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MANCHESTER.- Lucas Biglia (28 años) debutó en el seleccionado en un amistoso ante Portugal, en febrero de 2011, cuando Sergio Batista lo mandó a la cancha por Cambiasso en los últimos 15 minutos de la victoria por 2 a 1. Más de tres años y medio después, ya con un recorrido de 28 partidos con la camiseta celeste y blanca, en otro ensayo frente Portugal, disputado anteayer en Old Trafford, el volante nacido en Mercedes (Buenos Aires) ratificó su condición de pieza esencial en el equipo. Esa consideración le viene desde el Mundial, a partir del cuarto de hora que jugó en el suplementario contra Suiza. Fueron 15 minutos de orden táctico y sencillez con la pelota. El siempre bien ponderado jugador de equipo. Le quitó el puesto a Fernando Gago y ya no salió más. Jugó a tiempo completo frente a Bélgica, Holanda y Alemania. Pasó Sabella y Gerardo Martino , dentro de su búsqueda de variantes en cuanto a nombres y estilo de juego, también le asigna a Biglia un sitio preferente en su columna vertebral. Un interior (va más por la derecha) tan indispensable como lo eran Mateo, Villalba o Bernardi en su Newell's campeón.
Biglia volvió al seleccionado en la gira por Inglaterra y fue el mejor en la derrota ante Portugal, tras perderse la anterior convocatoria por una fractura en el metatarsiano derecho. En la caída frente a Brasil en Pekín, el seleccionado lo extrañó cuando las líneas se empezaron a separar y se expuso peligrosamente a los contraataques de Neymar. El mediocampista de Lazio es vital para adelantar la línea presión, como exige el técnico, para hacer relevos, para jugar rápido y seguro la pelota. "Gerardo quiere un equipo agresivo, ofensivo por sobre todas las cosas. Mantener una presión alta, jugar en campo contrario. Eso no es fácil, se necesita tiempo y trabajo. Se hace difícil sostener durante 90 minutos un ritmo alto. De a poquito se va a conseguir la mejor forma. Ya se vio algo contra Alemania, la primera media hora ante Brasil y en gran parte frente a Portugal, más allá de la derrota, que fue inmerecida", expresó Biglia.
Como en la cancha, Biglia mantiene siempre los pies sobre la tierra: "El Mundial no me cambió la vida, me enriqueció a nivel futbolístico, me aportó enseñanzas para mi puesto. Me sumó, me dio experiencia. Me ayuda un montón jugar al lado de Javier [Mascherano], que tácticamente es muy inteligente. Es un orgullo estar en el seleccionado con tantas figuras. Futbolísticamente, yo me siento el más normal. Trato de aprender mirándolos a ellos, tanto dentro como fuera del campo. En Lazio, salvo [Miroslav] Klose, el resto somos más o menos del mismo nivel". No sólo Mascherano es uno de sus modelos: "De los que juegan en mi puesto, también trato de aprende de Xabi Alonso y Pirlo".
Real Madrid se interesó por él tras el Mundial, pero como fue muy sobre el cierre de mercado de pases, Lazio no quiso negociar. "Pudo ser una buena oportunidad, pero no me quejo. En Lazio estoy cómodo, me siento valorado".
No se olvida de sus orígenes: "Siempre estoy pendiente de los resultados de Argentinos, deseando que vuelva pronto a la primera división. Es el club que me dio la oportunidad de mostrarme y siempre va a tener un lugar en mi corazón".
Campeón mundial sub 20 en 2005 con Messi, Agüero, Gago, Zabaleta y Garay (volverá al seleccionado cuando salga de la seguidilla de lesiones que todavía no le permitieron integrar el ciclo de Martino), Biglia hizo un largo curso europeo con siete temporadas en Anderlecht (Bélgica). Un lugar que quizá no da mucha visibilidad futbolística. Hoy, Biglia es a ojos de todos uno de los engranajes para que el seleccionado funcione.


