

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Caminan juntos, tomados de la mano, sin soltarse. Tienen sus líneas de la vida trazadas indefectiblemente unidas. Mientras Arsenal da sus primeros en el fútbol grande y se afirma en su segunda temporada en primera, Julio Grondona (h.) se consolida como dirigente. Los dos crecen. Porque si el equipo no tiene problemas con el descenso y el club construye su futuro estadio, su presidente suma prestigio con vistas al futuro. ¿Cuál? Ese que marca que tal vez, así como siguió los pasos de su padre, Julio Humberto Grondona, en el club de Sarandí, la herencia también se prolongue algún día nada menos que en la presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino. El tiempo dará la respuesta, pero Julito, como se lo conoce en el ambiente futbolístico, no niega sus deseos.
-¿Tenés algún modelo como dirigente?
-Yo soy muy atípico. Tendría que tener el equilibrio y la cintura de mi papá, la política de José María (Aguilar), y la audacia y proyección de futuro que puede tener Mauricio Macri o Fernando Marín, que pueden tomar el fútbol como un negocio. Yo tiro más para el lado de Raúl Gámez, porque los dos venimos de una tribuna.
-Qué extraño. La respuesta cantada era "papá".
-Mi papá es el dirigente más grande que tuvo el fútbol argentino. Estuvo 25 años en el sillón de la AFA bancando a todos los clubes y a todos los procesos políticos del país. Yo hubiera largado todo a la m... mucho antes. Discutimos mucho, tengo disenso con él...
-¿En qué cosas?
-Por ejemplo en temas organizativos, como los calendarios; también en el reparto de dinero que ingresa por la televisión. Le planteé que sería muy importante que haya una mayor entrada para los clubes denominados chicos, para emparejar un poco a los cinco grandes y Vélez, que reciben muy buena plata. Le dije que hay que ser más equitativos en el reparto, porque no sería conveniente terminar como está el fútbol uruguayo, con dos equipos fuertes y nada más.
-¿Qué te dijo?
-Que está de acuerdo, que trabajemos en un proyecto.
-Boca y River no van a estar de acuerdo.
-No sé, porque ellos tienen una capacidad enorme de solidaridad con los clubes chicos. Si Arsenal está donde está, hay que agradecerles a Boca y River, que son los que más convocan. Porque si ahora se pusiera un pay per view para que cada televidente pague por el partido que elija, todo sería para River y Boca y nada para el resto. Tiene que haber un equilibrio.
-¿En qué te perjudicó ser el hijo de...?
-Perjudicar, en nada. Tengo el respaldo total del presidente de la AFA y el vicepresidente de la FIFA. Recibo los mejores consejos, aunque después muchas veces no los tomo por mi forma de ser. Soy de discutir demasiado y trato de llegar a mi verdad. Soy impulsivo y creo que siempre tengo la verdad en todo, y muchas veces estoy equivocado.
-¿No te pesa el apellido, las responsabilidades que genera?
-Sí, eso puede ser. Tengo que hacer las cosas siempre bien y no puedo deberle nada a nadie. Por eso se dice que Arsenal paga poco, pero paga. Con mis jugadores no necesito hacer recibos, arreglo todo de palabra. No puede pasar que un jugador se vaya sin haberle pagado, porque si no se le paga, el que no lo hace es el equipo de Grondona. En eso me perjudica, porque si no haría un pagadiós, me voy a convocatoria, me libero como otros clubes y empiezo de cero.
-Tu papá es el socio número 1 de Arsenal y vos tomaste su posta en el club. En los pasillos de la AFA ya se habla que allí puede ocurrir lo mismo.
-¡Hay que ver si él quiere largar! Yo sé que se dice eso... Por ahora pienso en que Arsenal crezca para que esté entre los diez mejores equipos del fútbol argentino. Ese es mi objetivo.
-Pero a futuro, Julio, ¿te gustaría sentarte en el sillón de la AFA?
-Sí, a todos nos gusta progresar. Los jugadores de Arsenal se rompen el lomo para que los miren de otros clubes, de México, de Europa. Jorge (Burruchaga) lo mismo. Yo también: me rompo el lomo por Arsenal para tratar de progresar. Hoy le meto fichas a Arsenal. Más adelante puede ser. Si los jugadores y el cuerpo técnico me ayudan y nos quedamos en la A...
-¿Qué?
-Y sí, yo quiero ser el sucesor de mi papá en la AFA. Es el sueño de cualquier dirigente. Lo de la AFA lo tomo como algo lindo; seguramente hay gente que quiere que sea y otra que no. Tal vez mi papá vuelva acá y sea delegado de Arsenal. Entonces, él va a estar del otro lado del mostrador, y me va a volver loco.



