa si el equipo no juega bien. Los mayores son los que tienen que hacerse cargo del equipo". Allí las críticas apuntaron, sobre todo, a Silva, Somoza, Erviti... Los que rodeaban, precisamente, a Paredes.
Orion, como capitán, se enojó por las declaraciones de Riquelme, aunque públicamente mantiene el silencio. A Silva tampoco le gustaron, aunque se mostró respetuoso de sus dichos y no quiso entrar en polémicas. Somoza tomó distancia ayer en Radio La Red: "Todavía no hay nada confirmado. Así que prefiero hablar del grupo y de que tenemos un partido importante el sábado con Quilmes y otro el miércoles. Hoy Román no está con nosotros. Si mañana viene, será otra cosa", comentó. Y agregó: "Bianchi no dijo una palabra de Riquelme, los dirigentes tampoco. Y no quiero tocar de oído".
Las diferencias pueden ser solucionables, pero hoy existen, están. Se sabe que Riquelme tiene más afinidad con Ledesma, Viatri, Clemente, Rivero, Erbes, Paredes (ayer se supo que usará la camiseta N° 20, otro indicio) y Sánchez Miño, mientras que el capitán Orion tiene más cercanía con Somoza, Silva, Erviti y Caruzzo. También están los neutrales, que llegaron hace poco, como Ribair Rodríguez, Claudio Pérez y Burdisso.

El regreso del enganche no sólo no genera unanimidad en el vestuario, sino tampoco en la comisión directiva ni en los hinchas. La encuesta publicada por canchallena.com refleja que son más los simpatizantes que están contentos con el regreso de Román, aunque tratándose de uno de los ídolos máximos de la historia xeneize la diferencia debería ser más abultada en su favor. Pero hasta el propio Riquelme conoce la historia del vestuario y sabe que fueron varios los hinchas que se molestaron tras su última negativa de regresar, hace un mes. Más allá de esto, ¿quién se animaría a negarle la posibilidad del regreso si sólo se trata de reactivar el contrato vigente hasta junio de 2014?
Ledesma anticipó la bienvenida: "Riquelme ama a Boca. Los que lo conocemos desde hace mucho tiempo lo queremos porque siempre nos ha tratado muy bien a todos. Es un líder, y líder se nace, no se hace", dijo ayer en declaraciones a Télam. Y agregó: "Con Román siempre jugás con ventaja y la Copa Libertadores 2007 es un ejemplo. Fue impresionante lo que jugó ahí. No somos todos amigos, es obvio, pero todos lo esperamos y sabemos convivir. Estamos contentos con su regreso".
Una de las dudas es saber si Bianchi le dará la capitanía a Riquelme o se la mantendrá a Orion. Cualquier decisión podría tener una justificación correcta por parte del DT. Al respecto, Somoza opinó: "El capitán es importante. Pero también es importante el grupo. No sirve de nada que haya un capitán y el grupo vaya para el otro lado. La capitanía de Orion la eligió Bianchi. Quiero hablar de los que estamos hoy. No sé qué sucederá si vuelve Román. Quiero hablar de los que estamos. Generalmente no se cambia al capitán, salvo por una circunstancia equis o una lesión de por medio".
Si es por Riquelme, quiere jugar el miércoles con Toluca, aunque el técnico prefiere que haga un trabajo físico especial antes de saltar al campo de juego. Bianchi lo evaluará. Siempre pensó en ubicar al equipo por encima de todo. En cada plantel que dirigió ejecutó normas como para que ninguna individualidad se creyera más importante que el grupo. No bien se reincorpore Román, tendrá trabajo extra en ese sentido, aunque confía en solucionarlo rápido.
EL EQUIPO, LISTO PARA QUILMES
Carlos Bianchi no lo confirmó, pero los titulares que jugarán mañana ante Quilmes, en la Bombonera, serán Orion; Cellay, Caruzzo, Burdisso y Clemente; Guillermo Fernández, Somoza y Erviti; Paredes; Juan Manuel Martínez y Silva. Ayer se confirmó que Franco Sosa sufrió un desgarro en el aductor derecho.

