Hockey cíclico: Carlos Retegui vuelve a las Leonas y reemplaza al destituido Agustín Corradini

Retegui, en una imagen de archivo como entrenador de las Leonas.
Retegui, en una imagen de archivo como entrenador de las Leonas.
Gastón Saiz
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4 de diciembre de 2018  • 16:09

El hockey sobre césped argentino parece condenado a vivir una historia circular: siempre vuelve al mismo punto. Así es que Carlos Retegui iniciará su tercer ciclo en las Leonas , luego de la decisión de la Confederación Argentina de Hockey de destituir a Agustín Corradini , que había iniciado su ciclo en mayo de 2017 y venía de conquistar la medalla de bronce en el Champions Trophy de China. El Chapa, campeón mundial en Rosario 2010 y subcampeón olímpico en Londres 2012, termina el año nuevamente como empleado de la CAH.

Corradini estuvo a cargo durante un período complicado: asumió un recambio generacional profundo y, tanto el rendimiento general como los resultados de su gestión, estuvieron signados por los altibajos. En el Mundial de Londres, que se disputó a mediados de este año, el equipo quedó al margen en los cuartos de final luego de perder en una estrecha definición por penales ante Australia. Esa eliminación prematura significó no acceder por primera vez a las semifinales de una Copa del Mundo desde Utrecht '98. Después, en el último Champions Trophy, el equipo perdió los tres primeros partidos, racha que privó al seleccionado de llegar a la final. Finalmente, se recuperó al ganar los otros tres y concluyó tercero.

Agustín Corradini, uno más en la danza de técnicos destituidos por la Confederación Argentina de Hockey
Agustín Corradini, uno más en la danza de técnicos destituidos por la Confederación Argentina de Hockey

Pero para Miguel Grasso, presidente de la CAH, fue suficiente: le quitó el respaldo a Corradini, que en 2016 había sido campeón mundial con las Leoncitas en Chile, y rescató a su único de hombre de confianza si se trata de conducir equipos: Retegui, cuyo logro máximo en este deporte fue la medalla dorada con los Leones en los Juegos Olímpicos de Río 2016. Grasso entiende que el seleccionado nacional de mujeres se encarrilará definitivamente rumbo a los Juegos de Tokio 2020, horizonte que le esperaba a Corradini en el caso de que se le hubiera respetado el vínculo, o al menos el acuerdo de palabra que había mantenido con los dirigentes de la CAH al momento de asumir.

Sin embargo, la CAH viene mostrando una forma de conducirse muy sistemática desde hace varios años: escasa tolerancia a los procesos deportivos y objetivos orientados a resultados inmediatos. Una irrealidad, si se tiene en cuenta que se terminó desde hace varias temporadas la magia de Luciana Aymar y un grupo de cracks que la acompañaban, una sintonía que trajo enormes logros casi sin interrupciones pero que ya no existe. ¿Cuál es el saldo de estos vaivenes? Nada menos que el nombramiento de siete entrenadores en seis años, una dinámica muy parecida a la de la selección de fútbol, condicionada por las urgencias y los desaciertos de la AFA.

Retegui no dirigió directamente a muchas de las jugadoras del actual plantel, pero de una u otra forma está al tanto de cuánto puede rendir cada una, a juzgar por lo que vio en todos estos años en los entrenamientos en el Cenard y su asistencia a torneos. Belén Succi y Delfina Merino, dos que lo conocen bien por haberlo tenido en ciclos anteriores, saben de la intensidad de los ensayos y cuánto exige a los grupos para que el equipo rinda al máximo. Un estilo que puede abrumar a algunas jugadoras, pero es innegable que ha dado grandes dividendos, impregnado de una impronta ganadora. Ahora, al Chapa le queda un poco más de un año y medio para llegar a punto a Tokio 2020, con un promedio de edad de las jugadoras que lo favorece. En buena medida estará en él, también, que prevalezca una paz interna y que no se desvíe el foco.

Corradini y las jugadoras, durante su corto ciclo
Corradini y las jugadoras, durante su corto ciclo

Una calesita de entrenadores

Pero para volver a Retegui, el carrusel no paró de girar. Valga un repaso. Las Leonas fueron a la cita olímpica de Londres con Carlos Retegui al mando del grupo. Al regreso, el desgaste en la relación con las jugadoras producto de esa fogosidad que propone el DT generó su salida. En diciembre de 2012, Marcelo Garraffo fue presentado como el nuevo conductor del plantel. Aunque duró poco: en abril de 2013, Aníbal Fernández asumió la presidencia de la Confederación Argentina de Hockey y decidió echarlo. En su lugar contrató a Emanuel Roggero. Los resultados no fueron buenos y en diciembre de 2013, el hombre identificado con Quilmes puso su renuncia a disposición de la Comisión Directiva de la CAH y se la aceptaron.

A cinco meses para el Mundial de La Haya 2014, la fiesta del hockey esperaba recibir a los seleccionados femeninos y masculinos a la vez, ya que se trataba de la vuelta de un fenómeno que había tenido lugar en el mismo país, pero en 1998: una Copa del Mundo simultánea, con mujeres y varones. Con Luciana Aymar como capitana, las referentes de las Leonas se propusieron encontrar, en conjunto con las autoridades, un DT que pudiera enfrentar el desafío. Allí apareció Retegui para asumir una doble función. Y más allá del stress que vivió el entrenador, ambos equipos se subieron al podio y terminaron terceros, una posición mucho más valiosa para los muchachos, dados los antecedentes de ambas ramas.

Delfina Merino, distinguida mejor jugadora del mundo por la FIH y capitana de las Leonas
Delfina Merino, distinguida mejor jugadora del mundo por la FIH y capitana de las Leonas Crédito: Villarpress

Después vendría otro sacudón: cinco jugadoras presentaron una carta de renuncia a la selección acusando diferencia de valores con la dirigencia de la CAH. Finalmente, después de varias declaraciones cruzadas, Retegui dio un paso al costado y designaron a Santiago Capurro, que era su ayudante, como técnico. A fines de 2014, las Leonas se adjudicaron el Champions Trophy de Mendoza, que significó el último torneo antes del retiro de Aymar. Aquello fue una fiesta de principio a fin, con el condimento emotivo de la despedida de Lucha.

Parecía haber vuelto la calma. Sin embargo, otro movimiento sísmico en la CAH provocó el corrimiento de Capurro y la reaparición de Gabriel Minadeo, que fue asistente de Cacho Vigil y tuvo al frente del plantel entre 2004 y 2009. Con él llegarían al menos hasta los Juegos Olímpicos de Río 2016, en donde terminaron séptimas, una opaca posición final que resultó su sentencia y la llegada de Corradini, ya con Grasso al frente de la CAH. Ahora, determinada la salida del ex jugador de San Fernando es tiempo de Retegui, el coach al que la Confederación siempre termina encomendándose.

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