

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
FRANCFORT (Especial).- Sorprendente puntero el que dejó la primera fecha del Grupo G. De algún modo la mística que se gestó hace cuatro años, cuando la Marea roja se metió por primera vez en las semifinales de una Copa del Mundo, tuvo su continuidad ayer con el triunfo de Corea del Sur sobre Togo por 2-1.
Si se habla de mística es porque otra vez Ahn Jung-Hwan, siempre cuestionado por su estado físico, llegó desde el banco de suplentes en el segundo tiempo para darles el triunfo a los asiáticos, al igual que en aquellos históricos octavos de final de 2002 ante Italia, cuando en tiempo suplementario el delantero marcó el 2-1 que colocó a Corea entre los ocho mejores del Mundial.
Pero todo eso ocurrió en el final, cuando el delirio de un estadio desbordado por coreanos, camisetas y banderas coloradas, se desató por el éxito. Antes, en el primer tiempo, el partido había sido malo. Aburrido, con dos equipos tremendamente especulativos y que con un descaro absoluto se replegaban esperando que el de enfrente tomara el primer riesgo. Como era difícil que alguien asumiera la iniciativa, por lo general las defensas movían la pelota de un lado para otro y cuando ya veían que los caminos para salir estaban cercados probaban con un pelotazo para que los de arriba intentaran lo imposible.
Pero hubo un jugador que lo hizo posible, que fue Mohamed Kader, el mejor del partido por lo que insistió y por cómo se las arregló para luchar en soledad con toda la defensa coreana. El atacante recibió uno de esos pases largos, aguanto entre Jin-Cheul y Jin-Kyu y definió con un derechazo cruzado.
Con el 1-0 se vio otro partido, o se empezó a jugar al fútbol. Corea tenía ahora necesidades y mostró lo que podía hacer. Park Ji-Sung, mediocampista de Manchester United, se hizo cargo de dar el primer paso en el arranque del ataque, aunque sin ser un conductor definido.
Fueron las primeras incursiones ofensivas coreanas, pero el verdadero cambio se dio en el arranque del segundo tiempo, con el ingreso de Ahn Jung-Hwan y de Nam Il, que se hizo dueño del medio campo. En apenas ocho minutos se dio la jugada que cambió el partido. Ji-Sung se metió entre los zagueros togoleses gambeteando y Jean Paul Abalo lo tumbó siendo último hombre. Tarjeta roja para el capitán africano y, encima, gol de tiro libre de Chun-Soo mientras el arquero Agassa todavía pensaba cuál era el mejor lugar del arco para ubicarse.
Después llegaron el remate de fuera del área de Jung-Hwan para el 2-1 y los festejos antes mencionados. Mientras Francia y Suiza repartieron puntos, Corea sumó con la victoria y, desde la punta, ahora tiene un plus como incentivo.
El DT alemán Otto Pfister renunció anteayer por un conflicto interno en su plantel, pero ayer volvió por pedido de los dirigentes. Hoy es un día clave: "La Federación togolesa evaluará si debe ser despedido por la derrota", dijo el secretario general Assogbavi Komlam.
Hay cuatro DT holandeses en el Mundial. Tres ganaron en el debut: Marco van Basten (Holanda), Dick Advocaat (Corea) y Guus Hiddink (Australia); el cuarto, Leo Beenhakker (Trinidad y Tobago), logró un buen empate ante Suecia.

