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PRETORIA (De nuestros enviados especiales).- Quedarán como uno de los iconos del Mundial, pero también como un eje permanente de polémica. Las vuvuzelas volvieron al centro de las discusiones con la queja de los jugadores de Serbia por el ruido incesante de las trompetas que hacen sonar los simpatizantes, y la FIFA advirtió que, en la medida en que aumenten las recriminaciones sobre su uso, podría llegar a prohibirlas en los estadios.
"No pudimos escuchar a nuestros fanáticos. Nuestra hinchada alentaba, pero el único ruido que oíamos era el de las vuvuzelas", dijo el delantero serbio Marko Pantelic, como parte de la serie de excusas tras la derrota por 1-0 frente a Ghana; también se señaló que este sonido desconcentraba a los futbolistas.
La preocupación incluye hasta a aquellos que aún no han entrado en acción, como Holanda. El entrenador de la selección naranja , Bert van Marwijk, prohibió que el público pueda ingresar con vuvuzelas a las prácticas de su equipo, admitió la molestia y que no encuentra una solución: "Jugar con audífonos no es una buena opción, ya que los jugadores no se oirían entre sí". Una de las estrellas mundialistas, el portugués Cristiano Ronaldo, advirtió: "Es difícil concentrarse para los que están en el campo de juego. Se dicen únicamente cosas malas de las vuvuzelas, pero hay que respetarlas. Creo que a todos los jugadores les irritará el sonido de las vuvuzelas, aunque nos tendremos que acostumbrar a eso".
Tanto es el ruido generado que el director del Comité Organizador Local (LOC), Danny Jordaan, evaluó la posibilidad de darle un corte definitivo a la presencia de las vuvuzelas. "Si hay motivos para hacerlo, se las prohibirá. Si un país se queja, actuaremos, pero hasta ahora hemos escuchado a la televisión y a los espectadores y es un asunto sobre el que estamos reflexionando", reconoció el dirigente en declaraciones a la cadena BBC.
"Hemos pedido que no se las utilice durante los himnos nacionales y cuando se hace un anuncio. Sé que es una cuestión delicada y la estamos manejando lo mejor posible", señaló Jordaan sobre las medidas dispuestas para evitar mayores quejas.
"Esta cuestión se ha planteado muchas veces y mi opinión personal es que prefiero que la gente cante. Los hinchas siempre han sido generadores de un ambiente maravilloso en los estadios e intentaremos animar [a los sudafricanos] porque ahí está la auténtica fuerza", aseguró el director ejecutivo.
Sin embargo, otro miembro del LOC apareció para rechazar los pedidos de prohibición del instrumento popular. "Las vuvuzelas son un fenómeno cultural vinculado a nuestro país y al fútbol. Están aquí para quedarse, jamás serán prohibidas. Sólo le pedimos a la gente que las use con conocimiento", dijo el vocero Rich Mkhondo. Y sobre lo dicho por Jordaan aclaró: "Si las vuvuzelas son utilizadas para atacar o herir a otros hinchas, o para lanzarlas al campo de juego, entonces reflexionaremos sobre los medios para impedir que la gente las lleve a los estadios".
Entre la dirigencia visitante, el presidente de la Federación alemana, Theo Zwanziger, es uno de los pocos que defienden el uso de la vuvuzelas. "Forman parte del fútbol sudafricano, así como los cánticos de los hinchas en Alemania, hay que acostumbrarse a ellas", destacó.
En el arranque del Mundial se han creado varios foros de Internet y también grupos de protesta en sitios sociales como Facebook, donde algunos cuentan que han optado por dejar muda la televisión y otros, por ignorar el torneo en Sudáfrica.
El volante francés Yoann Gourcuff culpó a las vuvuzelas por el 0-0 con Uruguay: "Es una de las explicaciones para nuestros errores. Con el ruido no se entendía nada de lo que decían los otros jugadores, tuvimos que comunicarnos por señas".
Diego Forlán, el estelar delantero de Uruguay, consideró que no es necesario prohibir las vuvuzelas: "Hacen bastante ruido, pero es normal. Si no es la hinchada, son las cornetas; siempre va a haber bastante ruido. Si hubiera mucha gente gritando también nos costaría comunicarnos".


