

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Por Juan Manuel Raimundo
LA NACION
Cómo equiparar las fuerzas entre un equipo moldeado de manera casi artesanal, como Banfield, aunque llegaba golpeado, y otra que apenas se mueve a tientas en su regreso a primera, como Quilmes. Imposible. Al menos en el corto plazo. Porque el más curtido saca ventajas hasta en los detalles menos perceptibles. Son esos sutiles rasgos que definen parámetros.
Quilmes dio otro paso atrás. No sólo en el resultado. Incluso desde el juego. Poco pudo hacer Madelón desde su asunción, con apenas un puñado de prácticas con sus jugadores. Porque algo más de iniciativa y mente clara mostraba aquel conjunto dirigido por Tocalli. De cualquier modo, las derrotas parecen volverse inevitables para un conjunto que no logra acostumbrarse a la máxima categoría. Ya son 12 partidos sin victorias, con seis empates y seis derrotas. Y así la permanencia parece cada día más utópica.
Es más, bastante elocuente fue Madelón en una de sus primeras declaraciones como conductor de Quilmes. "La verdad es que fue como un balazo para nosotros. En medio de un partido equilibrado, no pudimos recuperarnos después del primer gol de Banfield. Pero bueno... el partido nos servirá para evaluar el desempeño de cara a lo que vendrá". Concluyente.
Lo de Banfield es más conocido. Habrá que reconocerle como virtud adicional su capacidad de reacción para sobreponerse a los últimos pasos en falso, a los que no estaba acostumbrado. De la dura eliminación en la Copa Sudamericana a los tres partidos sin victorias en el Apertura. ¿Cómo se repuso? Con la receta clásica de Falcioni: orden y oportunismo. Le alcanzó con poco para imponerse a un adversario que se deshilacha.
Fue esa puntería certera de la que hizo gala Méndez para marcar una distancia en medio de un desarrollo cerrado y parejo. La misma que aplicó Ramírez, tras una combinación con el mismo Méndez, para ampliarla con un efectivo zurdazo. "Es cierto que, de a ratos, el encuentro fue deslucido. Creo que fuimos precisos y que definimos en los momentos justos. Había que ganar porque se vienen partidos importantes", sentenció Falcioni.
Desde el corazón del Sur, aunque por diferentes ramales. Quilmes y Banfield. A la larga, los pequeños detalles marcan grandes distancias.


