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MADRID.- Juande Ramos asumió hoy y dirigirá mañana mismo a Real Madrid ante Zenit, por Liga de Campeones, y el sábado en el clásico ante Barcelona, tras el despido de Bernd Schuster, confirmó oficialmente el club "merengue".
Schuster acordó su salida y el cobro de 2 millones de euros de su contrato luego de la derrota del domingo 4-3 ante Sevilla y sus declaraciones posteriores en las que afirmó que Real Madrid no tiene chances de vencer el sábado a Barcelona.
El DT alemán, que había asumido el 9 de julio de 2006, ganó la Liga española última y la Supercopa española en su primera temporada, pero sufrió cuatro derrotas en el torneo actual y quedó a nueve puntos del líder Barcelona.
En 52 partidos de Liga ganó 35, empató 6 y perdió 11.
Juan de la Cruz Ramos Cano, más conocido como Juande Ramos, de 54 años, inició su carrera como DT en clubes del ascenso en 1991 (Ilicitano, Alcoyano, Levante, Logroñés, Barcelona B, Lleida y Rayo Vallecano) y luego ganó lugar en clubes más poderosos, como Betis (2001-02), Espanyol, Málaga, y, por último, Sevilla y el inglés Tottenham Hotspur.
Con Sevilla ganó dos Copas UEFA (2005-2006 y 2006-2007), una Supercopa de Europa (2006-2007), una Copa del Rey (2006-2007) y una Supercopa de España (2007-2008) y una Football League Cup (2007-08) con Tottenham, del que se fue este año, abrumado por los malos resultados.
El alemán Bernd Schuster se marchó hoy del Real Madrid por la puerta de atrás y sin dejar prácticamente huella, producto de su difícil carácter y de la falta de "excelencia" del juego exhibido de su equipo.
Schuster deja atrás una etapa de apenas 15 meses en el club blanco, el primer equipo grande que le dio la oportunidad de entrenar. Se lleva una Liga española y una Supercopa de España, pero pocos recordarán esos títulos.
Porque la "era Schuster" pasará a la historia como una etapa marcada por los enfrentamiento del técnico alemán con numerosos estamentos del club y con la prensa. Como sucedió durante su etapa de jugador, el alemán dio muchas muestras de su difícil carácter.
Schuster llegó al Real Madrid después de contar con el aval de su trabajo en el modesto Getafe, al que llevó a jugar una final de la Copa del Rey. Allí se reivindicó como un técnico amante del buen fútbol y eso le llevó al club blanco.
El presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, siempre tuvo a Schuster en su punto de mira desde que se situó al frente del club, en julio de 2006. Pero a Pedja Mijatovic, su director deportivo, nunca lo convenció y prefirió encomendarse a Fabio Capello.
El técnico italiano conquistó la Liga española, pero el club lo despidió a pesar del éxito. La explicación: el equipo no jugaba bonito.
Entonces, Calderón volvió a recuperar su viejo anhelo y recuperó la idea original de fichar a Schuster. Esta vez Mijatovic no pudo oponer resistencia y el alemán aterrizó en la casa blanca para cumplir un sueño.
"El Real Madrid debe aspirar a la excelencia en su juego y pensamos que Schuster es el hombre indicado", afirmó Calderón.
Y Schuster comenzó a trabajar hasta conquistar la última edición de la Liga española. El Real Madrid se impuso con autoridad, aunque el técnico nunca sedujo a su hinchada, disgustada con el juego del equipo y con la personalidad del entrenador.
El técnico alemán se fue ganando la antipatía de un numeroso sector de la afición y de casi toda la prensa, por sus extravagantes declaraciones. A pesar de todo, Calderón se mantenía como su principal valedor y le defendía. "Es un hombre entrañable", aseguró.
Pero comenzó la nueva temporada y desde el comienzo Schuster se esforzó en dejar claro que habría problemas, principalmente porque el club no fichó a ningún jugador de su agrado. Sólo llegó el holandés Rafael van der Vaart, a quien él no había pedido.
"Soy el último en enterarme de cómo está todo", dijo en pretemporada, en alusión a las negociaciones de posibles refuerzos, todo un "dardo" lanzado hacia Mijatovic.
La situación explotó el domingo, cuando el Real Madrid cayó en casa por 4-3 ante el Sevilla y Schuster apareció en la sala de prensa para anunciar: "No podemos ganar en el Camp Nou". El Real Madrid juega el sábado en el campo del Barcelona y su técnico se rendía días antes del gran clásico del fútbol español.
La frase fue definitiva para firmar la defunción de Schuster como técnico del Real Madrid. Le llovieron insultos de los indignados aficionados del equipo blanco y el presidente no pudo aguantar más la situación.
Ahora llega Juande Ramos, el tercer entrenador de la etapa de Calderón en el club. El actual presidente se mantiene fiel a la historia reciente de un club que se ha convertido en una máquina de devorar técnicos.


