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Tuvieron un año excepcional. Fueron ganadores en la cancha, símbolos en sus deportes, figuras en lo suyo. Uno, con la raqueta, deslumbró al mundo de los courts. El otro, con la pelota de fútbol, descubrió otra vez la gloria local e internacional. Pero el escenario cambió para ellos. Anoche vivieron un día especial, lejos del deporte, más cerca del corazón. Guillermo Coria, símbolo del tenis argentino y Guillermo Barros Schelotto, ídolo de Boca, se casaron ayer, en dos emotivas ceremonias.
Más allá de drives y goles, de destreza y habilidad, dos verdaderos protagonistas del año deportivo dejaron ayer su profesión de lado y se rindieron a sus afectos. Y lo hicieron en esta fecha, un clásico de muchos deportistas, ya que el exigente calendario competitivo anual no deja mucho margen para los sueños personales.
Guillermo Coria, el Mago, el tenista argentino que finalizó como N°5 en el ranking y que logró cinco títulos en 2003, se casó con Carla Francovigh, de 19 años, en la parroquia Espíritu Santo, de Somisa, en San Nicolás, construida en 1971. El tenista, en un Mercedes Benz negro, llegó a las 20.05. La novia, 30 minutos después. La ceremonia fue breve, sencilla y tradicional. La fiesta, luego, se realizó en el Hotel Colonial. Muy elegante, Coria, de 21 años, lució una prenda en crepp italiano, con cuello envivado en raso opaco, un chaleco de igual diseño y detalles de seda italiana. Eso sí: la camisa blanca tenía una sorpresa, que se develó después, en la fiesta. Tenía una banda roja, símbolo de River, ya que el tenista es un fanático millonario.
Los más emocionados fueron sus hermanos, Federico y Román; y su papá, que siempre está muy cerca de la carrera de su hijo, que en pocos días volverá a las prácticas, ya que jugará el torneo de Doha, en Qatar. Luego, comenzará otra gran ilusión: el Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año, que se iniciará en Melbourne el 19 del mes próximo.
Más de 300 invitados, un gran operativo de seguridad (con decenas de efectivos por todos lados, que no dejaron detalles sin vigilar) y un costo cercano a los 40.000 dólares fue el valor de la fiesta, que fue elegante y divertida. La unión por civil se realizó el martes último, en el Registro Civil de Rosario. El Colonial, un hotel de seis hectáreas ubicado en la avenida General Savio, fue cerrado exclusivamente para la ceremonia. Entre los invitados estuvieron los tenistas Agustín Calleri, José Ignacio Chela y Gastón Etlis. "Estoy nervioso, el corazón me late a full. Nos conocimos hace cinco años y fue un amor a primera vista", comentó el tenista.
Una recepción de frutos de mar, comida mexicana y un lomo en salsa de hongos de pino fueron las delicias consumidas.
La fiesta fue organizada en todos sus detalles por los padres del tenista, Oscar y Graciela, y por los padres de la novia, Gabriela y Edgardo.
Guillermo Barros Schelotto también tuvo su gran noche. Atrás dejó las gambetas y los títulos del Apertura, la Libertadores y la Copa Europeo-Sudamericana, en un año que fue inolvidable para los hinchas de Boca.
El delantero, de 30 años, le dio el sí a Matilde Carriquiriborde, de 27, su novia desde hace dos años y medio. Anteayer, fue el día del civil. Y ayer, se unieron en la tradicional Catedral de La Plata, ante cientos de amigos y mucha emoción. A las 21.30, con la llegada de la novia, se vivió un verdadero clima de cancha en el sitio tradicional platense: gritos, cantos y aplausos acompañaron, desde afuera, el enlace del Mellizo. Cerca de 1000 personas, adentro y afuera, brindaron por los novios.
Más tarde, cerca de 400 invitados se diviritieron en la fiesta, en una casona remodelada, en el barrio Los Hornos. Martín Palermo, Raúl Cascini, Diego Cagna, Guillermo Sanguinetti y los dirigentes xeneizes Mauricio Macri y Pedro Pompilio, entre otros, estuvieron en el día más especial del delantero de Boca.
Informe de Martín Carrasco


