Juegos Panamericanos Lima 2019. Las chances argentinas: a cuántas medallas aspira y quiénes son las esperanzas

Fuente: LA NACION - Crédito: Maxie Amena
Gastón Saiz
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24 de julio de 2019  • 23:59

LIMA.- Llegó la hora de las proyecciones deportivas de Argentina en los Juegos Panamericanos, que se inaugurarán este viernes aunque ya echaron a rodar con varias competencias. La medición de crecimiento siempre se da en comparación con el ciclo anterior, y los números indican que Toronto 2015 dejó un total de 74 medallas para nuestro país, con 15 doradas, 29 de plata y 30 de bronce. En Canadá, el tablero final ubicó a la Argentina en el 7° lugar, lejos de las 22 doradas de México, que lo antecedió en el medallero. Fue el mismo puesto definitivo que obtuvo la Argentina en Guadalajara 2011, aunque en tierras mexicanas se alcanzaron los 20 oros.

Entonces: ¿A cuántas medallas doradas puede aspirar la Argentina en Lima 2019? La estimación oscila otra vez entre las 15 y 17. Valga un repaso:

La chica maravilla

Hay una gigantesca ilusión con la nadadora Delfina Pignatiello, porque es una gran candidata en Lima para imponerse en las distancias largas (800m y 1500m). La única que puede hacerle sombra es la chilena Kristel Kobrich, pero ya tiene 33 años contra los frescos 19 de la sanisidrense.

Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo

Asimismo, los Estados Unidos y Brasil no llevarían un buen equipo para terciar en la pelea, debido a que se enfocarán en el Mundial. En este contexto, el principal temor que se cierne sobre Pignatiello es alguna distracción propia de la juventud, como las redes sociales (inauguró un canal de YouTube). Pero la chica es un talento comprobado y de un rigor extremo para los entrenamientos, con ideas bien claras de lo que quiere para su futuro. Su gran desafío será soportar la presión y ella es la primera en saber que la Argentina la estará mirando muy atenta, como ya ocurrió en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.

A cicatrizar heridas de leona

Desde siempre a nivel panamericano, el hockey sobre césped fue un potencial ganador en ambas ramas. Y el asunto cobra especial importancia porque los campeones en Lima irán directo a los Juegos de Tokio 2020. Sucede que en los últimos ocho años, las Leonas hicieron un curso intensivo de sufrimiento y frustración, ya que en Guadalajara y en Toronto perdieron la final ante los Estados Unidos, caídas que no estaban en los planes. Esta vez, el DT Carlos Retegui irá por la revancha de aquel sinsabor mexicano y la Argentina aparece como amplia favorita para apoderarse del oro, aun con las ausencias de dos jugadoras clave como la capitana Delfina Merino y Florencia Habif (lesionadas), más el regreso en los córners de Noel Barrionuevo.

Carlos Retegui y su posible revancha panamericana luego de la frustración en Guadalajara
Carlos Retegui y su posible revancha panamericana luego de la frustración en Guadalajara Fuente: LA NACION

La chance de Orozco

Los Leones, en cambio, vienen ratificando desde hace dos Panamericanos por qué son los dominadores de la región, en ambos certámenes con victorias en el encuentro decisivo ante Canadá. Esta vez, Germán Orozco asume el compromiso de ganar el primer título con los campeones olímpicos, después de un mal paso por el Mundial 2018 en la India -cayeron en los cuartos de final- y el hecho de haber quedado fuera de los cuatro mejores de la Pro-League. Más allá de la sonada ausencia de Gonzalo Peillat, la selección canadiense está un escalón por debajo de la selección argentina, que en el último tiempo sumó sangre joven a nivel internacional.

Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

El impulso de la Peque

Paula Pareto también llega con el aura de campeona olímpica, pero ella juega otra carrera en función del desembarco a Tokio. Cumplió uno de los objetivos principales de este año al triunfar en el Panamericano de judo, también realizado en Lima y que repartió muchos puntos para el ranking de la clasificación olímpica. La otra meta es el Mundial (del 25 al 31 de agosto en Japón), al que aspira alcanzar la plenitud física. Ahora, estos Juegos no le suman a la clasificación, pero la Peque se motiva especialmente porque entiende que es importante para el país y le gusta formar parte. En sus tres participaciones anteriores ganó una medalla de cada color, con el oro en Guadalajara 2011. ¿Puede triunfar en estos Panamericanos? Sí, en el caso de que capitalice el envión de 2019, sumado a su vasta experiencia. Pero está claro que no es una de sus metas deportivas del año.

Fuente: LA NACION - Crédito: Maxie Amena

El rugby, a todo o nada

En el mundo del seven reconocen que Argentina está obligado a ganar, por varios motivos: por la jerarquía del plantel -viene con lo mejor-, por la diferencia que les saca a los rivales y porque el equipo es el mismo que viene con rodaje en el Circuito Mundial. Con las figuras Matías Osadczuk, Franco Sábato y Luciano González, el objetivo es despejar el estigma panamericano de las últimas dos increíbles finales perdidas ante Canadá, que esta vez también puede molestar, pero no sería un escollo de tanta dificultad. Además, Estados Unidos (2º en el circuito mundial), aterriza con un plantel muleto. Así, no subirse a lo más alto del podio equivaldría a un fracaso.

La delegación argentina en la Villa Panamericana
La delegación argentina en la Villa Panamericana Crédito: Lima2019

Bailarina sobre ruedas

Otra muy clara candidata al oro para la Argentina es Giselle Soler, que defiende el lauro en patín artístico de Toronto 2015 y que continúa el legado dorado familiar, ya que su hermana Elizabeth había sido la campeona en Guadalajara. Multimedallista en todo tipo de certámenes y con la gracia de un delicado cisne, sabe que si cumple con ese programa ensayado una y mil veces se quedará con la máxima recompensa. A sus 22 años, todo parece depender de ella.

El regreso de la pelota

La representación celeste y blanca de pelota fue todo un suceso en Guadalajara, al conquistar cuatro medallas doradas en distintas especialidades. Cuatro años después, la Argentina se vio perjudicada ya que el deporte fue quitado del abanico de deportes, acorde con el criterio de la organización canadiense. Ahora, al reaparecer la disciplina en Perú, se reflota la chance de -al menos- dos oros, en una disputa que se establecerá principalmente frente a México. Las esperanzas, tanto masculinas como femeninas, apuntan a pelota de goma trinquete, pelota de cuero frontón y pelota de goma frontón.

Un Mundial pegado a Lima

El básquetbol posee chances concretas de abrazarse al oro, de la mano de tres pilares como Luis Scola, Facundo Campazzo y Nicolás Laprovíttola. Prácticamente será el mismo plantel que enseguida se enfocará en el Mundial de China, lo que alienta buenas posibilidades. El principal contrincante en Lima es Venezuela, armado con sus mejores hombres y la lucidez del entrenador argentino Fernando Duró. En tanto, Estados Unidos presentará un equipo universitario al que el seleccionado nacional debería ganarle. Puerto Rico atraviesa una renovación y México cuenta con una dosis juvenil. Hay un deseo genuino de llevarse el título panamericano; aunque está claro: no se arriesgará de más porque la prioridad se centrará en la Copa del Mundo.

Luis Scola y Facundo Campazzo, dos líderes en Lima
Luis Scola y Facundo Campazzo, dos líderes en Lima Fuente: Télam - Crédito: Horacio Culaciatti

El clásico de los Gladiadores

El handball masculino anida un recuerdo imborrable del oro de Guadalajara, que derivó en su primera incursión olímpica en la historia al año siguiente (Londres 2012). Una vez más como en México, las chances de ganarle a Brasil serán 50% y 50%, una durísima disputa pelota a pelota. En estas situaciones cruciales, Argentina compensa su nivel inferior con un plus debido a su apetito de gloria, en medio de una rivalidad muy fuerte. Estará en juego una sola plaza directa para Tokio 2020 y habrá un segundo pasaje vía un Preolímpico, que se enseña muy complicado por la presencia de europeos. Pero será complicado al extremo, porque hay unanimidad de que se trata del mejor Brasil de la historia. Diego "Chino" Simonet entrará en escena más potenciado que nunca, después de haberse perdido por lesión los Juegos de Río 2016.

El sorprendente softbol

La selección masculina sacudió al deporte argentino el mes pasado al conseguir el título mundial tras vencer en la final a Japón. Fue el mayor premio deportivo para este equipo, que ahora tiene el reto de salir al ruedo de nuevo, poco después de semejante logro. "Es un desafío, porque la selección nunca fue con la etiqueta de favorita a los Panamericanos, y después, porque hay que revalidar el nivel alcanzado", le explicó a la nacion Julio Gamarci, el entrenador del equipo campeón en Praga.

En Lima, el plantel deberá generar las mismas condiciones emocionales y técnicas que se alcanzaron en la Copa del Mundo. Después prevalecerán los detalles: el movimiento justo en el momento indicado que marcará la diferencia entre el campeón y el subcampeón.

Bruno Motroni levanta el trofeo que por primera vez en la historia llega a manos argentinas
Bruno Motroni levanta el trofeo que por primera vez en la historia llega a manos argentinas Crédito: @wbsc

Agua bendita

El remo suele traer alegrías panamericanas para Argentina. Y el bote que genera la mayor ilusión es el de Milka Kraljev, que con 36 años viene de ser séptima en el single peso ligero de la Copa del Mundo de Rotterdam y décima en Poznan. Estos resultados la envalentonaron para terminar de tocar su techo en sus últimas remadas panamericanas, ya que también integrará otros dos botes.

Siguiendo en el agua, se puede depositar confianza en el yachting. Puntualmente, en Javier Conte (Clase Lightning) abanderado de la delegación y flamante bicampeón mundial. También, en los hermanos Hago y Klaus Lange (Clase 49er), diploma en Río 2016 y campeones del Trofeo Princesa Sofía 2018, además de Victoria Travascio y María Sol Branz (49er FX), campeonas en Toronto 2015 y doradas en varias fechas de la Copa del Mundo.

Javier Conte, el abanderado de la delegación
Javier Conte, el abanderado de la delegación Fuente: LA NACION

Otras chances

Luego aparecen casos puntuales: deportistas de calidad comprobada pero que todavía no pudieron terminar de trascender en lo más alto de este nivel. El nadador Santiago Grassi viene de batir su propio récord argentino en los 100 metros mariposa durante un torneo universitario. Marcó 51s88/100, registro que supera el estipulado por FINA para acceder a los Juegos Olímpicos de Tokio (51s96/100). Pero por no haberlo conseguido en un campeonato homologado, deberá repetir en Lima 2019. Por supuesto, no le escapa a esa exigencia.

La luchadora Patricia Bermúdez asoma desde la categoría 50 kilos en estilo libre. Fue la primera mujer argentina en ganar una medalla en Juegos Panamericanos para su deporte, fue bronce en Guadalajara 2011 y no pudo participar en Toronto por una lesión. Presente en los dos últimos Juegos Olímpicos, a la gendarme de 32 años le sobra experiencia para, finalmente, ser campeona panamericana y tachar una cuenta pendiente. Yamila Benítez (karate), Lucas Guzmán (taekwondo), Fernanda Russo (tiro), Ignacio Giorgis (esquí náutico) y Martina Dominici (gimnasia artística), además del basquetbol 3 x 3, son otros nombres capaces de mover el medallero argentino, la obsesión del COA.

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