Marcone y Campuzano, la nueva sociedad que se empieza a gestar en el mediocampo de Boca

Crédito: @campuzano
Patricio Insua
(0)
1 de febrero de 2019  • 23:59

Alejado de la efervescencia que podía provocar la categórica victoria 4-0 ante San Martín de San Juan, tras el encuentro Gustavo Alfaro reconoció que el equipo todavía está muy lejos de sus pretensiones. "Tenemos muchas cosas por mejorar. Presión, manejo de la pelota, recuperación. Falta un 50 o 60 por ciento del rendimiento del equipo", aseguró. Y para esos tres aspectos del juego en los que puntualizó será esencial el desempeño de Iván Marcone y Jorman Campuzano, ambos de buena tarea en el estadio Hilario Sánchez.

El futbolista proveniente de Cruz Azul, de México, y el colombiano son la nueva sociedad de Boca en el eje, para ocupar el lugar que en la era de los Barros Schelotto habitualmente tenían Wilmar Barrios y Pablo Pérez. En la primera victoria del ciclo Alfaro mostraron un rendimiento destacado, aunque mejor individualmente que como tándem, algo que requiere un conocimiento que solo pueden darlo el tiempo y los partidos acumulados. El DT refirió también a un encuentro en el que observó "un equipo equilibrado", lo que en buena medida respondió a lo hecho por Marcone y Campuzano.

Con ellos en el mediocampo Boca se garantizó casi siempre una salida clara. Cuando partía desde su propio terreno, ese primer pase le permitía al Xeneize empezar a posicionarse sobre campo adversario y desplegarse. Las facilidades que otorgaba San Martín fueron bien aprovechadas por esos dos hombres por los que más pasaba la pelota.

Crédito: @campuzano

En San Juan, Campuzano completó 59 pases con un 84 por ciento de efectividad, mientras que con el 91,1% de aciertos Marcone totalizó 56, de los cuales 12 fueron para el ex Atlético Nacional (datos @OptaJavier). La capacidad que mostraron para dar pases entrelíneas generaron varios de los muchos ataques de Boca.

El aspecto negativo estuvo dado en el hecho de que en un encuentro sin mayores exigencias fueron amonestados. Campuzano en el primer tiempo y Marcone vio la tarjeta amarilla cuando ya se habían cumplido los 90 minutos; y con cierto grado de indulgencia por parte del árbitro Diego Abal, que bien podría haberle mostrado la roja por una falta fuerte abajo.

Además, el entrenador remarcó que al colombiano por momentos "lo veía muy adelantado y cuando el equipo se paraba en tres cuartos muy posicional". La apreciación de Alfaro se traduce en una premisa: la aspiración de que Campuzano tenga más dinámica y no no se estacionarse en distintos sectores.

Ni Marcone es de pararse tan atrás como lo hacía Barrios, ni Campuzano se adelanta en campo rival como lo hacía Pablo Pérez. A partir de esas diferencias se prevé que la presencia en el mediocampo sea distinta a la del año pasado. En la consideración de Alfaro, que ya en la pretemporada sabía que podía perder completo el mediocampo que había terminado 2018 (finalmente Naithan Nández permaneció en el plantel), Barrios aparecía como un jugador neto de recuperación, Campuzano como un futbolista de mayor elaboración y Marcone como un intermedio entre ambos.

Boca comenzó a gestar una nueva sociedad en el mediocampo, ya sin dos jugadores que marcaron el pulso del equipo en las pasadas temporadas y con la llegada de otros dos que están dispuestos a dejar su marca. Iván Marcone y Jorman Campuzano estuvieron juntos desde el arranque por primera vez, fue la presentación de una conexión futbolística que en la Ribera es una de las apuestas para este año.

Crédito: Prensa Boca

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.