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"Yo participé en la publicidad del Renault Clio. Esa en la que el pibe está a punto de chocar contra un camión y aparece el diablo en el asiento trasero. Yo conducía el camión que venía de frente y mi hermano, José Luis, el auto. Estuvimos una semana en las Altas Cumbres, en Córdoba. Yo tenía que hacer 400 metros para adelante y para atrás todo el día. Ante las cámaras, yo le tiraba el camión encima a mi hermano. El estaba bastante asustado porque yo me ponía de costado muy cerca de él. Se lo hacía a propósito."
"En 1986 yo tenía 13 años y mi papá me regaló un karting. Como no podía comprarme un motor nuevo, lo vendí y compré un Fiat 600. En una esquina de Arrecifes yo venía a fondo y choqué de atrás a una Renault Fuego flamante, que brillaba por todos lados. Resulta que era del comisario. Se bajó del auto y me quiso matar. Yo puse primera y me escapé. Después tuve que esconder el Fitito para que mi viejo no me retara."
"El año último fui caminando a Luján desde Arrecifes. Son como 140 kilómetros, creo. Fui por una promesa que hice en 1996, cuando gané en el Supercar. En esa carrera venía con el Torino roto y se me rompió una biela. Llegué por el envión. Hice la promesa y la cumplí. A mi mamá le dije que me iba a Luján, pero no se imaginó que a pie. Me esperaba para comer y yo caminaba por la ruta. Yo pensé que con eso lavaba mis culpas. A la semana siguiente, corrí en Buenos Aires en TC y, cuando iba primero, rompí la caja de cambios. Mi problema era de manejo, no de conciencia."
"Yo estaba en primer año del secundario y unas chicas de quinto me sacaron mi motito para dar unas vueltas. Yo sabía que cerca del colegio estaba estacionado un Rastrojero de una de ellas y, como era gasolero, con sólo empujarlo arrancaba. Fui con diez chicos y después de dos cuadras de esfuerzo, lo encendimos. Salimos por Arrecifes a fondo. Cinco iban conmigo en la cabina y otros cinco colgados atrás, ya que no tenía caja y los pibes iban parados en el chasis y agarrados de un fierrito. Lo llamaron a mi papá y me fue a buscar al cole. Ahí se enteró de que me llevaba nueve materias y, delante de todo el mundo, me pegó una patada en la cola en la entrada del edificio. Me acuerdo y todavía me duele."


