Juan Ignacio Merlos alcanzó los 10 goles de handicap

El N° 3 de La Dolfina, subcampeón argentino, es el 7° jugador de la actualidad en lograr la calificación ideal
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19 de diciembre de 2001  

Ganar el Campeonato Argentino Abierto y obtener los diez goles de handicap son los máximos sueños de todo polista profesional argentino. A Juan Ignacio Merlos se le cumplió ayer uno de ellos: llegó a la máxima valorización posible, que le fue otorgada por la subcomisión de alto handicap de la Asociación Argentina de Polo (AAP).

La de Pite Merlos, el N° 3 de La Dolfina, fue la modificación más importante de las establecidas ayer, y con ella la Argentina sube a siete su cantidad de jugadores de 10 tantos; los otros son Adolfo Cambiaso (La Dolfina), Mariano Aguerre, Bautista y Marcos Heguy (los tres de Indios Chapaleufú), e Ignacio y Eduardo Heguy (Indios Chapaleufú II).

Los otros ascensos salientes son los de Santiago Chavanne, que se destacó en la Triple Corona local como N° 2 de Sol de Agosto y también sobresalió en la temporada española, y Juan José Brané, subcampeón de la Copa Cámara de Diputados con Coronel Suárez, en el que asombró como N° 2. Otro segundo delantero, Pablo Mac Donough, fue llevado a 7 goles gracias a sus buenas actuaciones en La Irenita, conjunto con el que obtuvo la Copa Cámara, y a su coronación en el Abierto Juvenil.

Entre las bajas, la más notoria es la de Gonzalo Pieres, que, ya retirado de la Triple Corona, pasó de 9 a 8 tantos. También resultó significativa la disminución de 8 a 7 de Santiago Araya, N° 3 de Hurlingham.

  • La felicidad de Pite. Camino a Trenque Lauquen, de donde es oriundo, Juan Ignacio Merlos conversó telefónicamente con LA NACION: "Esto es una alegría enorme, un premio a años de sacrificio. Entrar en la elite de los 10 goles es un honor".
  • La suba contrasta con la decepción por perder la final del Argentino el sábado último frente a Chapaleufú, por 17-16 en chukker suplementario. "La Dolfina tiene mucho que ver con esto. Por el apoyo de mis compañeros, por la forma de juego del equipo. De algún modo es un premio a todos", valoró.

    Su felicidad se extendió a quienes lo acompañan en su carrera: "Los 10 goles también son un premio para mi señora y mi familia, para la gente que trabaja conmigo, los petiseros, los veterinarios, los caballos. Y también son un aliciente para ponerle más garra y mantener este handicap por varios años".

    Juan Ignacio es el segundo de los Merlos que accede al tope de valorización, ya que durante 1997 y 1998 lo tuvo su hermano Sebastián. Su padre, Héctor, que sí ganó el Abierto de Palermo (en 1973 y 1982, con Santa Ana), nunca llegó a 10 tantos -tuvo 9-. "El primero al que llamé es papá, que se emocionó mucho", contó Pite.

    "Creo que mantuve cierta regularidad, una actitud diferente que en otros años. Levanté mi nivel desde la semifinal de Hurlingham y éste fue mi mejor año. Tuve un par de buenas temporadas como para llegar, pero me faltó entonces jugar bien la final u otros partidos importantes. Esta suba llegó en el que, sin dudas, es mi mejor año", concluyó el N° 3, que poseía 9 goles desde 1995.

    Chavanne y Brané, felices

    "Estoy chocho. La verdad es que lo esperaba: creo que tuve una temporada bastante buena", dijo Santiago Chavanne. "No lo esperaba, pero por suerte se dio. Estoy contento", expresó Juan José Brané. Los dos nuevos 8 goles se enteraron de la buena nueva mediante LA NACION.

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