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Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el aeródromo militar de Silverstone, en Gran Bretaña, se convirtió en la cuna de las carreras automovilísticas de Fórmula 1. Como contrapartida, en Punta Indio, provincia de Buenos Aires, por tres días la pista de aterrizaje de la base aeronaval donde funciona el Comando de Instrucción Aeronaval se transformará en el escenario de la segunda carrera de 2001 del Turismo Carretera (TC).
Entre pasado mañana y el domingo próximo, los más destacados pilotos de esa categoría, encabezados por el campéon de 2000, Guillermo Ortelli (Chevrolet), demostrarán su destreza al volante en este escenario que, cotidianamente, está dedicado a la formación de aviadores navales y a operaciones estrictamente militares.
A diferencia de Silverstone, donde en el principio de su cambio de aeródromo a autódromo corrió una de las leyendas automovilísticas argentinas como José Froilán González (con su Ferrari ganó la carrera del 14 de julio de 1951 y se convirtió en una fecha de culto para los tuercas de la época), el aeródromo devenido por 72 horas en autódromo no cambiará definitivamente de actividad.
Autoridades navales confirmaron a La Nación que, aunque ocasionalmente puedan correrse carreras automovilísticas, "la sede del Comando de Instrucción Aeronaval, donde funcionan la Escuela de Aviación Naval, el Arsenal, la base militar, la Primera Escuadrilla Aeronaval de Ataque y la Agrupación Aerofotográfica, permanecerá allí sin cambios".
¿Por qué los organizadores de la carrera eligieron un aeródromo militar? "Es una pista más segura que un autódromo, no hay obstáculos cerca y, debido a la extensión de la base aeronaval (400 hectáreas), es ideal para que los simpatizantes puedan instalarse con sus casas rodantes y sus carpas y disfrutar de un fin de semana de carreras y asado, algo típico de esta categoría", explicó a La Nación el secretario general de la Asociación de Corredores de Turismo Carretera (ACTC), Oscar Aventín.
Eduardo Maggi, muy cercano a la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC), filial La Plata, añadió que "nuestro autódromo actualmente no está en condiciones y, debido a que un particular compró varias pistas bonaerenses y se generaron diferencias con nuestra entidad, nos decidimos por Punta Indio".
¿En qué se beneficia la Armada al ceder por 48 horas su aeródromo al Turismo Carretera? Maggi indicó que, "desde el punto de vista de la infraestructura, prácticamente en nada, porque si bien tenemos que hacer algunas reparaciones menores en la pista que son importantes para correr la carrera, no lo son para la actividad militar que allí se desarrolla".
En cambio, la Marina sí se ve beneficiada en materia monetaria. El alquiler del predio -"25 mil pesos más unos 7 mil pesos en concepto de reparaciones", según calculó Maggi-, le permitirán a la institución naval abrir sus puertas a la comunidad (se estima una afluencia promedio de 20 mil personas) y realizar reparaciones en el hospital que funciona en esa base, que es de uso libre para la comunidad vecina de Verónica.
Maggi no negó que, comparado con lo que vale alquilar un autódromo privado -"unos 8 mil pesos por fin de semana", deslizó-, la fecha de Punta Indio "nos resulta un poco cara". Pero justificó la decisión de "volver a correr en esta base, donde ya lo hicimos hace algunos años, porque el lugar es muy seguro para los pilotos y para el público y porque el trato y la cordialidad con la que nos atiende la gente de la Armada no la hemos encontrado en otros circuitos profesionales".


