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Dejo los caballos que estaba cuidando y vuelvo a correr, tengo muchas ganas de hacerlo." La frase lleva la firma de MiguelSarati , el Puma, el mismo que a fines de noviembre volverá a vestir de breeches y tendrá una fusta en la mano.
Sarati abandonó su profesión en 1994 "porque estaba muy cansado; arranqué corriendo a los 15 años y fueron 21 consecutivos sin parar de trabajar. Creo que eso agota a cualquiera", como él mismo se encarga de explicar, sin arrepentirse en ningún momento de la decisión que le cambió la vida.
Ya retirado, el Puma se dedicó al entrenamiento y su nueva actividad lo trató muy bien al comienzo: " Mis primeros tiempos en la cuida fueron excelentes . Con el apoyo principal del stud Las Canarias gané muchas carreras e incluso varios clásicos, como con Rosalero y El Contragolpe", recuerda.
Sin embargo, con el paso de los días y el avance de la crisis, la situación cambió: " Ahora es muy difícil vivir como cuidador. Siempre dije que era mayor el sacrificio de entrenar que de correr porque dependés de muchas cosas . Acá tenés diez caballos y arreglátelas; corriendo las posibilidades son mayores. Esto es muy duro y de mi plata no voy a poner".
Sarati nunca se alejó del todo de su amor por cabalgar. En las mañanas de ensayo era frecuente verlo varear alguno de sus caballos o subido al de andar vigilando al detalle a sus pupilos. Incluso, en 1996, ganó la carrera del recuerdo.
Muchos se preguntan si el jockey se anima a regresar por el nivel medio de sus colegas en la actualidad. El tiene una idea formada:" No creo que los jockeys sean peores ahora que antes; están casi todos los mismos que cuando me retiré. Sí pienso que es todo mucho más competitivo".
Con 42 años, Miguel Sarati afrontará un gran desafío. Sabe que nada le será sencillo y confiesa tener la fuerza para superar cualquier escollo que se le cruce en el camino.
En pocos días volverá a su viejo amor, el mismo que lo consagró con caballos de la talla de Algenib, Bogart o Paseana. El ya sueña con repetir esos viejos buenos momentos.

