¡Histórico!: las Leonas conquistaron el Champions Trophy

Vencieron a Holanda por 3-2 y le dieron a la Argentina el primer título internacional; Rognoni, Margalot y Masotta, los goles
Vencieron a Holanda por 3-2 y le dieron a la Argentina el primer título internacional; Rognoni, Margalot y Masotta, los goles
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27 de agosto de 2001  

M inuto 67. Holanda presiona y la Argentina se defiende con uñas y dientes. Cecilia Rognoni intercepta la bocha en el área y sale despedida hacia adelante. La defensora nacional avanza y avanza... Cruza la mitad de la cancha, disputa la posesión con una oponente y triunfa. Avanza y avanza... Llega al borde del semicírculo contrario y saca un tiro bajo que merece convertirse en el cuarto gol, pero el pie izquierdo de la arquera se interpone y frustra la conquista, mientras Rognoni y su acalambrada pierna derecha se lamentan.

Ese temple imperó en el espíritu de las Leonas , que, por primera vez en la historia, ganaron el 9° Champions Trophy al superar ayer a Holanda por 3-2, en Amstelveen, ante 7500 holandeses que terminaron reconociendo el gran éxito que puso al hockey argentino en la cima mundial. Nada menos.

Las campeonas llegarán mañana a nuestro país, a las 6.30, por British.

Vertiginoso ritmo impuso en los primeros tramos del encuentro la selección, apoyado en la solidez de Rognoni, la versatilidad de Aymar y la sincronización colectiva, a partir de una abrumadora posesión.

A los 9 minutos se generó el primero de los tres córners cortos en favor de las subcampeonas olímpicas. A los 13, el segundo, que desembocó en la primera y lujosa conquista albiceleste: Rognoni amagó lanzar y buscó a Aymar, que le devolvió la gentileza para que la central protagonizara el primer festejo. Y sólo 60 segundos más tarde, el tercer corto, a través del cual se colocaron 2 a 0: esta vez engañó Aymar, que abrió hacia la izquierda para Rognoni; su disparo rebotó en el palo de una adversaria y dejó en inmejorable posición para marcar a la atenta Margalot . Cinco minutos notables de las argentinas y fatídicos para las dueñas de casa.

Sin embargo, el dominio de las Leonas mermó y la guardavalla Antoniska debió intervenir por primera ocasión y con el pie (sucedió recién a los 18 minutos). Parece desinflarse la energía felina. Surgieron los errores no forzados, pero las holandesas no tuvieron imaginación para crear situaciones peligrosas y la intensidad rítmica se diluyó.

Los mayores sustos para el seleccionado se generaron en el ocaso del primer período. Antoniska volvió a despejar con sus pads un riesgoso ataque anaranjado, tras una acción producida luego de la tarjeta verde recibida por Gulla, y, a los 31 minutos, llegó la hora para los tres cortos consecutivos de Holanda. Todos bien resueltos por las Leonas, que realizaron un veloz contraataque sin poder terminar en la red.

Así, con La Naranja Mecánica ansiosa y la Argentina mesurada, se inició el emocionante complemento. Las palpitaciones aumentaron primero con el descuento holandés en el quinto corto local y luego con la brillante jugada de Masotta : pase por derecha de Hernández mediante, la capitana arrancó detrás de la mitad de la cancha, una oponente le robó la bocha antes de ingresar en el área, pero la recuperó tirándose al piso, desde donde anotó el único tanto del torneo que no nació de un corto.

El gol inmediato de Boomgardt no hizo más que fortalecer anímicamente a las deportistas de nuestro país. Se necesita de Gambero para recuperar la pelota en la línea media y ella llegó a cumplir con su voluntariosa tarea, mientras Sergio Vigil, al borde del campo, ya está listo para salir disparado a abrazar a sus obedientes pupilas.

La chicharra final encontró a Aymar cuidando de la bocha, protegiendo el valioso prestigio que la Argentina acababa de consolidar en Amstelveen. Allí donde las Leonas sonríen como las nuevas monarcas del hockey mundial. Sin discusión .

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