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LA PLATA.– La demostración de cariño no tiene límites. La pasión, tampoco, y los hinchas de Gimnasia rindieron una gran muestra de afecto a uno de los debutantes: Carlos Fernando Navarro Montoya.
Desde que el ex arquero de Boca e Independiente ingresó en el campo de juego, la parcialidad local lo aplaudió desde los cuatro costados. El show del “Mono” comenzó en el primer ataque de Colón, cuando le tapó un mano a mano a Ramírez extendiendo los brazos a los costados, al mejor estilo de Hugo Gatti. Los aplausos no se hicieron esperar y se prolongaron durante varios segundos. Los hinchas de Gimnasia, además, corearon su apodo en casi todos los pasajes del cotejo.
A cada centro descolgado en forma segura, la gente respondía con una ovación. Cerca del final de la etapa inicial, Navarro Montoya volvió a hacer de las suyas con un jueguito de manos por sobre la cabeza de un rival mientras, en las tribunas, los triperos deliraban con sus ademanes. Antes de retirarse al descanso, el arquero recibió todavía más aplausos por su rendimiento, a pesar de no tener demasiado trabajo.
Todo se repitió en el segundo tiempo, apenas el “Mono” pisó la mitad de la cancha que da al grueso de la hinchada local y, con los brazos en alto, retribuyó el gesto de la gente de Gimnasia. En esa etapa, el Lobo presionó a Colón hasta llegar al gol y la figura del arquero pasó a un segundo plano. Casi sin quererlo, resultó el único momento en el que Navarro Montoya no fue el centro de la escena. Con las tareas descollantes de Escobar y Lobos para conseguir la victoria, el “Mono” tuvo dos últimos instantes de protagonismo. Primero, en un choque casual con Ramírez para arrojar la pelota hacia afuera para que atendieran al delantero sabalero. Otra ovación para él. Por último, cuando se retiraba hacia el vestuario, ya en soledad en medio del campo de juego, luego de dar notas para la televisión, a Carlos Fernando Navarro Montoya lo despidieron con la mayor ovación de la tarde, que demostró el feeling que se creó entre los seguidores de Gimnasia y el arquero.
Ya con el bolso en mano y rodeado de camarógrafos, fotógrafos y grabadores, el N° 1 expresó su reconocimiento hacia la gente del Lobo. “La verdad que no esperaba una cosa así. Uno sabe que representa muchas cosas y que la gente lo reconoce. Pero esta demostración de cariño me conmueve siempre.”
Sobre el partido, comentó: “Gimnasia hoy [por ayer] fue un equipo solidario en todo momento y compacto también. Tuvo figuras clave y decisivas en las instancias en que el partido estaba muy equilibrado. Tenemos muchas cosas para mejorar, pero contra Colón el equipo tuvo mayor cantidad de virtudes que defectos”. Además, se anticipó al futuro por los buenos resultados que tuvo el equipo en el Clausura y este buen arranque: “La gente tiene todo el derecho a ilusionarse con una buena campaña y con esta actuación, pero nosotros debemos canalizar esa ilusión, llevarla a buen puerto y ojalá al final del torneo estemos peleando bien arriba para darles muchas satisfacciones a los hinchas”.
Primer partido de Navarro Montoya en Gimnasia. Nace un ídolo en La Plata.
En las inmediaciones del estadio aparecieron unos volantes que decían: “Gustavo Barros Schelotto, Enzo Noce y Andrés Yllana, traidores”, en referencia a las inhibiciones que levantó el club por los juicios iniciados por sus ex jugadores.
Desde la última semana Gimnasia inició una conscripción de adherentes. Se los llama “socios de fútbol” y sólo les permite ingresar en la cancha. La respuesta de los hinchas fue mayor de la esperada, con 3000 nuevos socios.
Los jugadores de Colón y, sobre todo, el director técnico Gerardo Martino se mostraron muy molestos por la falta de alcanzapelotas en el final del encuentro. “Es algo típico del folklore futbolístico, pero yo no lo haría”, dijo el entrenador.


