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Si la cadena de frustraciones que ata a la selección argentina se corta el 26 de junio, en Nueva Jersey, una parte de los que suban al podio experimentará un déjà vu. Porque aunque antes de cada nueva competencia se amontonen las evocaciones a los 23 años que pasaron del último título, el de la Copa América Ecuador 1993, también es cierto que en este grupo hay siete futbolistas que ya celebraron ser campeones con la Argentina . Un repaso por esos nombres entrega una primera certeza: ellos representan, no casualmente, la última gran horneada del ciclo de José Pekerman como guía de las selecciones juveniles argentinas.
Bastante antes de perder las finales del Mundial de Brasil y de la Copa América de Chile, por ejemplo, Leo Messi , Lucas Biglia y Kun Agüero dieron la vuelta olímpica en el Mundial Sub 20 de Holanda, en 2005. Con la salvedad de la lesión de la Pulga y los problemas judiciales en España, los tres son los sobrevivientes en la lista de 23 que presentó Gerardo Martino de aquel plantel que conducía Francisco Ferraro en la cancha, mientras Pekerman –entrenador de la mayor– miraba desde la tribuna. Los tres, a estas alturas, están curtidos en el ejercicio de la resiliencia. "Lo que más le interesaba a José –recuerda ahora Ferraro– era que algunos pudieran llegar a integrarse a los grandes." El objetivo se cumplió con creces: en aquel plantel también estaban Pablo Zabaleta, Ezequiel Garay y Fernando Gago, tres presencias habituales en los años siguientes.
Para esa época, ya había pasado un año desde la noche del debut de Messi en la selección, cuando un puñado de espectadores lo vio aparecer en un segundo tiempo contra Paraguay en la cancha de Argentinos. Pero fue en Holanda que su apellido se empezó a convertir en adjetivo a escala global. Empezó como suplente, entró en el primer partido y no salió más. En la final, un 2-1 a Nigeria en Utrecht, marcó los dos goles, de penal. Coleccionó el título de campeón y los premios individuales de mejor jugador y goleador.
A ese Messi miraba con ojos de asombro Agüero, el más joven del equipo. Para Canadá 2007, el Kun ya había tomado la posta del liderazgo dentro de la cancha. El delantero de Atlético de Madrid, que ya había debutado en la mayor, fue el capitán del equipo y ganó los mismos premios que Messi dos años atrás. De esa selección, que dirigía Hugo Tocalli y venció en la final del campeonato a República Checa, también formaban parte Sergio Romero, Gabriel Mercado, Éver Banega y Ángel Di María.
Una primera mirada a la formación titular que piensa poner Martino contra Chile en el debut en esta Copa vuelve a poner los siete apellidos en el primer plano. Salvo alguna lesión que cambie los planes, la mayoría de los campeones Sub 20 de aquellas dos ediciones mundialistas –las últimas que ganó Argentina contando todas las categorías– cantará el himno en el estadio de Santa Clara. El exitismo del futbolero argentino promedio, atento a tildar de "fracasado" a aquel que sale segundo, suele pasar por alto esa parte de la historia. O a quitarle valor, como ocurre también con los dos títulos olímpicos –que Javier Mascherano, actual subcapitán, protagonizó–.
Los siete jugadores mencionados, además, llegan a los Estados Unidos en esa franja etaria que los entrenadores suelen estimar ideal: ninguno tiene menos de 27 años, ninguno llega a 30. El calendario avisa que Messi, por caso, cumplirá 29 justo dos días antes de la gran final. ¿Por qué no imaginar que los pueda celebrar camino a Nueva Jersey?

