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LONDRES (De un enviado especial).- Temprano, apenas iniciada la jornada, comenzaron a llegar las noticias. Y los retiros. Sucesivos, en cuestión de minutos, casi como en efecto cascada. Poco después de las 11.30 en esta ciudad, con apenas cinco minutos de acción, John Isner abandonó el partido que igualaba 1-1 con el francés Adrian Mannarino en el court 3, por una lesión en la rodilla izquierda. Poco después, el belga Steve Darcis, el verdugo de Rafael Nadal en la primera rueda, anunció su salida por una dolencia en el hombro derecho. Al rato, Victoria Azarenka (la N° 2 del mundo) informó que no se presentaría al partido que tenía que disputar en el court central contra la italiana Flavia Pennetta. Casi en el mismo instante, Radek Stepanek, integrante del equipo checo que se enfrentará con la Argentina en la semifinal de la Copa Davis dentro de tres meses, se retiraba de su partido en la cancha 12 contra el polaco Jerzy Janowicz, cuando perdía 6-2 y 5-3.
Todo eso, en poco más de media hora. Así comenzaba el tercer día de Wimbledon, un certamen transformado en un auténtico show de abandonos. Y, por la tarde, hubo más. Primero se agregó Marin Cilic, también con problemas en la rodilla, que se bajó de su partido contra el francés Kenny de Schepper; luego, le tocó a Jo-Wilfried Tsonga (6° favorito), por una dolencia en la rodilla izquierda, que se retiró cuando perdía por 3-6, 6-3 y 6-3 con Ernests Gulbis, y poco después, Yaroslava Shvedova anticipó su salida a causa de una dolencia en un hombro.
Y así, la ITF anunció lo inevitable: las siete bajas representaron un récord absoluto para un solo día en un Grand Slam, por encima de las cinco que se habían producido, también en Wimbledon, hace un año: el 25 de junio. Estas siete salidas se agregaron a las tres que se habían producido en los días previos. La más recordada, para los argentinos, fue la de Guido Pella, que sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho al resbalar excesivamente en un punto del quinto set, y debió ser retirado en camilla de la cancha 7. Pero también dijeron adiós el alemán Phillipp Kohlschreiber y la italiana Romina Oprandi. Después, hay que tener en cuenta a aquellos que no se retiraron, pero de todos modos tuvieron problemas físicos: Caroline Wozniacki se despidió frente a Petra Cetkovska, luego de sufrir un fuerte esguince en el tobillo izquierdo, y anteayer, el valenciano David Ferrer cayó tras un resbalón en su partido contra el mendocino Martín Alund.
De todos modos, este Wimbledon aún no alcanza el récord de abandonos para un Grand Slam, marca que ostenta el US Open de 2011, con 17 abandonos/no presentaciones; en Wimbledon, el de 2008 registró un total de 13 bajas; desde luego, solamente se tienen en cuenta las bajas producidas una vez que el certamen se puso en marcha.
A la hora de encontrar responsables, el césped fue observado por algunos como un posible culpable. Pero los jugadores, en líneas generales, no lo tomaron en cuenta así. Rápido de reflejos, mediante un comunicado, el All England expresó: "Hubo muchos retiros en el certamen y nos solidarizamos con todos los afectados. Ha habido algunas sugerencias de que la superficie tiene la culpa, pero no vemos ninguna razón para pensar que esto sea así. De hecho, muchos jugadores nos han felicitado por el buen estado de los courts. La preparación ha sido tan meticulosa como en los años previos, y se sabe que en el comienzo del torneo las canchas tienen más césped que al final. Pero lo concreto es que las canchas son idénticas a las del año pasado, tan secas y firmes como tienen que estarlo".
Todavía con problemas para caminar, y antes de regresar a la Argentina, Guido Pella dijo a LA NACION: "Para mí, el problema es que el pasto está muy alto y los tapones que usamos en las zapatillas son muy chiquitos, por eso no tenemos un buen agarre sobre el pasto. Yo creo que, así como está la superficie, consiguen que las canchas sean más jugables, pero no podés pisar seguro, las zapatillas no agarran bien. Me enteré de que, además del mío, hubo muchos otros casos de resbalones, y yo, antes de desgarrarme, ya había tenido una caída muy fea en el tercer set". En el mismo sentido, la belga Kim Clijsters, ex número 1 del mundo, puso un poco más de luz sobre el tema al comentar que "hace algunos años se instaló una regla respecto de la posición y altura de los tapones, para proteger el pasto". Pero, por otro lado, Juan Mónaco y Leonardo Mayer no notaron nada extraño en la superficie.
Más allá del importante número de retiros, debe tenerse en cuenta que no todos se produjeron por caídas. La polémica se encendió; de lo que suceda en los próximos días se verá si se suman más capítulos.
Nombre Dolencia
Guido Pella desgarro isquio. der.
Phillipp Kohlschreiber gripe
Romina Oprandi hombro derecho
Steve Darcis hombro derecho
John Isner rodilla izquierda
Victoria Azarenka rodilla derecha
Radek Stepanek isquiotibial izquierdo
Marin Cilic ambas rodillas
Jo-Wilfried Tsonga rodilla izquierda
Yaroslava Shvedova hombro derecho
