La Castofia, los amigos corredores de Mariano Mastromarino

La Castofia en la Laguna de los Padres, a unos km de Mar del Plata, su lugar para correr
La Castofia en la Laguna de los Padres, a unos km de Mar del Plata, su lugar para correr Fuente: Archivo - Crédito: Gentileza archivo personal Raúl González
Luego de obtener la medalla de bronce en la maratón de los Juegos Panamericanos de Toronto, el marplatense saludó a un grupo de atletas que privilegia la unidad grupal por encima de cualquier situación; “rivales en la pista y hermanos de la vida por elección”, es el leitmotiv
Juan Pablo Calviño
(0)
25 de julio de 2015  • 20:01

"Éramos todos atletas de distintos clubes de Mar del Plata. Ramiro París, de la Universidad; Manuel Méndez, de Quilmes; Claudio Herrero, de Kimberley, y yo, de CIMA. Dentro de la pista rivales, pero afuera compañeros. Creo que ahí ya estaba un preámbulo de la génesis de La Castofia", comenta Raúl Chipi González. Con el paso de los años, se volcaron a las carreras de aventura y a las largas distancias en ruta. La Castofia nació en las charlas de los trotes y fondos dominicales.

"El que empezó con la palabra fue Manuel [Méndez], dos veces ganador del Maratón de Mar del Plata. Se nos pegó el término y de ahí no hubo vuelta atrás", continúa González. "Primero fue el Club de la Castofia, luego pasó a ser el Team. Lo que hacíamos era una parodia, en alusión a los running teams que estaban y están de moda. Empezamos a subir fotos a Internet de los desayunos postcarrera o entrenamiento con facturas, gaseosas, café con leche, ya que la mayoría de los nuevos runners estaban en la onda light", añade.

Lo que se inició como una parodia, en esencia lo es, sumó a otros amigos con importante trayectoria en la pista, como Mariano Mastromarino, Esteban Tocci y Sergio Palma, entre otros. "La Castofia comenzó de la misma manera en que nos elegimos como amigos. Hay grandes entendimientos, el mismo código para relacionarnos, en las bromas y en cada preferencia", opina el ex velocista Christian Gourdy.

Por definición, La Castofia es todo eso que te arruina el día y no te deja entrenar: una lesión, tu pareja, tus hijos enfermos, tu jefe, los percances diarios, o la tentación de quedarte en el sillón. Los amigos no se conformaron y siguieron el camino para buscar una identidad. Primero vino el logo.

Luego surgió la idea del magazine, cuya tapa no es más que una sátira. En rigor, es una provocación, una forma de volcar visual y textualmente lo que pasa y se charla en los entrenamientos. Publicado en el muro de Facebook de todos sus miembros, se empezó a hacer conocido tanto el team como el magazine aplicando sus vivencias y conocimientos como atletas. Las redes sociales son el espacio preferido para expresar y mostrar su mirada sobre el running. Mastromarino es el atleta con mayor notoriedad del team. "Lo bueno de tener un grupo de amigos que comparten la misma pasión es que saben entender cuándo uno no puede ir a alguna reunión por estar cuidándose para una competencia importante y prioriza el descanso", comenta el maratonista que ostenta 2h17m23s, en París 2012.

En la Maratón de Buenos Aires 2012, un grupo de "castóficos" corrió con el escudo en su remera. "Soy atleta de Nike y no le pregunté a nadie si se podía o no usar el logo", recuerda Mastromarino, quien debutó ese día en la distancia con 2h20m51s para ser el mejor argentino. "Al cruzar la meta me colgaron la bandera y sin querer taparon la marca, pero no el escudo. En todas las notas y fotos salió el logo de La Castofia", dice. Al ver las imágenes, uno de sus entrenadores le comentó que le podía generar algún problema con el sponsor. La respuesta de Mastromarino fue sanguínea: "Representa a mis amigos y es algo que no afecta mis entrenamientos y resultados".

La laguna de Sierra de los Padres, en las afueras de Mar del Plata, es su lugar en el mundo y el elegido para el rito de iniciación para los nuevos miembros. "Cuando empecé a fondear con ellos en la Laguna comencé a vivir el running de otra manera. Descubrí lo que es dejar que los caminos te lleven. Correr dos horas en campos sin límites ni barreras que te detengan, sintiendo el sonido de los pasos y la presencia de tus amigos, es algo que no se puede transcribir", comenta Gourdy.

El logo del grupo simboliza a un runner (Ramiro París) escapando de un monstruo que representa a La Castofia; un diseño que se asemeja al del Club de Corredores

"Con Ramiro [París] y Manuel [Méndez] fui por primera vez a la Laguna de los Padres para fondear. Es un lugar que ellos conocen muy bien y te llevaban a correr por lugares que ni sabía que existían, como la Venus sin cabeza, la Tortuga, la Isla de la Sombra, por nombrar algunos", describe Mastromarino. Chipi González suelta una carcajada y agrega: "Nadie se salva de pasar por los barros medicinales que no son ni más ni menos que zanjones con mucho barro que descargan agua en la laguna. En invierno, el agua pasa la cintura. Hace varios años, Hernán Catulo, en su primera visita, cometió el error de llevar zapatillas blancas recién compradas. Hasta el día de hoy está intentando sacarle el barro".

Mastromarino, tras salir 7° en la maratón de Buenos Aires 2012, en su debut en la distancia (2h20m51s)
Mastromarino, tras salir 7° en la maratón de Buenos Aires 2012, en su debut en la distancia (2h20m51s) Crédito: Gentileza CZPhoto

Esta cofradía se dio varias veces el gusto de realizar una carrera interna con invitados especiales. Suele ser en diciembre, cuando ya todos tenían su calendario cerrado. La carrera de 5k contaba con sus peculiaridades. No se podía pasar el parcial del km 3 en menos de 10 minutos para hacerla asequible a todos. Esto permitía que el pelotón sea nutrido y luego de los 3000 metros se diera vía libre para el ritmo que cada uno desee. Para continuar con el absurdo, la medalla es una galletita dulce rellena.

Todos están medidos con la misma vara. "No importa con quién entrenes o qué tan fuerte corras, siempre habrá un motivo para gastarte después de una carrera. Si la ganás te van a decir algo sobre el tiempo que hiciste, y, si no, vienen las cargadas que duran un poco más", dice Mastromarino. "La Castofia siempre está. Unidos, apoyando al que lo necesita, al que nos representará en alguna competencia o necesita una mano en lo que sea. Ante todo, somos un grupo de amigos y eso es lo principal", resume Gustavo Ismail, uno de los integrantes más nuevos.

"Como en todo grupo unido, nuestras familias son clave. Compartimos viajes, cumpleaños, padrinazgos de hijos, fiestas. Toda excusa es buena para juntarse.Disfruto cada momento con ellos, me hacen sentir parte importante. No sólo nos une el atletismo, sino el mismo sentido de pertenencia que La Castofia creó en nuestro inconsciente. Estamos pendientes de lo que pasa en la vida de cada uno, a nivel familiar, como laboral, social o deportivo. Aunque no lo parezca, no necesitamos estar juntos todo el tiempo, llevamos el compromiso en el alma. Así elegí y puse a cada cual en un lugar de mi vida", concluye Gourdy.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?