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La última semana del año será crucial para Boca. Ya en funciones, Carlos Bianchi intentará resolver la primera de las cuestiones que tiene resaltada en su agenda: el regreso de Juan Román Riquelme. Entrenador y futbolista se verán las caras durante la semana, y todo apunta a que haya una definición antes de fin de año. Si Riquelme cumple con su palabra ("A Boca no vuelvo nunca más", había dicho), tiene sobre la mesa una suculenta oferta de Palmeiras, que jugará en la segunda división brasileña.
La decisión del enganche no puede dilatarse demasiado. Primero, porque Boca desearía contar con él para la pretemporada. Y Román tendrá que recuperar el tiempo perdido antes del torneo Final, ya que no juega desde el encuentro decisivo de la Copa Libertadores, que Boca perdió frente a Corinthians, en San Pablo.
Más allá de los pergaminos de Román en Boca, a muchos los seduce su vuelta porque no implicaría un desembolso de dinero: el enganche tiene su contrato suspendido desde julio. De todas maneras, el presidente del club, Daniel Angelici, se mostró escéptico sobre el arte persuasivo de Bianchi para conseguir que Román vuelva a ponerse la camiseta xeneize: "No sé si Bianchi lo convencerá. En la charla de estos días se verá", anticipó el directivo en Radio 9.
Es sabido que Bianchi considera al estratego una pieza clave para el equipo. Los dirigentes, por su parte, hace rato que no piensan lo mismo. Aunque no se opondrán a su regreso si el entrenador más ganador de la historia de Boca logra que Román regrese al club. La presencia de Riquelme en el equipo, sumada a la espalda de Bianchi en el banco de suplentes, sembraría la ilusión en todos los simpatizantes xeneizes; ilusión que parecía perdida en la última parte del ciclo de Julio César Falcioni.
De todas formas, Angelici aclaró que no sacrificará las finanzas de la entidad ni se apartará del presupuesto para conseguir figuras rutilantes de cara a 2013, entre las que se menciona al uruguayo Sebastián Fernández, el Burrito Juan Manuel Martínez y Daniel Cata Díaz (también Fernando Gago, ver aparte): "Este año achicamos gastos y conseguimos más recursos para reforzar el equipo, pero tampoco vamos a hipotecar el club; no vamos a hacer locuras", adelantó el presidente.
También opinó en ese sentido Marcelo London, vicepresidente del Departamento de Fútbol del club: "Vayamos acostumbrándonos a que así como está la economía del país será muy difícil contratar a jugadores de afuera. Acostumbrémonos a que van a venir jugadores de treinta y pico de años para arriba que quieran devolverles a los clubes que los formaron jugar un par de años para terminar sus carreras", vaticinó London, en declaraciones a La Red.
De todas formas, las negociaciones encaradas por los dirigentes xeneizes no están ni cerradas ni caídas. Aunque sí son muy difíciles. Angelici admitió contactos con el uruguayo Sebastián Fernández, a quien Bianchi piensa como compañero de ataque de otro charrúa, Santiago Silva. La sintonía entre ambos en el Banfield de Falcioni fue inmejorable. Fernández no es titular en Málaga (España) y ya dejó en claro que vestir la camiseta de Boca sería "un sueño".
Más lejos aparece el Burrito Martínez, a quien Corinthians, su actual club, sólo quiere vender y no piensa en una cesión temporaria. "Está complicado, no descartado. Vamos a seguir negociando", apuntó Angelici. El que a priori está muy lejos de la Bombonera es Cata Díaz, con un contrato alto en Atlético de Madrid.
Más allá de los nombres, lo único claro sobre el futuro de Boca está en los puestos por reforzar: un delantero por afuera para competir por el puesto con Lautaro Acosta (Gaona Lugo está lesionado), un defensor central y un marcador de punta. Las gestiones, con la de Riquelme a la cabeza, comenzarán a definirse en la semana. Días que serán claves para el futuro cercano de Boca, que retornará a las prácticas el 5 de enero.
Además de Juan Román Riquelme, el otro nombre que suena con fuerza para regresar a Boca es el de Fernando Gago, cuyo pase pertenece a Valencia (España). "Tiene 26 años y nos pidió un contrato largo [sería de ocho años, hasta que cumpla 34 años]. Más allá de los años, estuvimos hablando de la diferencia con lo que gana allá y la achicamos un poco, pero aún es grande", señaló Angelici. Valencia pagó por su pase 3,5 millones de euros a Real Madrid, y pretendería cobrar el mismo dinero para dejar partir al mediocampista central, que espera un hijo para junio con Gisela Dulko. La llegada de su primer heredero es uno de los factores de presión del futbolista, que ve con buenos ojos volver al país. Gago solía ser titular con Mauricio Pellegrino; desde la llegada de Ernesto Valverde, apenas jugó siete minutos.
Agustín Orion, arquero de Boca, sufrió un robo en Cariló. Al parecer, los asaltantes sólo se llevaron objetos de valor. "Quiero agradecerle a la Policía de Cariló por cómo me trataron y cómo me atendieron", escribió en su cuenta de Twitter.



