Los Pumas volvieron a tenderse una trampa y ya es preocupante

El sudafricano Pieter-Steph du Toit tacklea a Sebastián Cancelliere
El sudafricano Pieter-Steph du Toit tacklea a Sebastián Cancelliere Fuente: AP - Crédito: Alastair Grant
Jorge Búsico
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1 de diciembre de 2018  • 22:24

LONDRES.– La foto de ayer en Londres es muy parecida a la del 6 de octubre en Salta. Otra vez los Pumas no supieron resolver un partido que parecía encaminado hacia la victoria. Aquella vez, en una circunstancia mucho más trascendente por el rival (Wallabies) y por lo que se disputaba (el Rugby Championship ), el seleccionado argentino iba ganando 31-7 al concluir el primer tiempo y perdió 45-34. Ahora, frente a un combinado que se juntó esta semana, que es poderoso pero no juega estos encuentros como si fuesen un test, vencía 28-7 promediando los primeros 23 minutos, 35-21 a los 14 del segundo y Barbarians se lo llevó por 38-35. "Nuestro problema número 1 es 100 por ciento mental", aseveró el capitán Pablo Matera , y no le falta razón.

¿Qué pasa con un equipo que de repente despliega un rugby de altísimo nivel internacional y de pronto se transforma en un compendio de indisciplinas, distracciones y errores groseros? "No nos animamos a festejar", resume Mario Ledesma, a quien tampoco le falta razón. ¿Cuál es la verdadera cara de un seleccionado que en una ráfaga de 15 minutos anota cuatro tries, uno mejor que otro, y después llega a la cifra de 18 penales, varios de ellos de principiantes?

Try de Matías Orlando cerca de la bandera, pese a la oposición de Aphiwe Dyantyi
Try de Matías Orlando cerca de la bandera, pese a la oposición de Aphiwe Dyantyi Fuente: AP - Crédito: Alastair Grant

Las cuatro derrotas en esta gira de noviembre por el otoño europeo golpean en este fin de año que tuvo un desarrollo irregular en la alta competencia. Los Pumas transitaron casi todos los estados menos el de la victoria. Le hicieron frente a Irlanda, el 2 del mundo; jugaron mal con Francia; dominaron a Escocia y en Twickenham casi que le dijeron a los Barbarians "tomen, llévense el partido".

El segundo tiempo de ayer, que como marco positivo –hubo otros en esta serie– marcó el buen debut de tres juveniles (Santiago Grondona, Santiago Carreras y Mayco Vivas), fue muy flojo. Hasta preocupante, porque también era el fin de la temporada para la mayoría de los sudafricanos que representaron al tradicional combinado británico.

La cifra: los Pumas jugaron este año 13 partidos. Ganaron 2 (Springboks y Wallabies) y perdieron 11: Gales (2 veces), Escocia (2), Nueva Zelanda (2), Wallabies, Springboks, Francia, Irlanda y Barbarians, uno cada uno.

Los Pumas se ataron por un largo momento a sí mismos. La indisciplina, que había mejorado notablemente en este año, reapareció en la tarde fría de Londres. Entre los 18 penales, hubo cuatro que cometió Tomás Lavanini en los 31 minutos que jugó; y el árbitro irlandés John Lacey los tuvo que sancionar dos veces con 10 yardas más por incorrecciones. También regresaron los huecos en la defensa (les marcaron cinco tries), las pérdidas de pelota y los problemas en la obtención. De un scrum propio robado y yendo para atrás llegó el try de Lodd de Jager para el 35 iguales. Y de otro error aterrizó el drop de Elton Jantjies, faltando un minuto y medio, para decretar el triunfo de los Barbarians.

Matera refirió al test con los Wallabies. Le encontró similitudes. Está claro que aquella derrota –que también tiene la lectura de haberle marcado 31 tantos a los australianos en un solo tiempo– todavía no se fue de la cabeza de los jugadores y quizá recién se vaya una vez que retornen de las vacaciones, que comienzan hoy mismo. Pero sería un error quedarse sólo con lo que pasó en Salta. Los Pumas vienen evidenciando un problema mental desde hace mucho tiempo. Les cuesta manejar y cerrar los partidos, los desestructuran con facilidad y se obnubilan cuando el rival marca puntos (el try de los Baa-Baas en el comienzo del segundo tiempo dio toda la sensación de que iba a cambiar el desarrollo). Habrá que encarar ese aspecto con más rigurosidad. Es un factor determinante en el deporte de alta competencia y nadie lo deja de lado.

Pero, como se apuntó, la gira y el partido de ayer no dejaron sólo derrotas y preocupaciones. Hubo aspectos positivos por remarcar. Ante todo, otro excelente año de Ramiro Moyano , partícipe en 3 tries, siempre poniendo al equipo por delante y atento a todo lo que ocurre. Lo más parecido a Diego Albanese que surgió en los Pumas. También el buen partido que jugó Joaquín Díaz Bonilla en su debut como titular. No será nada sencillo reemplazar a Nicolás Sánchez , quien está en el top 4 de los aperturas en el mundo. Y el jugador formado en Hindú ayer se anotó como un candidato para cuando el tucumano no esté. Tito acertó las 5 patadas a los palos (dos desde el touch), usó bien el pié (una habilitación milimétrica suya terminó en el try de Moyano) y se destacó en el aspecto que más le cuesta: la defensa. Fue el que más tackles asestó junto a Tomás Lezana (12).

Sebastián Cancelliere es tackleado por Tommaso Benvenuti
Sebastián Cancelliere es tackleado por Tommaso Benvenuti Fuente: AP - Crédito: Alastair Grant

"Los que entraron desde el banco fueron los mejores", apuntó Matera. Uno de los principales objetivos de esta gira era agrandar la base. Y se logró. Jugaron todos. Y ahora hasta hay varios pilares en carrera.

El partido de ayer era para terminar con un festejo un año que tuvo, se insiste, varios puntos positivos. Sin minimizar en absoluto al rival, estaba todo dado para ello. Pero otra vez los Pumas se tendieron una trampa.

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