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Carlos Fernando Navarro Montoya está de paso por la Argentina y se hace escuchar. Aprovechó los días de permiso que le concedió Extremadura, debido a la suspensión del campeonato de España por el partido que el seleccionado de ese país jugará el 30 del actual, frente a Yugoslavia por las eliminatorias. El ex arquero de Boca Juniors arribó al país junto a su esposa, María Alejandra, y su hija Mary Michelle, para disfrutar de unas breves vacaciones (hasta el viernes de esta semana) junto a sus seres queridos.
El Mono , con anteojos oscuros, una coqueta camisa de color rosa y el carrito repleto de juguetes, salió del hall de Ezeiza con la particular sonrisa que lo distingue. De manera muy distendida, no dejó pregunta sin contestar, por más controvertida que ésta resultara. Tal vez para dejar en claro que en la Argentina dejó facturas sin cobrar.
La primera consulta fue inevitable. El presente del club que, aún hoy, lo extraña: "Me enteré de que perdimos con Vélez; deseo como hincha y por afecto hacia mis ex compañeros que mejore la situación porque calidad humana y futbolística hay. No quiero entrar en más detalles, ya que desde la distancia no puedo hacer ningún análisis serio."
Casi sin que nadie se lo pidiera, el Mono defendió a quienes ahora tienen la carga de resguardar lo que no hace mucho tiempo le pertenecía sólo a él. El arco de Boca. Con respecto a los cuestionamientos que reciben después de cada fecha los actuales arqueros del club, no dudó en brindarles su confianza. "Tanto a Guzmán como a Abbondancieri hay que apoyarlos, ya que ellos necesitan un período lógico de adaptación en el arco de Boca", expresó.
No se olvidó de los momentos en que los mutuos dardos que se dirigían con Chilavert eran la pimienta, que hace unos meses, daba gusto al torneo local. "Chilavert critica a Guzmán porque seguramente tiene muchas ganas de jugar en Boca", manifestó con ironía. Por la certeza con la que habló demostró que se mantiene muy bien informado de lo que sucede en nuestro fútbol. Hizo referencia a la actitud que tuvieron los hinchas del equipo de la Ribera, que le arrojaron huevos al arquero de Vélez el último domingo: "La gente de Boca me recuerda mucho, y quizás eso lo trasladen a Chilavert".
La oportunidad fue propicia para que en Navarro Montoya reflotara su controvertida salida de la institución y apuntó al presidente de la entidad, Mauricio Macri, como el máximo responsable. "Me fui de Boca por una decisión equivocada del presidente, que con el paso del tiempo quedó demostrada. Pero eso no va a cambiar mi cariño por Boca. Ahora, estoy viviendo un momento hermoso en Europa. Allá me consideran entre los mejores arqueros del mundo", aseguró Navarro Montoya. Ante la expresión de Macri que dijo en reiteradas oportunidades que mientras él fuera presidente veía difícil que Navarro Montoya fuera el arquero de Boca, opinó: "Si él cree que está por encima del club, se equivoca. Yo no podría asegurar que no atajaría jamás mientras él sea el que lo presida. Boca está por encima de Navarro Montoya, de Macri y de cualquiera".
Asimismo, aseguró que los problemas que se dan en Boca son producto de la "inexperiencia" de Macri en el ambiente del fútbol. En ese momento se le escapó un sueño real y posible, teniendo en cuenta el afecto que derrocha hacia la parcialidad boquense. "Cuando me retire del fútbol, me gustaría mucho ser el presidente de mi club, de mi casa, que es Boca."


