

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Se disputa la primera vuelta del Masters de Augusta y ya hay un dato de peso: Rory McIlroy está puntero con una tarjeta inicial de 67 (-5). El norirlandés, que defiende el título, iguala en el liderazgo con el norteamericano Sam Burns y arrancó su vuelta de manera discreta, hasta que sobre el final del trayecto de ida, su juego empezó a tomar vuelo: birdie en el par 5 del 8, que se sumó a los aciertos en los hoyos 9, 13, 14 y 15. En el cierre de su jornada, cuando ya había asegurado el par en el 18, recibió los aplausos y gritos de aliento del público, que se ilusionan con ver otra gesta del -quizás- golfista más popular del circuito.
¿Será capaz de un back-to-back, la denominación que se da a los que se adjudicaron dos títulos consecutivos? Por lo pronto, Rory ya está enfocado en la búsqueda de sumarse a ese círculo privilegiado de los que lograron ese hito de volverse a ponerse el saco verde al año siguiente: antes lo habían hecho Jack Nicklaus (1965 y 1966), Nick Faldo (1989 y 1990) y Tiger Woods (2001 y 2002).
Rory McIlroy comienza la defensa de su título con una increíble primera ronda de 67 golpes. pic.twitter.com/o7qKaoVTrd
— El Masters (@TheMasters_ES) April 9, 2026
La gran pregunta era si McIlroy podría ser verdaderamente competitivo en Augusta después de retirarse en el Arnold Palmer Invitational, a principios de marzo, por un dolor en la espalda. Apenas había jugado un torneo más, The Players, después de aquel abandono (terminó 46°), y luego prefirió descansar físicamente antes que forzar la máquina y sumar torneos. Pero justo en la semana apropiada, entre magnolias y azaleas, recuperó sus mejores sensaciones e igualó la línea en -5 total con Burns, que había finalizado algunas horas antes.
Lo bueno de Rory: con su madurez en el PGA Tour a sus 36 años, pudo abstraerse de todos los honores que se les brindan a los campeones a su regreso al lugar de la hazaña. No se distrajo y solo se mentalizó en hacer su primera declaración de principios en el certamen. Lo llamativo es que el score salió a partir de una fórmula inesperada: en lugar de dominar con el driver, su costumbre a lo largo de su carrera, estuvo muy inspirado arriba del green. No pegó bien de tee a green, porque apenas acertó 5 fairways de 14, más 12 greens. Pero se facilitó la ronda con 25 putts, una valor agregado que lo catapultó hacia la punta.
¡Qué gran putt de Rory!
— El Masters (@TheMasters_ES) April 9, 2026
McIlroy consigue su tercer birdie consecutivo y empata el liderato del torneo. pic.twitter.com/g24z1VNpiL
Lo otro positivo de McIlroy: no se duerme en los laureles, por más que el año pasado, al imponerse en Augusta, se aseguró el “Grand Slam” -el triunfo en los cuatro majors- para unirse a la mesa de los otros cinco grandes campeones (Woods, Nicklaus, Player, Sarazen y Hogan). Se quitó aquella mochila, pero este jueves sintió la ansiedad habitual: “Estaba nervioso, igual que siempre en el primer tee de este certamen. Es la primera ronda de la temporada de majors, la primera de las 16 rondas más importantes del año. Así que estoy agradecido de haberme sentido igual que siempre. Creo que sería preocupante si no me sintiera así, porque sin duda Augusta sigue significando algo para mí”.
Este Masters dio también lugar a la nostalgia, porque el español José María Olazábal, campeón en 1994 y 1999, fue líder durante cerca de dos horas y media. Tomó la punta desde su birdie en el hoyo 2, poco después de las 8 de la mañana, y hasta que Patrick Reed consiguiera un águila en el 2, cerca de las 10.30. A los 60 años y con 36 Masters disputados, el oriundo de Fuenterrabía, Guipúzcoa, disfrutó cada paso. “He mirado las pizarras de líderes tres veces, en el hoyo 3 (segundo birdie del día), en el 5 y en el 11. Cuando me he visto ahí arriba he sacado el puño y me he dicho, vamos, Chema, que eres el líder”, bromeó.

Los argentinos no estuvieron cómodos en la primera ronda. A Mateo Pulcini y a Angel Cabrera los une una parábola de rendimiento similar: arrancaron muy bien y terminaron definitivamente mal. El riocuartense campeón del último Latin American Amateur Championship, padeció una vuelta de 81 golpes (+9). Empezó con un birdie en el 1, un hoyo que ya tenía “domado” desde las prácticas, pero luego pagó con bogeys los errores en los hoyos 3, 5, 7, 9, 11, 16, 17 y 18 más el doble bogey del 14, que lo depositaron en el fondo del tablero, solo por delante de Naoyuki Kataoka y Aldrick Potgieter, ambos con +12.
En tanto el Pato Cabrera no pudo sacar provecho del profundo conocimiento que tiene de la cancha (es su 23° participación) y firmó un trayecto de 79 (+7). Acertó en el par 5 del hoyo 2 y después tropezó sucesivamente con bogeys del 3 al 7, dos más en el 9 y 10, más los últimos bogeys en el 13 y 18.


