

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Después de la primera práctica de Mario Yepes en River, en un amistoso contra Argentinos Juniors, Ramón Díaz no dudó y les dijo a los dirigentes que sí o sí quería al colombiano en su equipo para esta temporada. Dos días más tarde el club compró la mitad del pase del defensor de Deportivo Cali en 1.750.000 dólares. Pasaron casi dos meses y este caleño de 23 años es titular indiscutido en la defensa millonaria y, después de su labor de anteanoche, en la victoria por 3 a 1 frente a Lanús, con un gol incluido, comenzó un idilio con los hinchas, distinción que no muchos pueden ostentar en tan poco tiempo.
"Es verdad, la adaptación en River se me facilitó mucho; creo que se dio así porque en el momento en el que llegué al club mis compañeros y el cuerpo técnico me abrieron las puertas de una manera muy cordial. Lo mismo pasó con la gente. También se debe a que mi único objetivo es el de triunfar en River", dice desde su 1,86 metro de altura.
Entre las aptitudes de Yepes se destacan la rapidez, la agilidad, la potencia, el timing y, como valor agregado, un muy buen manejo de la pelota. Esto le dio mucha más seguridad a una defensa dubitativa, a la que le marcaron goles en todos los partidos del torneo; un detalle: en lo que va del Apertura, de los cuatro puestos de la defensa todos fueron ocupados por distintos jugadores, excepto el del colombiano, que fue inamovible.
Su mujer, Carolina Villegas, también colombiana, lo acompaña en su primera aventura futbolística fuera de su país. Amante del asado, de los anillos y de las cadenitas, que decoran su cuerpo cuando no está en la cancha, Mario tiene dos marcas características: barba de tres días y la frase "A ver... creo que...", cuando comienza a contestar una pregunta.
Dice que se lleva bien con sus compatriotas que también juegan en la Argentina, sobre todo con Juan Pablo Angel, su compañero en River. "Aunque mi trabajo se vio en Deportivo Cali, fue fundamental lo que hicieron los otros colombianos (por Córdoba, Bermúdez y Serna, de Boca) que juegan en el fútbol argentino para que yo tenga esta posibilidad. Creo que de nuestro rendimiento depende la llegada de muchos más", señala al respecto.
Varios de los futbolistas extranjeros que llegan a nuestro país piensan que la Argentina puede ser un paso previo para jugar en Europa. Yepes no: "Desde que llegué a River sólo pienso en trabajar para el equipo; quiero ponerlo bien arriba, como este club se lo merece".
Mientras recuerda que en las inferiores de Deportivo Tuluá -su primer club- jugaba de delantero, confiesa: "Tenía muchas ganas de marcar mi primer gol con esta camiseta, y más en una jugada de toda la cancha, como fue ante Lanús".
Se nota que a Mario le encanta ganarse a los hinchas y que, sin ser demagogo, conoce de memoria el ABC de cómo hacerlo: "No me siento ídolo, pero espero que así sea. En Cali la gente me llegó a querer mucho y ojalá que acá pase lo mismo... Este fútbol es distinto, es más difícil, de más roce que el colombiano; además, los hinchas son mucho más apasionados que allá".
Dicen que en Cali se pasaba horas frente a la TV mirando al River tricampeón. "Es verdad, me parecía un equipo fantástico", reconoce.
Todavía sigue conociéndose mutuamente con Buenos Aires; ayer por la tarde paseó con su esposa por el Parque de la Costa, en Tigre. Se divirtió como un chico, igual que cuando entra en una cancha con cara de pocos amigos. Este es Mario Yepes, el gigante colombiano que ya se subió a la montaña rusa de nuestro fútbol con un sueño por cumplir: "Quiero salir campeón con River".
Los problemas entre el Gobierno y la Guerrilla en Colombia mantienen en vilo a todos sus habitantes y también a la mayoría de los que por razones laborales emigraron y dejaron a sus familiares en dicho país. Pero ese no parece ser el caso de Yepes, cuyas madre y hermana viven en su ciudad natal.
"La situación social de mi país es complicada, pero nuestro pueblo siempre salió fortalecido de los problemas. La violencia volvió a ganar las calles, pero a mí no me preocupaba vivir allá; es más, cuando el tema más se complica, más crece mi amor por Colombia", dice Yepes.



