Matías Rojas: el paraguayo que jugaba descalzo en Asunción y le da vuelo a Defensa y Justicia

Matías Baldo
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5 de marzo de 2019  • 02:14

El reloj empieza a extinguirse, Defensa y Justicia empata con Aldosivi en el José María Minella y la hazaña de conquistar la Superliga se transforma en una utopía. Cada minuto que pasa parece sepultar las últimas chances de un Halcón incapaz de quebrar la resistencia marplatense.

El sueño se esfuma mientras Racing se aleja en el horizonte hasta que aparece Matías Rojas, acomoda la pelota de frente al arco de Luciano Pocrnjic, toma una corta carrera paralela que desanda con dos pasos y acaricia con la sutileza de su talentosa zurda a una pelota que pega en la cara interna del palo izquierdo y vence por fin al inexpugnable Pocrnjic. Gol y resurrección para el Halcón. Y el 1 a 0 definitivo mantiene la frenética carrera a la caza de Racing, a cuatro fechas del final de la Superliga.

Con ocho tantos, el mediocampista paraguayo de 23 años es el máximo artillero de Defensa en la Superliga. Cedido a préstamo por Cerro Porteño en junio de 2018, le marcó en el empate frente a Belgrano de la cuarta fecha, repitió en la igualdad ante Estudiantes en la sexta jornada, anotó el histórico gol del triunfo frente a River en el Monumental, celebró una conquista frente a Talleres, aportó un doblete en el apasionante 3-2 contra Vélez, inauguró la cuenta en el 2-1 versus Tigre y destrabó el 0-0 ante Aldosivi.

Concluido el encuentro frente al Tiburón, su compañero Alexander Barboza eligió a su pegada como la mejor del fútbol argentino junto a la del colombiano Juan Fernando Quintero. De su cuota goleadora, marcó cuatro tantos de tiro libre, frente a River, Aldosivi, Talleres y Vélez. Belgrano y Estudiantes también sufrieron su talento desde fuera del área.

"Estoy muy contento. Quería mi gol. Estamos realizando un gran trabajo y tenemos toda la ilusión. Fue uno de los goles más lindos de toda mi corta carrera. Creo que hice un buen partido. Ahora debemos seguir con este lindo camino que estamos transitando", indicó el ex Lanús apenas consumada la victoria en el estadio José María Minella.

Rojas recorrió un largo camino desde aquel chico que en los barrios de Asunción jugaba descalzo y que perfeccionó su pegada para evitarse el pánico que le generaba la sangre en sus pies hasta este hombre convertido en una de las figuras del fútbol argentino. Surgido de las ricas inferiores de Cerro Porteño que en el último tiempo entregaron a jugadores de la talla de Juan Manuel Iturbe, Oscar Romero y Ángel Romero, Sergio Díaz y Miguel Almirón, se fue cedido a Lanús. En el Granate no brilló: apenas marcó un gol en 18 partidos. En Defensa, el club ideal para los desahuciados, se convirtió rápidamente en referente.

Convertido en una pieza fundamental en la estructura de Sebastián Beccacece, Juan Carlos Osorio había viajado a la Argentina antes de su inesperada renuncia a la Selección de Paraguay para verlo en persona en el cruce triunfal contra Argentinos Juniors. Eduardo Berizzo, su sucesor, lo convocó para los amistosos que la Albirroja protagonizará a fin de mes frente a Perú y México. Rojas, un futbolista que también bucea por el básquet y el tenis en busca de lecciones que aprender, cumplirá un sueño que persigue desde que se enamoró de la pelota.

Hasta entonces, continuará batallando mano a mano frente a Racing como símbolo de un Defensa y Justicia que se ilusiona con su pegada y sueña gracias a sus goles.

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