Michael Ballack: “Estaré con el corazón en el campo”

Es la estrella alemana pero como tantos otros en la historia de los mundiales, se perdera la final por doble amonestación
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27 de junio de 2002  

SEUL (De un enviado especial).- Los ojos hinchados del alemán Michael Ballack no podían ocultar el dolor que le provocó recibir la segunda tarjeta amarilla en la semifinal con Corea del Sur, la cual le impedirá jugar la final de la Copa del Mundo frente a Brasil, como él lo había soñado desde pequeño. “Pensé cuando le sucedió lo mismo a Laurent Blanc en el Mundial del 98 y se perdió la final frente a Brasil”, dijo ayer Ballack.

Pero luego se dejó llevar por la conversación y entregó, con cierta ironía, un dato para tener en cuenta. “Puede ser un buen augurio que no juegue”, expresó Ballack haciendo referencia a las tres finales que perdió con Bayer Leverkusen en esta temporada. El jugador alemán perdió el título del torneo alemán en la última fecha, las finales de la Copa Alemania (ante Schalke 04) y también la Liga de Campeones (frente a Real Madrid).

La falta táctica que le cometió a los 25 minutos del segundo tiempo a Chuna Sobo Lee cerca del área, y que el entrenador alemán Rudi Voeller definió como un acto de solidaridad con el equipo, se sumó a la amonestación que recibió en el partido con Paraguay, por los octavos de final, cuando derribó a Roberto Acuña en la mitad del campo, en el segundo minuto del tiempo de descuento.

“Cuando el partido con Corea concluyó estaba un poco triste y lloré..., llegar a la final es lo máximo que un futbolista busca”, reconoció. Ballack no jugará nada menos que el partido de la final, pero a su manera estará junto con sus compañeros: “Estaré con el corazón en el campo. Desde el banco haré fuerza por el mejor de los triunfos”.

Pero el caso del volante de Bayer Leverkusen no es el primero en la historia de la Copa del Mundo, pues a él lo precedieron los argentinos Claudio Caniggia y Julio Olarticoechea, en Italia 90, y el italiano Alessandro Costacurta, en Estados Unidos 94.

Los argentinos se quedaron con las ganas de participar de la final que finalmente perdieron con Alemania por 1 a 0, en Roma, porque ambos recibieron la segunda amonestación en la semifinal con Italia. El arbitro francés Michel Vautrot amonestó a Olarticoechea por cometer una infracción y a Caniggia porque cerca de la mitad de la cancha tocó infantilmente el balón con la mano impidiendo el pase de un italiano.

Cuatro años mas tarde, en New York, la alegría de Alessandro Costacurta por haber conseguido la clasificación para la final tras haber derrotado a Bulgaria por 2 a 1 en la semifinal no fue del todo completa, porque la tarjeta amarilla que le enseñó el arbitro francés Joel Quiniou le impidió jugar el cotejo decisivo ante Brasil, que finalmente gano a la selección azzurra en la definición por penales.

En el Mundial de Chile 62, cuando aun no se penalizaba con la suspensión de un partido la expulsión, Garrincha pudo brillar en la final que Brasil derrotó a Checoslovaquia por 3 a 1 tras haber sido expulsado en la semifinal frente a Chile.

Sin recibir la segunda amonestación o ver la tarjeta roja, aún provoca dolor la lesión que sufrió el italiano Ganchero Antonioni, a los 28 minutos del primer tiempo (fue reemplazado por Gimpera Marine) de la semifinal con Polonia, y que le impidió colaborar con la obtención del título frente a Alemania, en España 82.

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