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SYDNEY.- Por acá por favor, pase nomás. Aquí viven las Leonas durante el XI Champions Trophy. Le anticipo que, pese a que las chicas son campeonas del mundo, no se advierte un atisbo de soberbia o vedettismo. Es más: por lo que vi, mantienen los valores de siempre. Hay solidaridad, ilusiones, concepto de grupo y, sobre todo, humildad. Estamos en Carlingford, en un suburbio al noroeste de Sydney. Es cierto, el edificio de nueve departamentos no brinda todas las comodidades, es antiguo y está medio escondido. Aunque el plantel ahora dispone de más lugar luego de unos primeros días bastante complicados. Eso ya pasó.
Mire, en este departamento viven cinco: Doreski, Russo, Burkart, Di Giácomo y Antoniska. Las tres primeras son íntimas desde aquel subcampeonato en el Mundial Junior de 2001 y le hacen la vida imposible a la arquera, que se trajo todos los libros y está estudiando medicina. En este otro se alojan Parodi, Gulla -compañeras en Lomas A-, Ferrari, Margalot y Vukojicic, tres que profundizaron su amistad este año, durante su residencia en Holanda. Si usted me acompaña por este otro lado, aquí viven Aicega, Arrondo, Aymar y Stepnik. Estas dos últimas son rosarinas e inseparables; dicen que son las que más se hacen esperar cuando hay alguna salida. Y en este último departamento tiene a Rodríguez -que es la nueva del grupo y la trataron muy bien-, García, González Oliva y Hernández. Sí, también estas últimas son íntimas. Como verá, se distribuyeron libremente, según la afinidad. Y en cada departamento, que posee tres ambientes, las chicas disponen de lavavajillas, lavarropas, secarropas, heladera y horno microondas. Por cada departamento, la Confederación Argentina de Hockey paga 110 dólares americanos diarios.
A la hora de la comida tienen dos posibilidades en Carlingford: un restaurante italiano o un shopping. No se mueren por salir; por eso es que muchas veces reciben comida hecha. ¿Usted me pregunta si las chicas tiene viáticos durante este certamen? No; lo que sí, cuando gozan de una tarde libre, pueden gastar hasta 27 dólares australianos para el almuerzo, que equivalen a 20 dólares americanos, y les reembolsan el dinero una vez que presentan los comprobantes. Al margen de esto, durante el año ellas tienen sus contratos personales con marcas de calzado y de palos, y además reciben una beca mensual de la Secretaría de Deporte, según su trayectoria en el seleccionado.
Lógicamente, no están pensando todo el tiempo en el hockey o en el dinero. Le aseguro que éste es un grupo que sabe encontrar sus momentos de diversión entre las jornadas de trabajo. Mire, el otro día, después del partido con China, el preparador físico Luis Barrionuevo les hizo un asado en una parrilla improvisada. Estaban las 18 ahí, en una mesa larga, rodeadas de globos. Hubo un clima muy distendido y jugaron esa competencia que ya tiene sabor a clásico. ¿Cuál? La que enfrenta a las Naftalinas con las Teletubbies.
Las Naftalinas son las de 27 años para arriba, y las Teletubbies son las más chicas. Justo son 9 contra 9 y se miden en juegos de ingenio, de preguntas y respuestas, pero también en pruebas físicas, como las postas y el fútbol americano.
Ah, una de las cosas que más disfrutan son los cumpleaños. Los festejan con torta y todo. El 22 del mes último, en la gira previa por Auckland, felicitaron a Ayelén Stepnik y, el 28, a Inés Arrondo.
Como cualquier plantel en el exterior, las Leonas hacen sus paseos en los momentos libres. Disponen de dos vans y los destinos son diversos. Tratándose de Sydney, ya apuntaron a los destinos turísticos clave: el Opera House, Darling Harbour y Harbour Bridge. También anduvieron por Parramatta, en donde compraron algunos electrodomésticos -acapararon las preferencias los home-theatre-, pero los precios en dólares obligan a hacer la elección más precisa.
Algunas noches, las chicas ven películas en DVD en uno de los proyectores y la imagen se asemeja a una pantalla de cine. Ya vieron "El pianista", "El barco fantasma", "La era de hielo" y "Lilo & Stich", entre otras. De hecho, a Soledad García la apodaron Lilo porque dicen que es igual.
Los proyectores están en el departamento del cuerpo técnico, y se utilizan fundamentalmente para analizar secuencias específicas de los partidos. En ese mismo lugar reúnen a todas y realizan las charlas tácticas y de cierre. Le cuento que a Cachito se lo ve feliz; me imagino que en esto tiene mucho que ver el reciente nacimiento de Thiago, su primer hijo. Y Minadeo está frente a ese gran desafío de ser el principal conductor del grupo, después de muchos torneos como asistente de Vigil. Se lo ve seguro en su novedosa función.
Este es el mundo de las Leonas en el Champions Trophy. Está bien, usted sigue diciendo que son las campeonas del mundo y que ya no tienen más por qué luchar en el hockey. Yo le pongo la firma que sí, que siguen soñando como el primer día.


