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Iba a pasar una vez más. Sólo faltaba saber cuándo y dónde. Desde la batalla de los quinchos del 11 de febrero último quedaron varias cuestiones pendientes. Adentro y afuera del Monumental. El encarnizado enfrentamiento que mantienen los líderes de la barra brava de River no da tregua. La feroz interna entre los bandos que responden a Adrián Rousseau y Alan Schlenker prosiguió anteanoche en Villa Urquiza, con un nuevo ataque. Esta vez con armas de fuego y tuvo como víctima señalada a Martín Gonzalo Acro, de 29 años y mano derecha de Adrián Rousseau, que se encuentra en estado de coma y con muerte cerebral en el Hospital Pirovano.
El hecho pone en evidencia que la interna entre Los Borrachos del Tablón está más caliente que nunca y que promete continuar. Porque los disparos tuvieron un claro mensaje mafioso. Dos de ellos fueron directos a la cabeza de Gonzalo Acro. En cambio, su compañero de Kick Boxing, Osvaldo Gastón Matera, que lo acompañaba en el momento que empezaron a dispararle, sólo recibió una herida menor en la espalda y fue dado de alta rápidamente. Como segundo de Adrián, Gonzalo tiene un fuerte respaldo de las facciones de Don Torcuato y Hurlingham, dos de las más representativas en la barra y enfrentadas con “La Banda de Palermo”, que responde a Alan. Gonzalo fue empleado del club hasta que fue despedido en febrero último, momento en el que cobraba 5.763 pesos por trabajar en la pileta de River y realizar tareas de mantenimiento.
Reconstruir los sangrientos episodios que se produjeron es una tarea que está en manos de la policía y del fiscal José María Campagnoli. Pero los ataques a Acro no fueron un acontecimiento fortuito ni un incidente aislado. Hace un mes, hubo un robo en el local de Rivermanía que está en la puerta del Monumental, sobre la calle Figueroa Alcorta. Se llevaron 50 camisetas y 50 camperones que estaban en el lugar para que les pusieran el N° 14. Las prendas las habían dejado para la gente de Alan, que al parecer tendría el guiño de gente influyente del club para volver a liderar a Los Borrachos del Tablón a cambio de más entradas y del compromiso de evitar más cuestionamientos. En un asado en Don Torcuato, Adrián se enteró de que le querían arrebatar el control de la popular y planeó el robó de la mercadería para repartirla entre sus subalternos y mantener el control de los hinchas en la popular, algo importante en esta interna.
A partir de este robo, la gente más cercana a Alan comenzó a elaborar una venganza. La Banda de Palermo, integrada en su conducción por muchos barras que tienen prontuario por delitos comunes, es conducida por dos individuos conocidos como Urko (su nombre sería Carlos Berón) y Kevin. Fuentes vinculadas a la investigación creen que estos dos nombres son clave para desentrañar el hecho de Villa Urquiza. Estos dos barrabravas son los que se enfrentaron cuerpo a cuerpo con el grupo de Adrián en el enfrentamiento en el playón del Monumental, el 6 de mayo último, para defender la preciada bandera con letras góticas que habitualmente se ve en la popular y es de gran valor en el ranking interno.
¿Qué hay detrás de las peleas? Poder y dinero. Porque Los Borrachos del Tablón tienen un importante ingreso mensual que, en algunos casos, le permiten a sus cabecillas disfrutar de un excelente pasar económicos. Algunas fuentes dan cuenta de que se trata de un botín mensual de unos 300.000 pesos. En la división de esos ingresos se destaca dos ítems: unos $ 80.000 que reciben de aportes de gente con mucho reconocimiento dentro del club, y la reventa de entradas que se hacen en los partidos. Como así también lo que genera hacer pasar sin entradas, pero a cambio de una colaboración, a muchos espectadores en los numerosos recitales que se realizan en el Monumental. Además, manejan la seguridad y el traslado de los hinchas cuando River juega de visitante. Y, cuando es el exterior, en el manejo del presupuesto se incluyen los gastos de hotelería.
La interna de la barra de River no tiene freno. Aún con Adrián y Alan lejos de la cancha, la violencia de los subalternos espera el momento y el lugar para un nuevo enfrentamiento. En la web hay amenazas que señalan que la pelea podría trasladarse a los partidos por el campeonato.
La oportunidad para ascender en la barra se les abrió a Adrián y Alan cuando la cúpula que dominaba hasta fines de la década del 90, con Luis Pereyra –conocido como El Diariero– como autoridad, fue encarcelada como parte de la investigación por la muerte de un hincha de Independiente, ocurrida en 1989. De ese descabezamiento surgió una división interna: por un lado, un grupo comandado por El Zapatero, con laderos como Joe y El Turco –en un tiempo, en su intención de blanquearse, hasta constituyeron una sociedad sin fines de lucro–, y por el otro, el liderado por Adrián y Alan, llamado Los Patovicas, porque frecuentaban un gimnasio en la esquina de Monroe y Cabildo.
Antes, unidos; ahora, separados, comparten una historia de salvajismo e impunidad.
Los ojos están puestos en el cotejo con Newell s, el domingo, en Núñez, ya que en varios sitios de Internet los barras intercambiaron amenazas y prometieron represalias. Por eso se adelantó el horario del partido, que comenzará a las 14, y el operativo tendrá 300 efectivos más, para un total de 1100. Además, está fresco el recuerdo de la gresca con los rosarinos, con dos hinchas muertos en la autopista a Rosario.
River pidió ayer la colaboración del Ministerio del Interior, de la policía, de la Justicia y de la AFA para terminar con la violencia. "Estamos angustiados, muy tristes", dijo el protesorero Héctor Cavallero (foto), en una conferencia de prensa. En una charla con DyN, el dirigente agregó: "En River todo se sobredimensiona porque no ganamos campeonatos. Han pasado cosas similares en casi todos los clubes".
Los opositores a la conducción del presidente José María Aguilar en River no se demoraron con las críticas. "Los barrabravas son el brazo armado de una dirigencia que manejó los recursos económicos del fútbol en forma discrecional, arbitraria y sin rendición de cuentas", dijo Daniel Kipper. Horacio Roncagliolo destacó que Gonzalo Acro "fue empleado de River" y que cobraba "$ 5500", según DyN.
La Subsecretaría en Espectáculos Futbolísticos (Subsef), a cargo de Javier Castrilli, que está de licencia, aún no se pronunció sobre los últimos hechos de violencia en la barra de River. Según las versiones, Agustín García Puga, que momentáneamente asumió en la entidad, primero quiere entrevistarse con el ministro del Interior, Aníbal Fernández.

