Mundial Rusia 2018. Alemania, un campeón que está contra las cuerdas demasiado pronto

Joachim Löw, DT de Alemania
Joachim Löw, DT de Alemania Fuente: AFP
Claudio Mauri
(0)
23 de junio de 2018  

SOCHI.- El Mundial aprieta de entrada a las potencias, las exigencias son fuertes desde el comienzo. No hay facilidades para ir haciendo ajustes progresivos sin riesgo de llevarse el palazo de un resultado negativo que condicione el futuro. Está todo bastante igualado, no hay grandes diferencias. Se combinan un par de factores: los favoritos tuvieron un despegue por debajo de las expectativas, con rendimientos discretos, individualidades apagadas, fallas estructurales y descuidos, y del otro lado se encontraron con rivales bien organizados para defenderse, poco atractivos estéticamente, pero sí duros y tenaces para hacerle la vida imposible a más de uno. Esta confluencia de circunstancias hace que el Mundial sea hasta ahora bastante limitado en emociones, que muchas veces haya que esperar al VAR para sacudir el avispero.

Alemania es uno de los candidatos que atravesó por esa situación, al igual que Brasil, España, Argentina y, aunque los dos triunfos puedan sugerir lo contrario, también Francia anduvo ajustadísima, algo similar a lo que le ocurrió a Inglaterra. Están todos avisados de que el Mundial hay que empezar a ganarlo desde muy temprano.

¿Alguien hubiera imaginado que la última escuela alemana de fútbol, que lleva más de una década como referencia global por su producción de jugadores y estilo de juego, podría en cinco días verse eliminada del Mundial? Esto es posible en caso de que hoy pierda frente a Suecia (a las 15 de la Argentina) y un rato antes (a las 12) México supere a Corea del Sur. Seguiría los pasos de los ex monarcas Francia, en 2002, y España, en 2014.

La Mannschaft es la selección con más partidos (107, uno más que Brasil en la historia de los Mundiales) y la última vez que despidió de la primera etapa fue hace una eternidad, en 1938, y en la modernidad no baja de las semifinales desde 2002, con el título incluido de hace cuatro años en la final contra la Argentina.

La caída contra México hizo ruido por cómo se produjo: el equipo azteca aprovechó las espaldas de los dos volantes de contención (Khedira y Kroos) y se desplegó un ritmo alto, que desbordó a los campeones del mundo. Fue la primera vez que Alemania perdió contra un equipo de la Concacaf, tras siete triunfos y un empate. Varias individualidades en un bajo nivel: Ozil, Khedira, Hummels, Müller y Boateng. Muchos se preguntan si no es el principio del declive de parte de la generación que ganó el último título, de la que ya no están Klose, Lahm, Schweinsteiger, Schürle y Götze.

Joachim Löw , que antes de viajar a Rusia renovó contrato hasta 2022 y aquí puede llegar al segundo puesto entre los DT alemanes con más encuentros en Mundiales (tiene 15, tres menos que Sepp Herberger, y a diez de los 25 de Helmut Schoen), le mantiene al apoyo a la vieja guardia. La reacción a la caída ante México fue bien a la alemana: reunión, autocrítica y análisis, lo que el director deportivo Oliver Bierhoff transmite públicamente como "un impulso para salir adelante" . Y ayer se sumó la voz de Löw: "La confianza básica que tenemos en los jugadores que están con nosotros desde hace tiempo no se rompe por un partido. Eso sería fatal" . En el ambiente todavía sobrevuela la decisión de Low de dejar afuera del plantel a Leroy Sane, el extremo de Manchester City. "Tiene talento, pero no dio todo en los últimos partidos. Volverá pronto con nosotros, a partir de septiembre" .

No jugará Hummels, con un dolor en el cuello, y entraría Rudiger, mientras que Héctor, el lateral izquierdo titular, reemplazará a Plattenhardt. Draxler pagaría los platos rotos por su tibieza y le dejaría el sector izquierdo del ataque a Brandt, mientras que el veterano Mario Gómez, al borde de los 33 años, sustituiría al joven Werner, figura en la obtención de la Copa de las Confederaciones.

A Suecia, que debutó con un 1-0 sobre los coreanos, todavía le persigue la buena fama de haber dejado afuera del Mundial a Italia, y no falta quien cree que puede dar otro batacazo contra el campeón del mundo. El entrenador Janne Andersson, que le cerró las puertas al regreso de un Zlatan Ibrahimovic que se había retirado de la selección, se siente al frente de un plantel parejo, sin grandes figuras: "La arrogancia es nuestro problema más pequeño".

Más altivo se mostró Khedira en la conferencia de prensa, cuando un periodista de un diario sensacionalista alemán le mostró ficticios pasajes de vuelta a Alemania para este sábado. El volante de Juventus se ve por más tiempo en Rusia: "Muchas gracias, pero no los necesitamos. Mejor guardarlos para el 16 de julio (día posterior a la final)"

Conforme a los criterios de

Más información

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.