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Con el comienzo de las reuniones del Comité Olímpico Internacional (COI), se inician, paralelamente, los debates y discusiones sobre qué deportes merecen ser olímpicos y cuáles deben ser eliminados.
Hace pocos días, la revista norteamericana Sports Illustrated publicó un interesante informe sobre el tema. La publicación decía que en una reunión realizada en agosto de 2002 en Lausana se había tratado una propuesta de la Comisión de Programas para mejorar los Juegos agregando dos de los deportes más populares del mundo: el golf y el rugby", y que para darles cabida recomendaba suprimir tres deportes olímpicos: béisbol, pentatlón moderno y sóftbol.
"La propuesta –continúa la publicación– removió tanto el avispero que no llegó a votarse en la reunión que se realizó tres meses después en la capital mexicana", y que esto demuestra una vez más que aunque la familia olímpica realiza una tarea extraordinaria para incluir toda clase de actividades deportivas, ha sido incapaz de considerar seriamente si esos u otros deportes realmente deben formar parte de la competencia, ya que ningún deporte ha sido eliminado de los Juegos Olímpicos desde que el polo fue suprimido después de 1936.
El informe explica que, consecuentemente, los Juegos se sobredimensionaron: la participación de atletas aumentó meteóricamente el 63 por ciento en los últimos 20 años –de los 6802 que intervinieron en Los Angeles en 1984, hasta 11.099 registrada en Atenas el año último– y que siete deportes fueron incorporados en ese período, a saber: ping-pong y tenis (1988), badminton y béisbol (1992), sóftbol (1996) y tae-kwondo y triatlón (2000).
Agrega que cuando llegó el momento de la votación para ver si se suprimían esos deportes, los delegados pronunciaron encendidas defensas, por lo que el titular del COI, el francés Jacques Rogge, pidió que se diera marcha atrás con la propuesta y que se analizaran todos los deportes y no sólo esos tres.
"Eso es precisamente lo que hizo el COI y por primera vez algunas federaciones que participan de los Juegos están preocupadas por el futuro olímpico de sus respectivos deportes. En su reunión de principios del mes próximo, en Singapur, los miembros del COI realizarán una votación sin precedente, que será secreta, sobre la suerte que correrán los 28 deportes olímpicos", agrega Sports Illustrated.
El COI ha tratado de ser muy meticuloso al analizar qué deportes merecen permanecer o deben ser incorporados. "Hace un tiempo –dice la revista–, la Comisión de Programas envió un cuestionario a todas las federaciones que intervienen en los Juegos y a los organismos que rigen los cinco deportes en lista de espera y les solicitó información en 33 áreas, incluyendo venta de entradas, cobertura de prensa, costos de las sedes, costos de producción televisiva, impacto ambiental y equidad entre los géneros".
Los datos conseguidos fueron enviados a los miembros del COI para que ellos los evalúen. Mientras, "los deportes en lista de espera han promovido su causa. Y el caso del rugby parece haber generado mayor eco seguido por el golf", añade.
Tanto el rugby como el golf han participado de los Juegos Olímpicos. El primero lo hizo en 1900, 1908, 1920 y 1924, y el golf en 1900 y en 2004 (el rugby se retiró de los Juegos porque los dirigentes de entonces se oponían férreamente a la profesionalización del deporte).
Por otra parte, el Campeonato Mundial de Rugby es la tercera actividad deportiva más mirada por TV en el mundo, detrás de los Juegos Olímpicos y del Mundial de fútbol (de hecho, en el último Mundial de Seven que se realizó en Hong Kong se vendieron 120.000 entradas en tre jornadas, y fue transmitido por TV durante 160 horas en 37 países), mientras que "los ratings de TV del golf nunca fueron tan elevados como en los últimos diez años. Ambos deportes tienen cada vez más adeptos, lo cual podría promover los patrocinios y auspicios para los Juegos. Y ambos son renombrados por la lealtad deportiva de los jugadores", expresa Sports Illustrated.
Pero asegura que el rugby "tiene una ventaja sobre las restantes actividades que pretenden su lugar en los Juegos. Un partido de rugby-seven se puede jugar en sólo 15 minutos. El torneo olímpico, en ese caso, significaría el pináculo de ese tipo de competencia, puesto que intervendrían los mejores jugadores. Además, un certamen completo con 12 equipos se podría jugar en dos días. Asimismo, no serán necesarias nuevas instalaciones ya que los partidos podrán jugarse en canchas de fútbol utilizadas durante las fases preliminares de ese deporte. Entonces, ¿qué deporte debería quedar afuera en la votación del mes próximo? Cualquiera que no envíe sus mejores atletas a los juegos.
"Aunque otros deportes han sido mencionados como probables candidatos que podrían ser excluidos, la reciente marcha atrás de Rogge indica que la totalidad de los actuales 28 deportes olímpicos podrían sobrevivir a la votación de julio próximo aunque no muy ilesos que digamos", culmina la publicación.


