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KOBE, Japón (De un enviado especial).- Otra vez la polémica se instala en primer plano en un partido de Brasil debido a controvertidos fallos arbitrales, tal como sucedió en su debut en el Mundial, contra Turquía. Aquella vez, la victoria por 2 a 1 llegó cerca del final con un gol de penal convertido por Rivaldo tras una falta de Alpay a Luizao afuera del área, que el árbitro coreano Kim entendió que fue adentro. Ahora, el fallo equivocado fue en su propia área: un cabezazo de Marc Wilmots que venció a Marcos y llegó con toda legitimidad a la red, pero que el referí jamaiquino Peter Prendergast no convalidó. El interrogante en este caso resulta mayor, porque no se entiende qué cobró el árbitro, pues no hubo off-side y mucho menos infracción.
Para peor, Wilmots agregó más leña al fuego con una frase que, según el belga, le dijo el juez en el entretiempo camino a los vestuarios. "El árbitro se me acercó y me dijo: "Es verdad, el gol era válido. Vi las imágenes de TV y no hubo foul", comentó el delantero. Pese a esta confesión, Wilmots no se mostró ofuscado con el desenlace de esta historia que significó la eliminación de su equipo. "Así es la vida, así es el fútbol. La decisión ya fue tomada, el referí es un ser humano después de todo. Lo importante es que puedo retirarme de la selección con la frente en alto", agregó.
En las repeticiones televisivas, se aprecia que Wilmots apoyó levemente su mano sobre el hombro de Roque Junior, pero gana la posición en el salto sin ninguna anomalía. Además, aparece un dato por demás significativo: el defensor brasileño no protestó la acción y hasta pareció sorprendido cuando el árbitro anuló el gol.
El técnico de la selección belga, Robert Waseige, fue contundente y aseguró que el gol fue legítimo. "La decisión cambió el rumbo del juego. Creo que el gol era válido y que podría haber propiciado una gran sorpresa en el resultado", se quejó Waseige.
Por otra parte, hasta aquí también llegaron las repercusiones en Brasil, como las de Alexandre Mortari, uno de los más reconocidos comentaristas de San Pablo, que dijo: "Es la segunda vez que Brasil es beneficiado por el arbitraje en esta Copa".

