

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
GOLD COAST, Australia.- La vida sabe de estas cuestiones. Se repiten de manera permanente. Y en rugby son parte de la tradición; esencia de la mística que convierte a este deporte en un lugar cálido, fraternal, familiar. Un hijo que sigue la huella que dejó su padre. Historias que se suceden en cada país, en cada comunidad y en cada familia. Hoy, desde las 7.05 (hora de la Argentina), cuando los Pumas enfrenten a los Wallabies en esta ciudad, volverá a producirse una de estas novelas. Los protagonistas de este cuento propio de las fábulas familiares que alimentan los mitos son los Landajo, padre e hijo. Ricardo y Martín.
Ricardo Landajo, el Enano , según dicen quienes lo vieron jugar, el socio ideal de gran Hugo Porta en la selección nacional ente 1978 y 1981. Jugador de la era de oro de Pueyrredón, junto a Martín Sansot y Marcelo Campo. Fue el medio-scrum en el primer triunfo ante los Wallabies, el 27 de octubre de 1979, en Ferro, por 24 a 13. "Fue el mejor partido que jugaron los Pumas de mi época. Australia vino con un equipazo, que venía de ganarles a los del Norte, y nosotros les ganamos muy bien, jugando perfecto todo. Fue una fiesta", recordó Ricardo. Ese día, además de Porta, Landajo padre compartió la cancha con otros progenitores que ven como sus hijos los suceden vistiendo las camisetas de sus clubes y los distintos seleccionados. Entre ellos Rafael Madero, Alejandro Iachetti y Alejandro Cubelli.
Como hace 33 años lo hizo su padre, Martín Landajo, Marta para propios y extraños, tendrá su bautismo de fuego ante el mismo seleccionado que su padre: el australiano. El N° 9 de la Argentina, que viene pidiendo pista desde hace un tiempo, hizo todo el recorrido para llegar a este momento. Fue parte del Plan Nacional de Alto Rendimiento, vistió la camiseta de los Jaguares, y fue campeón con los Pampas. Rápido mentalmente y de piernas, será el socio de Juan Martín Hernández, en su debut como titular en el Rugby Championship, en el cotejo por la 4a fecha, que también incluía, en la madrugada argentina, el de los All Blacks vs. Springboks, en Dunedin.

"Hablé con mi familia en la semana y están muy contentos por mí y por lo que estoy viviendo. Ellos siempre me apoyaron. Sabía que mi viejo había jugado contra Australia, pero no que le había ganado. Él siempre me apoyó mucho y está contento", sostuvo el medio-scrum de los Pumas, que hoy debutará desde el comienzo con la camiseta que también vistió su padre: "Es muy importante esta posibilidad; estoy muy contento y con muchas ganas".
La transmisión de sangre, de valores, de identidad, son variables intrínsecas de este deporte. Por eso, el mensaje final, el del padre hacia el hijo resume mucho más que un diálogo fraternal. "Tengo un orgullo de padre inmenso. Por cómo es Martín como pibe y como jugador. Como jugador es distinto, juega a otra velocidad, va siempre con la cabeza levantada, mirando todo. Un día, saliendo del anexo del CASI, le dije: Vos sos mejor que yo . Todavía no lo pude ver en los Pumas. Nunca me perdí ni un partido de él ni del hermano mayor [Tomás], pero ando con un problema de salud y tengo que quedarme en boxes", dijo el Enano Landajo, que hoy se emocionará cuando su hijo diga presente con la camiseta número 9 en la espalda. La misma que él vistió hace 33 años. ß




