

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Entre mis valiosas pertenencias hay una foto que me recuerda el Mundial de Brasil, en 1950. Recuerdo el estadio Maracaná a punto de estallar. Doscientas mil almas gritaban sin cesar. Allí estaban Brasil y Uruguay para jugar un partido decisivo. Pese a que cuatro equipos disputaron la rueda final por el sistema de todos contra todos, ésta era la finalísima. Con el empate, los locales se proclamarían campeones del mundo por primera vez. En cambio, Uruguay debía ganar sí o sí para alcanzar el título.
Comenzó Brasil arriba en el marcador 1 a 0, pero en tan sólo trece minutos los uruguayos dieron vuelta el tanteador y el gigantesco Maracaná enmudeció. Ganaban 2 a 1 y estaba a punto de finalizar el encuentro. Brasil atacaba con todo lo que tenía.
En el instante final, el delantero Friaça envió un centro desde la derecha hacia el arco charrúa. La pelota cayó por el segundo palo y antes de que el arquero Máspoli pueda contener el balón, el volante Schubert Gambetta lo tomó con ambas manos. Ante la recriminación de casi todos sus compañeros, Gambetta sólo atinó a decirles entre lágrimas "terminó, terminó". El arbitro había pitado el final.
Mi cámara pudo captar ese preciso instante en el que Gambetta agarró con la mano la pelota. Y el corazón de millones de uruguayos y brasileños.
