Lo mejor del triunfo de Boca: otra rabona de Julio Buffarini y la noche mágica de Mauro Zárate

Zárate participó de los tres goles de Boca ante Tolima
Zárate participó de los tres goles de Boca ante Tolima Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo
Pablo Lisotto
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12 de marzo de 2019  • 23:59

La Bombonera la esperó ansiosa durante largos 71 minutos. Hasta que Julio Buffarini tiró, otra vez, una rabona. La ovación de todo el estadio no se demoró ni un segundo. Y poco importó si, al igual que el sábado ante San Lorenzo, el lujo no tuvo trascendencia. Tampoco nadie del Tolima fue a increpar al número 4, ni fue interpretada como una humillación. ¿El resultado del partido cuando apareció el momento rabona? 3 a 0. otra vez.

Es curioso lo que sucede con el lateral derecho de Boca. Si alguien hubiera pronosticado en diciembre pasado que Julio Buffarini sería, apenas un trimestre después, uno de los hombres xeneizes más aplaudidos, solo por detrás de Carlos Tevez y Darío Benedetto, ni el propio cordobés se lo hubiera tomado en serio.

Pero así son las cosas. El lateral derecho vive un estado de gracia en donde casi todo lo que intenta le sale bien. Y lo que no, lo suple con entrega. Muerde, presiona, lucha. Y gana. A Buffarini le aplauden que cuide la pelota con el cuerpo para ganar un saque de arco, que salga jugando con un pase filtrado entre dos rivales o que amague para dejar pasar el balón por debajo de su suela y eso le permita ganar un lateral intrascendente cerca del mediocampo. Carta blanca para él.

El otro protagonista de la noche fue Mauro Zárate. Sólo tres jugadas fueron suficientes para que vuelva a dejar en claro por qué es un futbolista a la altura de Boca. Y en todas, la pelota terminó en el fondo de la red del Tolima.

Apenas comenzaba el segundo tiempo, se hizo cargo de un tiro libre desde la izquierda, y su endiablado centro se desvió en la cabeza de Marco Pérez para decretar el 1 a 0 y el alivio general, luego de un primer tiempo muy discreto.

Lo mejor del triunfo de Boca

Con el equipo más suelto, a los 10 minutos fue otra vez Zárate el que tuvo la lucidez para abrir la pelota a la izquierda hacia Emmanuel Mas, quien mandó el centro que Benedetto conectó para el 2 a 0. Cuatro minutos después tuvo su premio personal: gracias a una generosa habilitación de Carlos Tevez, le puso el moño a una contra perfecta y sentenció el resultado.

Le costaba al ex Vélez encontrar su lugar en el campo de juego. Como extremo izquierdo su labor se desdibujaba y eso lo fastidiaba. Como si la convivencia con Tevez le impidiera destacarse. Pero esa dosis de confianza que supo imprimirle Alfaro bastó para afianzarse como el goleador de este ciclo incipiente, con cinco goles. De la combinación entre ellos llegó el tercero.

Buffarini y Zárate. Zárate y Buffarini. Dos hombres que culminaron 2018 con incertidumbre acerca de su futuro con la camiseta de Boca, y que con el cambio de timón y el arribo de Alfaro encontraron continuidad y confianza. Y lo retribuyen con goles, lucidez, entrega, garra. Y rabonas.

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