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Detrás del escándalo, surgieron situaciones y frases que describen a la perfección el grado de locura que afecta al fútbol doméstico. El pasado viernes, en Rosario, la policía local agredió a los hinchas y jugadores de Belgrano, minutos antes del final del encuentro que Newell's ganó por 2 a 0. En el desorden, Gastón Turus, defensor del equipo cordobés, sufrió una herida debajo del ojo izquierdo, por un palazo propinado por un efectivo. Horas después, no pudo efectuar la correspondiente denuncia por lo sucedido, ya que las autoridades lo imputaron por "lesiones leves". Toda una curiosidad.
"Usted no puede hacer ninguna denuncia, usted está denunciado por lesiones leves", contó el futbolista que le manifestaron cuando concurrió a una sede policial en Rosario a dejar sentado por escrito la agresión que había sufrido. "En la comisaría también estaba [Luciano] Lollo, a quien lo había llamado el juez", agregó el defensor, golpeado por las fuerzas del orden, en un episodio parecido al de días atrás, cuando la policía santafecina reaccionó con violencia contra los hinchas de Quilmes, en Santa Fe.
Turus recibió un corte en el pómulo izquierdo de parte de un efectivo policial que le asestó un palazo, al momento de la interrupción del cotejo, luego de las agresiones entre los simpatizantes desde ambas cabeceras.
"Fue un policía. No sé si hombre o mujer. Había dos filas y el que pegó fue de la fila de atrás. Me pegó con la punta del palo, buscando la cara porque en ningún momento me amagó. Eran todos iguales, no los pude identificar", describió el jugador. Según una versión, las autoridades de Belgrano prefirieron bajar el tono de los incidentes y no presentar las denuncias pertinentes, y así evitar cualquier tipo de medida contra alguno de los jugadores del plantel que estaban fuera de sí en el momento del bochorno.
El defensor estuvo varios minutos en la comisaría 5» de Rosario para radicar la denuncia; no sólo no le permitieron que la hiciera: quedó imputado por lesiones leves. "Primero fui a hacerme unas placas en el rostro, luego llegué hasta la comisaría, entré y me dijeron que no podía hacer la denuncia. Nos imputaron por lesiones leves. No fue grave el golpe, sino lo que pasó fuera y dentro de la cancha. Y el partido siguió...", comentó. Luego del cotejo, en las calles cercanas al estadio hubo más incidentes, corridas, gases lacrimógenos y balas de goma. Y el ómnibus de Belgrano, en el camino de regreso, sufrió intentos de agresión.
Juan Carlos Olave, el arquero de Belgrano, fue elocuente: "Siempre en Rosario pasa lo mismo". Y se extendió: "Desalojaron a la gente a balazos de goma. Los hinchas en ningún momento enfrentaron a la policía. En un momento, había menos de 20 personas, una encima de otra. Esto sucedió en la cancha de Boca hace 20 años y murió mucha gente. No hubo necesidad de reprimir así. Alguna vez hay que denunciar esto. Algo hay que hacer, no puede ser. Tenemos una bronca terrible".
Y continuó: "Nadie se acercó a hablar con nosotros ni a pedirnos disculpas. Es más de lo que ya conocemos con la policía de Santa Fe. Nadie hace nada y esto va a seguir sucediendo".
Mientras, la Agencia Córdoba Deportes, del Gobierno de la Provincia de Córdoba, emitió un comunicado en el que "condena y repudia los actos de violencia ocurridos anoche [por anteanoche] contra los simpatizantes y jugadores del Club Atlético Belgrano mientras se disputaba el partido contra Newell's Old Boys, en la ciudad de Rosario. Además, se solidariza "con Belgrano y con todos los clubes de Córdoba que son agredidos cada vez que se disputa un partido de fútbol en Santa Fe".
<b>3</b> jugadores de Belgrano serán investigados por la Justicia debido a los incidentes: Gastón Turus, Juan Quiroga y Luciano Lollo.


