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Todo empezó un martes gris. Frío, con lluvia. Casi que del cielo brotaban las lágrimas de aquellos hinchas de River, que, tras casi dos meses, aún no caían en que los millonarios habían descendido al Nacional B. Fue un 16 de agosto, en el Monumental, día en que el club de Núñez jugó por primera vez en el ascenso. Terminó en victoria por 1 a 0 ante Chacarita , con gol de Juan Manuel Díaz, de cabeza, en el inicio del partido. El encuentro lo dirigió Héctor Baldassi, ya retirado, y quedará marcado a fuego como una fecha curiosa para el fútbol argentino. Más de diez meses después, el 23 de junio de 2012, River vuelve a Primera, un ascenso que en casi un año dejó curiosidades y perlitas de lo que resultó ser una verdadera revolución para la categoría. Veamos:
De los hinchas neutrales, a la vuelta de los visitantes

En los últimos años, por reiterados hechos de violencia, se había prohibido la concurrencia de público visitante. La llegada de River al Nacional B marcó un punto de inflexión. El primer partido de los millonarios fuera de casa fue ante Independiente Rivadavia, en Mendoza. Cuando la veda a los visitantes aún estaba vigente, Daniel Vila, presidente de los mendocinos, decidió vender entradas para hinchas neutrales . Allí, dijeron presente los fanáticos millonarios. Entonces, se escuchó el grito de gol de los tres tantos del equipo de Almeyda y se empezaron a ver más y más camisetas. Desde entonces, los visitantes volvieron a las canchas en la categoría. El efecto River llevó a muchos a mudar su localía para recibir al club de Núñez . Así, River terminó jugando en otros estadios ante nueve de los 19 rivales que enfrentó. Esos equipos, en general, al medirse a los millonarios, embolsaron recaudaciones más altas que sus presupuestos mensuales. Cada provincia visitada por el club de Núñez vivió su propia fiesta, con entradas agotadas, caravanas interminables y mucho más.
Fútbol para todos

En un campeonato largo, se utilizan muchos jugadores y, en el caso de River, es posible encontrarse con algunos nombres que llaman la atención y ya no están en el club. Fabián Bordagaray, por ejemplo, hoy en Argentinos, hizo un gol en el Nacional B para los millonarios (ante Atlanta). Otros que disputan el actual torneo Clausura y jugaron para el equipo de Almeyda son Facundo Affranchino (San Martín de San Juan) y Agustín Alayes (Banfield). Otros como Mauro Díaz (Unión Española de Chile) y Adalberto Román (Palmeiras) están en el exterior. Todos ellos también fueron parte de este ascenso. Alexis Ferrero jugó gran parte de los encuentros de la primera rueda y, este año, se fue a Huracán.
Derrotas simbólicas

Fueron cinco las caídas de River en el Nacional B. La mayoría tuvo simbolismos y no pasaron para nada desapercibidas. La primera fue como local, pero en el Nuevo Gasómetro, ante Aldosivi (1-2) , justo un 29 de octubre, día en que se cumplían 25 años de la primera Copa Libertadores ganada por los millonarios, en 1986. Luego, se produjo la caída ante Atlético Tucumán (0-2), la única en el Monumental y, antes de fin de año, la derrota sobre la hora ante Boca Unidos . Este año, el equipo de Almeyda sufrió dos caídas: en Vélez, como visitante, contra Atlanta, y, de visitante, en la cancha de Colón, frente a Patronato. Los últimos traspiés suscitaron una catarata de afiches de diferentes clubes para burlarse del club de Núñez.
Un plantel que jugó bajo presión

No fue fácil para este plantel de River afrontar el Nacional B. Más allá del poderío individual, a los millonarios les costó la categoría. Cada empate ante un equipo menor generó controversias, cada reacción de futbolistas o hinchas fue otra historia. En ese marco, Alejandro Chori Domínguez fue filoso muchas veces, principalmente vía Twitter, y se trenzó con los hinchas o contra los dirigentes. La última fecha, ante Patronato, terminó desplomado luego de fallar un penal sobre la hora y ante los insultos de los hinchas. Siempre que la semana parecía fuego, Fernando Cavenaghi, el capitán del equipo, salía a calmar las aguas. Fue tal el grado de presión que hace dos semanas, ante Boca Unidos, Leonardo Ponzio perdió mucha sangre por tener hemorroides y por el grado de stress del encuentro .
Canchas distintas

Si bien la mayoría de las veces que jugó como visitante logró que los clubes salieran de sus canchas para conseguir mejores recaudaciones, hubo algunos que prefirieron recibir a los millonarios en sus propias casas. Del periplo del equipo de Almeyda por el Nacional B, seguramente quedará en el recuerdo la visita este año a Isidro Casanova para el partido ante Almirante Brown. Allí, River igualó 1 a 1 y, tras el partido, hubo quejas por el pasto largo y también por deterioro del vestuario visitante. Otro estadios pequeños donde jugaron los millonarios fueron el de Brown, en Madryn(triunfo por 4 a 1) y el de Boca Unidos (derrota 1 a 0).


