Gladiador herido

Angel Cabrera, la máxima figura del certamen, se descompensó tras la primera vuelta por una hipotensión; igualmente, firmó un score de 73 (+1), a siete golpes del puntero, el bahiense Miguel Carballo
(0)
11 de diciembre de 2009  

Un doble ganador de Majors se impregna de obligaciones, aunque quizá no lo desee ni lo espere. Es como si fuera una condena: el exitoso queda destinado a seguir triunfando, al menos desde la expectativa del simpatizante promedio. Angel Cabrera cargará con este compromiso en nuestro país hasta que decida retirarse. Por eso es que ayer, en la apertura del 104° VISA Open, la gente siguió sus pasos con la ilusión de verlo bien arriba tras los primeros 18 hoyos en Nordelta.

El desenlace fue impensado: mientras que Miguel Angel Carballo se aseguró la punta, con un recorrido de 66 golpes (-6), el Pato terminó descompensado con un cuadro de hipotensión. Logró finalizar con un score de 73 (+1), aunque en la puerta de la casilla donde se controlan las tarjetas lo esperó una enfermera, que lo llevó hasta un vestuario para darle suero y estabilizarlo de esa sensación de malestar.

"Mañana a las 13.30 me tenés acá. Seguro", le confirmó Cabrera a un directivo de la AAG cuando se recompuso. Allí quedó despejado el temor de que la principal figura del Abierto tuviera que darse de baja del torneo en forma prematura.

El cordobés salió a las 8.48 por el hoyo 10 junto con el tucumano Andrés Romero (71, -1) y el puntano Rafael Echenique (79, +7). Al promediar el trayecto, el sol ya era abrasador. "Esto es una tortura china", suspiraba una espectadora de sombrero de paja, que de todas formas seguía adelante con la caminata.

En el hoyo 5, Cabrera le avisó a los organizadores que se sentía mal. Y en el 7 solicitó que un médico lo asistiera al concluir la vuelta. En la salida del 8 saludó afectuosamente a Florentino Molina y le contó que los malestares habían empezado el fin de semana pasado en Sun City, Sudáfrica, donde actuó en un certamen con otros once de los mejores golfistas del mundo.

Como un gladiador herido, el Pato igualmente resistió y completó el recorrido. Su especial vínculo con el Abierto lo empujó a emprender un último esfuerzo, aunque hace unos días ya había advertido que llegaba a esta cita con las últimas energías, después de una temporada agotadora, rica en resultados, clínicas y homenajes.

El día de Cabrera (4 bogeys y 3 birdies) fue tan raro que hasta un perro se metió en la cancha y le robó la pelota en el segundo tiro del par 5 del hoyo 4. De todos modos, la mascota tuvo la gentileza de devolverla a su dueño, que la repuso en el lugar original sin penalidad. Naturalmente, hoy el Pato querrá estar en un ciento por ciento, porque además lanzará "Acercate al golf", un programa que apunta a desmitificar el carácter exclusivo de este deporte.

Mientras que Cabrera luchaba contra su incomodidad física, Carballo fijó temprano un score incontrastable. Y eso que había comenzado mal, con un bogey en el 10. Pero después logró birdies en el 11, 13, 1 y 2 y un águila final en el 8. El bahiense viene de salir 2do en el Torneo de Maestros, y ayer jugó con prestancia en una terreno que, a falta de arboleda, amenaza en cada hoyo con lagunas y/o waste búnkeres, amplias zonas agrestes que se comportan como guardaespaldas de los fairways.

En el abanico de candidatos más fuertes, Ricardo González fue el mejor. Reconoció que se aburrió con las características del trazado -lo suyo son los árboles, como abundan en el Jockey Club o el Olivos Golf Club- aunque dejó Nordelta con un valioso 70 (-2).

El Pigu Romero no ocultó su fastidio por algunos tiros no muy felices; aún así logró 71 golpes que le devolvieron su contagiosa sonrisa. Eduardo Romero quedó a mano con la cancha (par), Daniel Vancsik pagó el precio de algunos malos swings y se despidió con 75, mientras que Rafael Echenique sufrió con sus magros 79.

17 son los aficionados que participan del 104° VISA Open de Argentina, con las destacadas actuaciones de Emiliano Grillo y Martín Kim (8°, con dos bajo el par).

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.